Aleteia

34 fotografías para demostrar que los santos no son «bichos raros»

© Public Domain
Comparte

Aportación semanal de Catholic Link

Lloraban, se hacían pipí, jugaban con muñecas y con balones, iban al cole y se peleaban con otros niños. Les costaba hacer los deberes y seguramente se llevaron más de una riña. Sí, los santos son personas de carne y hueso, normalísimos. Fueron niños como los demás. ¿Qué fue lo que les hizo especiales? Descubre el "pasado" de muchos de los santos que hoy admiramos, en Catholic Link
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.