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¿Qué carácter tiene mi hijo? ¿Por qué no le termino de entender?

© CRISTINA BOCETA
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Muchas veces el fracaso de la educación, es debido, en buena parte, a no conocer en profundidad a la persona que se está educando

Muchas veces el fracaso de la educación, es debido, en buena parte, a no conocer en profundidad a la persona que se está educando. En la medida que el conocimiento de nuestros hijos sea acertado y profundo, se podrán hacer planes de formación adecuados.

¿Cómo conocer el carácter?

Para descubrir el carácter de los hijos, se han definido los rasgos fundamentales de cada uno de los ocho tipos que suelen darse. El sistema es un juego entretenido. Grupo por grupo, vaya sumando los rasgos que coinciden con los del niño. El grupo que obtenga mayor puntuación es el que define el carácter del niño.
A continuación se incluye a las características principales de la persona humana desde la infancia hasta la adolescencia.

Nervioso

  • Tiende a dejar sus obligaciones para más tarde.
  • Suele hacer muchos proyectos y planes, pero se cansa de ellos y los abandona.
  • Es muy irregular en sus estudios y poco exigente consigo mismo.
  • Es incapaz de estar quieto un momento. Se mueve continuamente.
  • Es violento y susceptible. Se rebela y protesta con facilidad.
  • Es poco objetivo y exagerado. Tiende a decir mentiras.
  • Se cansa pronto de todo: juguetes, amigos. Le gusta la novedad y el cambio.
  • Actúa sin pensar, es impulsivo.
  • Sus estados de ánimo fluctúan con facilidad.
  • Se consuela fácilmente. Perdona y se reconcilia enseguida.
  • Es fácil de convencer y dirigir si se le sabe llevar.
  • No le gusta estar solo.
  • Tiene buen carácter, es alegre y suele estar risueño.
  • Es presumido y vanidoso, le gusta estar bien vestido.
  • Le gusta llamar la atención.
  • Es charlatán, comunicativo.
  • Es incapaz de guardar un secreto.
  • Le cuesta expresar sus conocimientos con claridad y orden.
  • Es mal observador, sobre todo para lo que no tiene un interés efectivo para él.

Sentimental

  • Es indeciso.
  • Aplaza sus trabajos, dando preferencia a los que están más de acuerdo con su forma de ser.
  • Le falta sentido práctico.
  • Se desanima con facilidad. Tiende al pesimismo y la melancolía.
  • Su humor oscila, pero no con brusquedad.
  • Muy sensible. Se ofende fácilmente, pero no suele manifestar sus disgustos.
  • Le gusta la naturaleza.
  • Tiene un sentimiento religioso muy vivo.
  • Muy apegado a sus costumbres y amigos. Se muestra incómodo ante personas desconocidas y situaciones nuevas.
  • Rumia las cosas durante mucho tiempo en su interior. Conserva fielmente los recuerdos.
  • Es difícil hacerle cambiar de opinión.
  • Le gusta la soledad.
  • Es tímido, retraído, poco comunicativo.
  • Individualista.
  • Serio, con seriedad atractiva.
  • Verás y honrado.
  • No le gusta presumir de sus cualidades.
  • En los trabajos escolares es más agudo que riguroso.
  • Su pensamiento es lento.
  • No es buen observador.

Colérico

  • Muy atractivo. Siempre está ocupado en algo. No aplaza sus obligaciones.
  • Decidido, dinámico, entusiasta. Tiene iniciativas.
  • Tiene gran sentido práctico.
  • Tiene mucha vitalidad, nunca se cansa.
  • Poco reflexivo y metódico en su trabajo.
  • Violento: se acalora, levanta la voz.
  • Exagerado. Tiende a la mentira.
  • A veces, afectuosos y tierno. Otras, violento y rebelde.
  • Hace las paces enseguida.
  • Le gustan las novedades y cambios.
  • Desconoce los remordimientos y complejos.
  • Es muy espontáneo. Manifiesta fácilmente sus ideas y gustos y los defiende con calor.
  • Le gusta mandar y organizar.
  • Es alegre y optimista. Tiene confianza en sí mismo y en los demás.
  • Independiente. Hace poco caso de reglas y mandatos.
  • Generoso, compasivo, servicial.
  • De palabra fácil, locuaz. Tiene siempre la réplica adecuada.
  • Bastante glotón.
  • Le interesa todo.
  • Es un poco superficial.

Apasionado

  • Se entrega por completo a sus ocupaciones: estudio, juegos, etc.
  • Decidido, rápido, práctico y desenvuelto.
  • Siempre está ocupado.
  • Buen alumno: trabajador, reflexivo, tenaz y perseverante.
  • Poco valiente en momentos de peligro.
  • Su sentimiento religioso es vivo y firme.
  • Muy apegado a su colegio, sus profesores y su clase.
  • Le gustan los animales.
  • Conserva mucho tiempo sus recuerdos: alegrías, penas, amigos.
  • Poco aficionado a ejercicios físicos y deportes. Prefiere los entretenimientos complicados.
  • Prefiere trabajar solo que en grupo.
  • Es honrado y digno de confianza.
  • Ordenado, limpio, puntual.
  • Objetivo y conciso.
  • Se manifiesta tal como es, sin preocuparle mucho la opinión de los demás.
  • Tiene capacidad de mando.
  • Su inteligencia es rápida y sólida.
  • Tiene buena memoria.
  • Es buen observador.
  • Le gusta mucho leer y asimila lo que lee.

Sanguíneo

  • Tiene gran sentido práctico. Es desenvuelto.
  • Trabajador. No suele aplazar sus trabajos.
  • Le gusta el esfuerzo.
  • Muy aficionado a los ejercicios físicos, sobre todo si son violentos.
  • Siempre está ocupado, también en los ratos de ocio.
  • Valiente en los momentos de peligro.
  • Se le ofende difícilmente.
  • Bastante egoísta. Quiere a los demás, sobre todo, por lo que le dan.
  • Vive en el momento presente, sin preocuparle el antes o el después.
  • Se consuela pronto cuando tiene alguna pena.
  • Se reconcilia fácilmente.
  • Todo lo nuevo le interesa.
  • Es alegre y optimista.
  • Tiene confianza en sí mismo.
  • Muy extrovertido. Le gusta estar con los demás; los necesita.
  • Le gusta la buena vida.
  • Es tolerante, cortés y elegante.
  • Buen observador.
  • Tiene una inteligencia rápida.

Flemático

  • Muy puntual y exacto en sus trabajos.
  • Raramente se encuentra desocupado.
  • Ordenado u metódico. Disciplinado.
  • Prefiere los juegos individuales y complicados.
  • Frío, calmoso, paciente.
  • No es efusivo y le molestan las efusiones.
  • De humor poco cambiante.
  • Reflexivo y constante.
  • Se aísla muy gustosamente de los demás.
  • Poco hablador, retraído, objetivo en sus relatos.
  • Franco, sencillo, natural, digno de confianza.
  • Se adapta con facilidad a las distintas personas y ambiente.
  • No le gusta llamar la atención ni destacar.
  • Es querido por sus compañeros y confían en él.
  • Optimista.
  • Bien dotado para la observación.
  • Inteligencia sosegada, con curiosidad por todo.
  • Pensamiento lento.
  • Le gusta comer, y lo hace despacio.
  • Muy apegado a sus costumbres.

Amorfo

  • Perezoso para todo
  • El juego no le interesa demasiado, pero participa en él con sus compañeros.
  • No tiene sentido práctico, es poco hábil de movimiento.
  • Nada perseverante.
  • Muy indeciso. Hay que empujarle a todo.
  • Insensible a los estímulos afectivos.
  • Frío y objetivo.
  • Valiente.
  • Se desanima con facilidad ante las dificultades.
  • Muy influenciable por sus compañeros.
  • Indiferente. Las cosas parece que no dejan huella en él.
  • Muy poco puntual.
  • Le gusta comer y lo hace despacio.
  • Cuesta levantarle de la cama.
  • Muy poco cuidadoso en su aspecto personal. Desordenado.
  • Le gustan los deportes colectivos.
  • Muy sociable.
  • Despilfarrador
  • Bastante egoísta.
  • Le gusta divertirse, es optimista y feliz.

Apático

  • Muy lento en ponerse a trabajar.
  • Está muchas veces desocupado, es pasivo.
  • No le gustan los esfuerzos físicos, los deportes ni los juegos violentos.
  • Casi nunca se ríe.
  • Su humor es constante.
  • Tranquilo, frío, objetivo.
  • Propenso a la tristeza y la melancolía.
  • No le interesan los animales.
  • Es bastante pesimista.
  • Adquiere hábitos con facilidad.
  • Bastante terco.
  • Cuesta trabajo convencerle y dirigirle.
  • Tampoco se deja arrastrar por sus compañeros.
  • Le gusta estar solo.
  • Es poco hablador. Responde parcamente cuando se le pregunta algo.
  • A menudo es envidioso.
  • Se somete fácilmente a la disciplina.
  • Tiene gran sentido de posesión: le cuesta dejar las cosas.
  • Su memoria es confusa y débil.
  • Demuestra interés por muy pocas cosas.

 
Artículo originalmente publicado por lafamilia.info
 

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