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Prepararse para amar “hasta que la muerte nos separe»

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Caná: Encuentro de novios. Otra manera de ver los “cursos prematrimoniales”

Hace unos días se clausuró el Sínodo para la familia realizada en Roma. Y entre las reflexiones de los asistentes se expresaba constantemente la preocupación por la pobreza en el acompañamiento y preparación dada a aquellos que descubren el llamado de formar una familia fundada en el matrimonio sacramental.

Asimismo el fin de semana pasado el Papa Francisco en el encuentro que tuvo con familias del movimiento Schönstatt respondiendo a algunas preguntas expresó: “Muchos se casan sin saber las condiciones ni que prometen”,  hacía énfasis en que algunas horas no eran suficientes para transmitir la grandeza del sacramento y los retos del mismo.

Con estas premisas podríamos decir que en parte la raíz de los “fracasos” matrimoniales está en los inicios de este, en la preparación; cuando los novios se acercaron a su Parroquia para ser acompañados y guiados en su proceso de noviazgo con vistas a hacer esposos. En la actualidad, muchos de los que se han acercado a los famosos cursillos prematrimoniales no salen del todo satisfechos; pues se trata de una preparación cortísima y sin mucha información. Un espacio de horas que busca abarcar lo que van vivir hasta que la muerte los separe.

Frente a esta problemática, en el 2008 en Bogotá un grupo de parejas con algunos consagrados quisieron responder a este reto pastoral; de ofrecer un Curso mejor elaborado que permita a los participantes conocer la belleza del sacramento a través de charlas y experiencias.

Un encuentro de amor 

“Caná: encuentro de novios” surge formalmente en el 2011 después de haber sido aprobado por la Arquidiócesis de Bogotá. Ximena Devis y su esposo Andrés Vargas colaboran junto a otras parejas en la organización de esta iniciativa apostólica. Ella nos comparte: “El fin es que las parejas se encuentren con ellos, se conozcan y vean la importancia y responsabilidad de lo que implica el matrimonio Católico, se encuentren con Dios amor y amplíen la visión sobre su pareja.”

El encuentro inicia un viernes en la noche y concluye el domingo al mediodía con la celebración eucarística. El esquema que se usa es de charlas dictadas en parejas y un tiempo para preguntas y el diálogo entre las parejas participantes. Las conferencias tienen un hilo conductor que inicia con entender que Dios es Amor pasando, luego a la realidad del pecado y sus rupturas y las manifestaciones en la vida de pareja, el conocimiento sobre el sacramento, la familia: cuna de vida, temas temporales y la comunicación en el matrimonio.

 Testimonio que cautiva

“Hasta el momento los participantes encuentran que se les ha mostrado una parte de la relación de pareja un poco desconocida y ver el testimonio de otras parejas los hace sentir comprometidos con el sacramento que van a recibir”, dice Ximena confirmando que quiénes han participado del encuentro quedan 100 % contentos.

El grupo de organizadores y charlistas son parejas comprometidas con su vida cristiana y han asumido de manera protagónica el apostolado con las familias. La experiencia de acompañar a estas parejas es contribuir muy explícitamente en la construcción de una sociedad cimentada en la solidez familiar. 

Asimismo, siendo un reto pastoral los encargados y demás miembros del equipo han recibido la debida formación. Ximena y su esposo, Andrés Vargas, participan desde hace más de tres años en las actividades de Matrimonio y Familia realizadas por la Conferencia Episcopal Colombiana. Y, con Ximena, Lina Perdomo, coordinadora del proyecto junto con su esposo Andrés Pereyra, han realizado un Diplomado en “Sociología de la Mujer”. Ellos, saben que el horizonte es cada vez más amplio y los retos que se les presentan son mayores; por ello tratan de estar actualizados y comprender más hondamente los lineamientos de la Iglesia participando de las reuniones que realiza la Arquidiócesis de Bogotá.

Mejor acompañamiento mejores matrimonios

“El sacramento del matrimonio es responder a la vocación que Dios le ha dado a cada una de las personas que se casan, es la opción de vida más importante que se toma y desafortunadamente es en el que la Iglesia poco tiempo pide de preparación. Los charlistas tratamos de poner el mayor empeño de acuerdo a nuestras capacidades y posibilidades para transmitir el tema de la mejor manera posible. Y así colaborar con la formación de nuevas familias. Todo lo que se les pueda aportar a las parejas es bien recibido por ellos y muy valioso para sus vidas.”, concluye Ximena Devis.

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