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Resurge en EE.UU. el Movimiento Santuario para acoger en las iglesias a los inmigrantes

© TERRE D'AMERICA
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Nació clandestinamente en los años 80 para proteger a los indocumentados de los "escuadrones caza-inmigrante"

La ciudad de Tucson, al sur del Estado de Arizona, se ha convertido nuevamente en el epicentro del Movimiento Santuario en Estados Unidos.  A partir de este Movimiento, los inmigrantes indocumentados solicitan refugio en iglesias como último recurso para evitar la deportación.  Hasta el momento, ya se han logrado dos casos de éxito en este 2014.

Contra la violencia y la muerte

En realidad, se trata de una reedición del original Movimiento Santuario que comenzó el 24 de marzo de 1982 cuando un grupo de miembros de la iglesia Southside Presbyterian en Tucson anunció al gobierno de Estados Unidos, entonces bajo la presidencia de Ronald Reagan, que estaba dispuesto a violar las leyes migratorias al convertir en un "santuario" su iglesia para refugiados provenientes de Centroamérica, que estaban escapando de los denominados "escuadrones de la muerte", es decir, de los grupos caza-inmigrantes que, por toda esa época (y aún ahora) pululaban en la frontera de Estados Unidos con México.

Los refugiados de entonces eran parte de un grupo de 26 indocumentados provenientes de El Salvador quienes fueron abandonados por un "coyote" (tratante de personas) al intentar de cruzar la frontera de Arizona en julio de 1980.  La mitad del grupo falleció víctima del intenso calor del desierto antes de que fueran encontrados por agentes de la Patrulla Fronteriza y los 13 sobrevivientes fueron procesados y debido a que eran indocumentados de inmediato fueron puestos en proceso de deportación.

Esta acción atrajo la atención de varias iglesias en Phoenix y en Tucson que se unieron para dar ayuda a los refugiados centroamericanos que si volvían a su país corrían serios riesgos por la violencia de esos años, toda vez que, por ejemplo en El Salvador, se desarrollaba la fase más violenta de la guerra civil que sufrió el país.  El Movimiento Santuario creció de tal forma que en él participaron 500 congregaciones protestantes, católicas y judías en 17 diferentes ciudades.

Adiós a la clandestinidad

Tras las crisis humanitaria de los niños viajando solos desde Centroamérica, y luego de la intensa política de deportaciones ejercida por las dos administraciones del presidente de Estados Unidos Barack Obama, se ha vuelto de nueva cuenta a escuchar al Movimiento Santuario y ahora mismo son ya 24 las iglesias que se encuentran participando en el movimiento y que están dispuestos a abrir sus puertas a los inmigrantes que los soliciten.  La reforma migratoria que tanto se ha prometido en Estados Unidos, sigue en espera, mientras tanto cerca de cien mil niñas y niños quedan huérfanos cada año por las deportaciones de Obama.

En esta ocasión, las iglesias, en su mayoría presbiterianas, están abriendo sus puertas para albergar a los inmigrantes y ayudarlos por medio de firmas y llamadas telefónicas para solicitar al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) frenar su deportación. Se prevé que en las próximas semanas vuelvan a unirse iglesias católicas y judías para ser parte de este Movimiento que enfrentó, directamente, las políticas anti-inmigrantes de las pasadas administraciones, sobre todo republicanas.  En aquél entonces (la década de los ochenta del siglo pasado), el Movimiento Santuario era clandestino. Hoy, su actuación es completamente abierta.

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