Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
sábado 18 septiembre |
San José de Cupertino
home iconEspiritualidad
line break icon

¿Si mi hijo(a) quiere venir a casa con su pareja homosexual debo acogerlos?

© PASCAL PAVANI / AFP

Pareja lesbiana durante una marcha a favor del "matrimonio gay", en Toulouse (Francia), el 17 de noviembre de 2012

Henry Vargas Holguín - publicado el 17/02/15

La caridad empieza por casa

La homosexualidad no es ni una virtud ni un logro. La orientación homosexual es una circunstancia de la persona difícil de explicar. No sabemos por qué algunas personas tienen estas tendencias homosexuales, pero sí sabemos que siempre hubo, hay y habrá personas con estas tendencias.

En cada persona las causas son diferentes. No hay unanimidad, pues, entre los expertos sobre la causa. ¿Será una compleja fusión de factores hormonales, cromosómicos o genéticos, químicos, biológicos, ambientales, carencias en el periodo temprano del desarrollo psicosexual? ¿Alguno de estos factores será más preponderante e influirá en los demás?

No existe ningún consenso científico sobre los orígenes de la atracción por el mismo sexo. Para algunos no se nace con la tendencia homosexual y para otros sí.

Tampoco hay evidencia alguna de que esos sentimientos, si no son deseados, sean irreversibles.

Hay que ser conscientes de que hasta el momento en que, voluntaria o forzosamente, sale a la luz la tendencia homosexual de alguien, es probable que dicha persona haya tenido un itinerario difícil, largo y solitario. Itinerario que después continúa, en unos casos en medio de afrentas y desprecios, en otros casos en medio de vergüenzas y culpas que lo hacen aún más doloroso. Y se dobla el sufrimiento de la persona.

Por tanto –comenzando por la familia- hay que ser con estas personas muy amables y comprensivos.

Los padres de familia deben recordar o tener presente que los hijos con estas tendencias homosexuales suelen desear más que nada en este mundo el cariño y la aceptación de sus padres, cualesquiera que sean las circunstancias.

El hijo debe tener, independientemente de sus tendencias y actos, siempre un lugar en el corazón de sus padres y estos, al plantearse esta cuestión -y siempre- deben buscar su bien, junto al del conjunto de la familia. 

¿Que venga a casa de sus padres con su pareja, le beneficiará, en su integridad? ¿Podría perjudicar esto al resto de la familia?, pueden preguntarse los padres.

Por tanto si un(a) hijo(a) quiere ir a casa con su pareja homosexual, pues en principio se le debe acoger, aunque habría que tener en cuenta factores como su edad, la «solidez» de la relación con esa pareja, la posible presencia de otros hermanos pequeños en casa a los que podría afectar ver a su hermano en casa con un novio de su mismo sexo,…

La caridad empieza por casa. Y para entender qué es la caridad hay que leer el capítulo 13 de la primera carta del Apóstol san Pablo a los corintios («si no tengo amor, no soy nada…»).

Todas las personas, por el solo hecho de serlo, gozan de una dignidad: la dignidad humana. Las personas con tendencias homosexuales son personas tan dignas como las que no lo son. Comprensión, ayuda, acogida y caridad hay que tenerlas con todas las personas indiferentemente de su tendencia sexual.

Acoger a las personas con estas tendencias tiene que ser lo más obvio para las familias cristianas y en consecuencia para la Iglesia.

Para los padres de una persona con tendencia homosexual el consejo es: aceptarle y amarle tal como es. Hacerlo lo mejor que se pueda y ponerla en manos de Dios.

Tenemos que estar lejos de una actitud de rechazo o de discriminación. La inclinación homosexual, “objetivamente desordenada, constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta”, dice el Catecismo de la Iglesia católica (2358).

Ahora hay que decir que la acogida de las personas con tendencias homosexuales no implica una valoración positiva de dichas tendencias.

  • 1
  • 2
Tags:
dummies fefamiliahomosexualidad

Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Gelsomino del Guercio
Los asombrosos diálogos entre el diablo y un exorcista del Vatica...
2
SINDONE 3D
Lucandrea Massaro
El Hombre de la Sindone, reconstruido en 3D: ¡Son verdad los Evan...
3
Maria Paola Daud
Quiso usar una Hostia para hacer brujería y… comenzó a sangrar
4
PAURA FOBIA
Cecilia Pigg
La oración corta que puede cambiar un día estresante
5
VACCINE
Jaime Septién
¿Covid-19: vacunarse o no vacunarse?
6
BEATRIZ
Pablo Cesio
¿Dónde está Beatriz? El extraño caso de la mujer que desapareció ...
7
EUCHARIST
Philip Kosloski
Esta hostia eucarística fue filmada sangrando y latiendo como un ...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.