Aleteia logoAleteia logoAleteia
miércoles 01 diciembre |
Beato Carlos de Foucauld
Aleteia logo
Espiritualidad
separateurCreated with Sketch.

«Camino a la escuela»: Llegar a la meta requiere esfuerzos

© Winds / Ymagis / Hérodiade

Carlos Padilla Esteban - publicado el 24/02/15

No pueden cambiar su pasado, el lugar donde han nacido, su familia, pero sí pueden cambiar el futuro

Para llegar a la meta es necesario esforzarnos, luchar, no darnos por vencidos, no detenernos agotados en cualquier punto.

El otro día vi una película conmovedora: Camino a la escuela. Varios niños, en países muy diferentes, tienen que hacer un gran esfuerzo para llegar a la escuela.

En todos ellos hay una misma motivación. Quieren ir a la escuela para poder llevar en el futuro una vida mejor que la que llevan sus familias. Saben que sin sacrificio no hay recompensa. Saben que sin formación no hay otro futuro diferente.

Dos hermanos tienen que atravesar una sabana llena de peligros. Otros recorren a caballo muchos kilómetros. Tres niñas caminan por la montaña toda una mañana hasta llegar a la escuela. Otros empujaban la silla de ruedas de su hermano discapacitado hasta el colegio por un largo y difícil camino.

Me conmovió su fe, su fuerza, su perseverancia, su valor. Me encantó ver cómo se ayudaban los unos a los otros, ninguno iba solo por los caminos. Se apoyaban, se esperaban, se animaban.

Me impresionó esa fortaleza en cuerpos tan pequeños. Esa confianza cuando estaban solos en medio del mundo. Ellos no dudaban.

Me hizo pensar en muchos padres protectores que no quieren dejar nunca solos a sus hijos. Los padres de estos niños confiaban en Dios. Los ponían en sus manos. Rezaban por ellos y ellos se ponían en camino sin quejarse.

En muchos momentos del camino se cansaron y hubieran deseado que alguien viniera a buscarlos y los llevara rápidamente a la escuela. No estaban pensando en los juegos. Su vida era muy seria. Tal vez demasiado. Pero sus sueños eran muy grandes y exigían esfuerzo.

A veces pienso que lo tenemos todo en la vida y no le damos importancia a las cosas. Ya no soñamos con grandes metas.

¡Cuántos niños tienen pereza para ir a la escuela y se quejan por tener que madrugar! No ven más allá de lo que les apetece. ¡Cuántos jóvenes preferirían llegar a la meta sin esfuerzo, sin trabajar, sin esforzarse! Ganar mucho dinero trabajando poco.

Estos niños de la película saben el valor que tiene formarse y crecer como personas. Saben el valor del sacrificio. No dudan. No pueden cambiar su pasado, el lugar donde han nacido, su familia, pero sí pueden cambiar el futuro.

Pueden hacer algo para mejorar sus vidas. Saben que pueden llevar una vida mejor y no lo dudan, se esfuerzan.

A veces pienso que somos demasiado blandos. Educamos a personas blandas que lo tienen todo y no se esfuerzan por nada. Si nos cansamos, dormimos. Si tenemos hambre, comemos. Si nos molesta algo, lo dejamos. Si algo exige mucho esfuerzo, cambiamos de camino. Queremos lograr grandes metas sin cansarnos.

Esta película me dio qué pensar. A veces la vida puede ser fácil. Nos cuestan las incomodidades. El frío y el poco descanso. Nos quejamos interiormente por muchas cosas. Veo a los niños caminar horas y horas y me conmuevo.

¿Dónde me esfuerzo yo? ¿De qué cosas me quejo?

Tags:
cinegrandes producciones
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.