Aleteia logoAleteia logoAleteia
viernes 03 diciembre |
Santa Viviana
Aleteia logo
Actualidad
separateurCreated with Sketch.

Corea del Norte: “En el campo no era un ser humano sino una bestia”

© Matt Paish / CC

https://www.flickr.com/photos/mattpaish/8022830215

Patricia Navas - publicado el 12/11/14

Publicado en español el testimonio de la única persona nacida en un centro penitenciario norcoreano que ha logrado escapar

Nacido hace 29 años en un centro de reclusión para presos políticos norcoreano, es la única persona que ha logrado escapar de uno de estos gulags y asegura que “en el campo no era un ser humano, sino una bestia”. El testimonio de Shin Dong-hyuk, clave en la realización del último informe de la ONU sobre Corea del Norte, está escrito en el bestseller internacional Evasión del Campo 14, que acaba de publicar en España la editorial Kailas.

Los 23 primeros años de su vida los pasó tras la alambrada electrificada -sufriendo hambre y presenciando torturas, violaciones y ejecuciones- debido a la ley de “culpabilidad por asociación”: si cometes un delito, condenan a tres generaciones de tu familia.

Dos tíos de Shin escaparon a Corea del Sur, por eso su padre se encontraba preso. Y por su buen trabajo en un torno de metal en la cárcel, los guardias le ofrecieron un “matrimonio de recompensa” con una prisionera. La pareja se veía algunas pocas noches al año, en una de las cuales fue concebido el joven.

Shin vivía con su madre en un dormitorio pequeño y sucio: “Las paredes estaban enmohecidas y la lluvia se filtraba. En invierno, el cuarto estaba helado. Cada mañana me levantaba con la preocupación de si cumpliría con la cuota de trabajo ese día. Si no lo hacía, no me darían de comer. Comía lo que me daban los guardias penitenciarios y hacía lo que me ordenaban que hiciera”, recuerda en una entrevista a Amnistía Internacional

Su relación con su madre era negativa, era su rival en la pelea por la comida. “No era una relación cariñosa –reconoce-. El concepto de familia era desconocido para mí. Todos éramos delincuentes, nada más. Todavía estoy aprendiendo lo que significa ser una familia”.

De hecho, cuando tenía 13 años él mismo delató a su madre y a su hermano al descubrir que planeaban fugarse sin él, lo cual les costó la muerte. “Cuando mi madre y mi hermano fueron ejecutados por intentar fugarse, mi padre y yo también debíamos haber sido ejecutados, pero milagrosamente logramos evitarlo”, explica.

Aunque no le mataron, destaca que le castigaron por ello colgándole cabeza abajo y acercándole a un fuego de carbón: “Pensé que era correcto que me hicieran todo aquello, estaba enojado con las personas que me torturaban, pero culpaba a mi madre y a mi hermano por su fechoría”, recuerda.

“Un día, en la escuela, el profesor nos registró y a una de las niñas le encontró cinco granos de maíz; el profesor pensó que había robado el maíz y la golpeó con dureza delante de nosotros; ella se desmayó, y la llevamos con su madre; al día siguiente estaba muerta [Tenía seis años]: cosas así eran muy habituales”, denuncia.

Por su parte, el régimen de Corea del Norte ha difundido un vídeo en el que aparece el padre de Shin negando que su hijo naciera en un campo de trabajo, lo cual ha afectado mucho al joven, que afirma que creía muerto a su progenitor y teme que le hagan daño. 

El hermetismo del régimen de Kim Jong Un dificulta el acceso a la información sobre los prisioneros y la Justicia en este país asiático, aunque algunos testimonios narran experiencias sobrecogedoras.

De 80.000 a 120.000 personas están prisioneras en cuatro centros penitenciarios de Corea del Norte, según un informe de una Comisión la ONU presentado en Ginebra el pasado mes de febrero.

En estas enormes cárceles, miles de personas mueren privadas de alimentos, víctimas de trabajos forzosos, ejecuciones, torturas, privaciones de derecho a reproducirse, abortos forzados e infanticidios.

Según la alta comisionada de las Naciones Unidas para los derechos humanos, Navi Pillay, Corea del Norte sufre “una de las peores situaciones del mundo en materia de derechos humanos, a pesar de que  

prácticamente se desconoce y no se informa sobre ella”.

También hay buenas noticias

Pero en medio del horror también hay noticias esperanzadoras: tras pasar meses en la cárcel en Corea del Norte por razones religiosas, dos ciudadanos estadounidenses, Kenneth Bae y Matthew Miller, han sido liberados y han llegado a Estados Unidos.

Bae, un misionero cristiano coreano-estadounidense de 46 años, había sido arrestado en diciembre de 2012 y acusado de delitos contra el Estado (en realidad, por evangelizar, pero en el país el “proselitismo religioso” es un delito). Ahora ha dado las gracias a los gobiernos estadounidense y norcoreano por sus esfuerzos para lograr su liberación.

Por su parte, Matthew Todd Miller ha pasado siete meses en la cárcel tras solicitar asilo político en el país, sospechoso de ser un espía.

Según informó News.va, las familias y las organizaciones de defensa de la libertad religiosa han expresado su gratitud y alivio por su liberación.

Hace unos días también fue liberado otro cristiano, Jeffrey Fowle, detenido durante seis meses por dejar una copia de la Biblia en un lugar público.

Tags:
coreaderechos humanos
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.