Aleteia

Novena a la Inmaculada: Noveno día

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Concédenos una buena muerte e ir al cielo

Querida María, elegida para ser Madre de Dios y preservada por ello de toda culpa desde tu Concepción:

A ti, purísima Madre y Reina, venimos confiados y suplicantes en esta novena, para rogarte que nos concedas la gracia de ser verdaderos hijos tuyos y de tu Hijo Jesucristo, libres de toda mancha de pecado, y para pedirte especialmente por… (hacer aquí la petición que se desea obtener).

Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro: así como has concedido a María la gracia de ir al cielo y de ser en él colocada en el primer lugar después de Ti, te suplicamos humildemente, por intercesión de María Inmaculada, nos concedas una buena muerte, que recibamos bien los últimos sacramentos, que expiremos sin mancha ninguna de pecado en la conciencia y vayamos al cielo, para siempre gozar, en tu compañía y la de nuestra Madre, con todos los que se han salvado por ella.

Virgen Madre de Dios, tu Inmaculada Concepción anunció alegría a todo el mundo.

Adaptación de Aleteia de una clásica Novena a la Inmaculada

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