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Lectio Divina para Adviento: dia 2

Renan Marks / Flickr / CC
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Una guía práctica cada día para orar con la Escritura hasta Navidad

LECTIO DIVINA
LUNES I DE ADVIENTO CICLO B

 
Invocación al Espíritu Santo:
Ven Espíritu Santo,
Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.
Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de su Hijo Jesús, el Cristo.
Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.
Amén
 
 

TEXTO BIBLICO: Mateo 8,5-11
«Basta una palabra tuya»

 
   8,5: Al entrar en Cafarnaún, un centurión se le acercó y le suplicó:
  8,6: —Señor, mi muchacho está postrado en casa, paralítico, y sufre terriblemente.
  8,7: Le dice:
   —Yo iré a sanarlo.
  8,8: Pero el centurión le replicó:
   —Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo. Basta que digas una palabra y mi muchacho quedará sano. 8,9: También yo tengo un superior y soldados a mis órdenes. Si le digo a éste que vaya, y va; al otro que venga, y viene; a mi sirviente que haga esto, y lo hace.
  8,10: Al oírlo, Jesús se admiró y dijo a los que le seguían:
   —Les aseguro, que no he encontrado una fe semejante en ningún israelita. 8,11: Les digo que muchos vendrán de oriente y occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los cielos
 
 

LECTURA: ¿Qué dice el texto?

 
No soy digno que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme. Son las palabras del Centurión que repetimos antes de ir a comulgar. Es que Jesús es la Palabra Eterna que el Padre pronuncia para salvarnos. Aún cuando no seamos dignos, Jesús alaba la fe y la disposición para creer.
 
 

MEDITACION: ¿Qué me dice a mí el texto?

 
Nos preguntamos para profundizar en nuestra vida estas palabras de Salvación:
 

  1. ¿Hoy creo que Jesús puede pronunciar su Palabra salvadora sobre mí?
  2. ¿Hasta qué punto mi fe es confianza ciega en que el Señor toma mi vida? ¿Me pongo en sus manos?

 

ORACION: ¿Qué le digo yo al Señor?

 
Orar, es responderle al Señor que nos habla primero.
 

  • Gracias Señor por tu Palabra Salvadora.
  • Creo Señor, pero aumenta mi fe. Pronuncia sobre mí tu Palabra salvadora
  • Hacemos un momento de silencio y reflexión para responder al Señor. Añadimos unas intenciones de oración.

 
 

CONTEMPLACION: ¿Cómo interiorizo el texto?

 
Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo del texto para que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón:
 
basta que digas una palabra (Versículo 8)

Y de esta forma nos ponemos en contemplación.
 
 

ACCION: ¿A qué me comprometo?

 
Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.
 
Pondré atención en las Palabras de Jesús y en el provecho para mi salvación. Esa Palabra la llevo a otro, con alegría para apoyarle en su fe.

Tags:
biblia
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