Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
viernes 07 mayo |
San Agustín Roscelli
home iconEspiritualidad
line break icon

Bendecir la lluvia, convertirla en signo de bendiciones

Denise Chan / Flickr CC

María Vallejo-Nágera - publicado el 25/11/14 - actualizado el 26/02/19

Una inmensa lección sobre el poder del sacerdocio que jamás olvidaré

Cada día que pasa evito más a los eruditos que se creen listos y me acerco más a humildes sabios, querido lector…

Los primeros me aburren una barbaridad: sólo hablan sobre ellos y lo hacen con prepotencia. Es difícil encontrar un intelectual de corazón humilde: yo diría que tan difícil como encontrar una aguja en un pajar…

Pero la cosa cambia cuando Dios me presenta a un corazón humilde: es entonces cuando abro los oídos y escucho con tiento. El aprendizaje llega sin demora y siembra huella en mí.

Así sucedió hace poco, cuando tuve la fortuna de conocer a un misionero comboniano, chiquito de estatura y de tez tostada, enamorado de la Iglesia que representa.

Nuestra amistad floreció muy deprisa. “No soy un buen teólogo, hija”, decía, encogiéndose de hombros. “Pero mi Iglesia católica sí lo es”.

Yo me percaté pronto de la calidad humana de su alma, de la sinceridad y humildad de su corazón. Así que decidí aprovechar cada momento a su lado y escuchar.

Y así, un día, recibí una inmensa lección sobre el poder del sacerdocio que jamás olvidaré… ¡Ay, si todos los sacerdotes tuvieran la fe en la Iglesia y sus regalos espirituales como la del padre Juan! Sin duda, otro gallo cantaría…

Sucedió un día de invierno madrileño en el que la lluvia decidió azotar mi cuidad. Los rayos caían furiosos desde el cielo, atravesando nubarrones oscuros como el betún.

Truenos fortísimos golpeaban el asfalto, las casas y las calles, invitando a la gente a mirar curiosa y aterrorizada por las ventanas.

“¡Qué barbaridad!”, susurré asustada, mientras observaba cómo una cortina de agua impedía ver la zona opuesta de la calle. “Nunca he visto llover de esta manera, padre Juan…”.

El sacerdote amigo permaneció callado a mi lado. “Tengo hasta miedo…”, añadí. Pero el padre Juan seguía sin contestar. Le miré y observé que tenía los ojos cerrados.

Entonces hizo algo raro: murmuró algo tan bajito que nada pude entender; levantó las manos hacia la ventana y, acto seguido, hizo una gran señal de la Cruz.

Yo le miré extrañada… Entonces, él abrió los ojos, sonrió y me dijo: “No tengas
miedo, hija. Acabo de bendecir toda el agua que está cayendo sobre tu ciudad. ¿Acaso no tengo manos consagradas?

Pues ya está: Madrid está recibiendo ahora mismo una sobreabundancia de bendiciones. El agua bendecida es un sacramental; no lo olvides nunca, hija…”.

¡Vaya lección!: conozco muchos teólogos que jamás hubieran bendecido el agua que Dios nos enviaba a borbotones sobre mi amada cuidad.

Con probabilidad, se hubieran burlado de este pequeño misionero de gran fe… Ya se lo he dicho, querido lector: aprendo mucho más de la gente humilde que de los grandes eruditos.

Por María Vallejo-Nágera
Artículo publicado por la revista Misión

Tags:
alma
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Jesus Colina
¿Milagro en Israel? Marcha de madres cristianas, musulmanas y jud...
2
Lorena Moscoso
El mundo se conecta a estos santuarios en mayo para el Rosario
3
MOTHER OF ALL ASIA
Redacción de Aleteia
Inaugurada en plena pandemia la estatua de María más grande del m...
4
Salvador Aragonés
La gran preocupación del Papa (y de la que no hablan los medios)
5
ROBERTA MASCENA
Redacción de Aleteia
Se gradúa con el uniforme de limpiadora de su madre
6
Ary Waldir Ramos Díaz
El Papa: El catequista será parte de los ministerios de la Iglesi...
7
ARGENTINA
Esteban Pittaro
La policía interrumpió una Misa de Primera Comunión al aire libre
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.