¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete a nuestra newsletter

Aleteia

Una estrella se apareció en el cielo

© Kenneth Lu
Comparte este artículo para tener la oportunidad de ganar una peregrinación a Roma
Comparte
Has compartido
Total compartido

Nunca ningún humano emprendió aventura más loca que la de estos tres buscadores

Vieran pues los magos una estrella especial o simplemente dedujeran del estudio de los horóscopos que algo grande había ocurrido en el mundo, lo cierto es que el hecho de ponerse en camino para adorar a ese recién nacido demuestra que sus almas estaban llenas de esperanza. San Juan Crisóstomo lo ha dicho con una frase audaz, pero exactísima: No se pusieron en camino porque hubieran visto una estrella, sino que vieron la estrella porque se habían puesto en camino.

Eran almas ya en camino, ya a la espera. Mientras el mundo dormía, el corazón de estos magos ya caminaba, ya avizoraba el mundo. Confiaban en que sus vidas no concluirían sin que al sucediese. Si la estrella se encendió o no en el cielo no lo sabemos con exactitud. Lo que sí sabemos es que se encendió en su corazón. Y que supieron verla.
 
Nunca ningún humano emprendió aventura más loca que la de estos tres buscadores.
 
No sabemos si el camino fue corto o largo. Pero siempre es largo para todo el que avanza entre dudas y tinieblas. Quizá sólo el hecho de ser tres hizo la cosa soportable, porque lo difícil no es creer, sino creer a solas. Una locura compartida, en cambio, es, ya de por sí, media locura.
 
No se ha hecho en la historia ninguna gran tarea que no fuera rodeada, a derecha e izquierda, por las risas de los "listos" de siempre. Y hay que reconocer que los "inteligentes" de entonces tenían buen motivo para reír de quienes se echaban al camino sólo porque una estrella se encendió en su cielo. O en su alma.
 
José Luis Martín Descalzo
Extraido del libro "Vida y misterio de Jesús de Nazareth 1: los comienzos"
 
Artículo originalmente publicado por Oleada Joven
 

Tags:
epifania
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.

Selecciona cómo te gustaría compartir.

Comparte
* El reconocimiento de los artículos compartidos solo se efectuará cuando el receptor haga clic en la URL de referencia única.
Pulsa aquí para más información sobre el Sorteo de Peregrinación a Roma de Aleteia.

Para participar en el sorteo, debes aceptar las siguientes condiciones


Lee los términos y condiciones