Recibe Aleteia gratis directamente por email
Estilo de vida, espiritualidad, noticias positivas... Recibe Aleteia por email
¡Suscríbete!

¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

¿Cómo acoger a los hijos homosexuales?

NO HUSBAND
Gettyimages
Comparte

Su hijo quería llevar a su compañero a una cena navideña, su respuesta fue clara

“Unos amigos nuestros estaban planeando su reunión familiar para Navidad, cuando su hijo gay les dijo que quería invitar a su compañero”.

Los australianos Ron y Mavis Pirola, codirectores del Consejo Católico de Australia para el Matrimonio y la Familia, explicaron este caso en el sínodo sobre la familia celebrado en 2014 en el Vaticano.

© Sabrina Fusco / ALETEIA

“Ellos creían profundamente en las enseñanzas de la Iglesia y sabían que a sus nietos les habría gustado ver que acogían a su hijo y a su compañero en la familia. Su respuesta podría ser resumida en tres palabras: “Es nuestro hijo””.

Este, explicaron Ron y Mavis Pirola, es un “modelo de evangelización para las parroquias, puesto que responden a situaciones semejantes”. El papel de la Iglesia es el de “hacer conocer al mundo el amor de Dios”.

Te puede interesar: “Así, como Papa, acojo a homosexuales y trans”

Ron y Mavis Pirola explicaron más cosas sobre la integración de personas en situaciones “irregulares” en la Iglesia.

“Una amiga nuestra, divorciada, dice que a veces no se siente plenamente acogida en su parroquia –continuaron-. Para el resto de su parroquia ella debería ser un modelo de valentía y compromiso frente a las adversidades”.

“De personas como ella aprendemos a reconocer que todos llevamos heridas internas en nuestra vida. Ser conscientes de nuestras heridas ayuda enormemente a reducir nuestra tendencia a juzgar a los demás, una actitud que representa un obstáculo para la evangelización”.

Fue evidente desde sus primeras palabras de este matrimonio que la experiencia de las personas reales cambia la mirada, el enfoque con el que apreciar los problemas y los desafíos que la familia debe vivir concretamente, y con el que pasan a un segundo plano ciertas disquisiciones doctrinales.

Los cónyuges contaron que “poco a poco, nos dimos cuenta de que la única característica que distingue nuestra relación sacramental con respecto a cualquier otra buena relación centrada en Cristo es la intimidad sexual y que el matrimonio es un sacramento sexual que encuentra su máxima expresión en una relación sexual”.

“Nosotros creemos –añadieron– que hasta que las parejas casadas no lleguen a venerar la unión sexual como parte esencial de su espiritualidad será extremadamente difícil apreciar la belleza de esas enseñanzas como las de la encíclica Humanae Vitae”.

“Necesitamos nuevas formas y lenguajes fácilmente reconocibles para tocar los corazones de las personas”.

La “Iglesia doméstica” que representa la familia, continuaron los esposos, puede “ofrecer mucho a la Iglesia en su tarea evangelizadora”.

“Por ejemplo, la Iglesia afronta constantemente la tensión de sostener la verdad incluso expresando compasión y misericordia. Las familias deben afrontar esta tensión en todo momento”.

Te puede interesar: ¿Si mi hijo(a) quiere venir a casa con su pareja homosexual debo acogerlos?

 

Boletín de Noticias
Recibe gratis Aleteia.
Los lectores como usted contribuyen a la misión de Aleteia

Desde nuestros inicios en 2012, los lectores de Aleteia han crecido rápidamente en todo el mundo. Nuestro equipo está comprometido con la misión de proporcionar artículos que enriquezcan, inspiren y nutran la vida católica. Por eso queremos que nuestros artículos sean de libre acceso para todos, pero necesitamos su ayuda para hacerlo. El periodismo de calidad tiene un costo (más de lo que la venta de publicidad en Aleteia puede cubrir). Por eso, los lectores como USTED son fundamentales, aunque donen incluso tan poco como 3$ al mes.