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Oración de San Alberto Hurtado para tener un alma alegre

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La plegaria está compuesta por el popular “padre Hurtado”, jesuita recientemente canonizado (2005)

En Mendoza, población argentina situada al pie de Los Andes a los forasteros, las danzas regionales nos anuncian que la ciudad está de fiesta. Sus diecisiete departamentos eligirán a la reina de la Vendimia.

En la céntrica iglesia de los jesuitas se venera una reliquia de San Alberto Hurtado (1901-1952), que fue elevado a los altares durante el pontificado de Benedicto XVI. En el mismo arco lateral se encuentra un cartel que contiene la ORACIÓN PARA  TENER UN ALMA ALEGRE:

Señor, son tantos los que sufren
En el mundo de hoy
Y tan pocos los que saben
Olvidar su dolor.

Yo quiero ser Luz
Que refleje tu lampara
Y levadura buena
Que te esponje las almas.

Te doy gracias Señor
Porque has resucitado
Y mataste en mi alma
La angustia del pecado.

Si me pides la vida,
Quiero darla contento,
Si no quieres que muera,
Quiero vivir sonriendo.

Quiero reír,
Quiero soñar,
Quiero darles a todos
La alegría de amar.

Esta oración plasma la teología del santo abandono. Y el santo abandono indica que no  hay nada en nuestra vida al azar. Y no es un azar que las gentes de Mendoza sean porosas a la alegría del Cielo, como este verano lo ha sido la tierra a los rayos del sol.
 

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