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Hallan un documento cristiano de más de 1.500 años que habla de la Eucaristía

© UNIVERSITY OF MANCHESTER
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El papiro, de origen egipcio y escrito en griego, muestra varias citas bíblicas

En una conferencia sobre su colección de papiros el 4 de septiembre, la Biblioteca John Rylands de la Universidad de Manchester dio a conocer la noticia: La profesora e historiadora Roberta Mazza había hallado un documento del siglo VI escrito en griego que describe la Eucaristía y nos remite a los primeros cristianos.
 
Mazza, investigadora del recién constituido Instituto de Investigación John Rylands, se encontraba en la biblioteca homónima –que pasa por ser la mayor de Reino Unido y albergar el llamado fragmento de san Juan, el original más antiguo del Nuevo Testamento– analizando y clasificando algunos de los miles de fragmentos de documentos históricos inéditos que se conservan en sus bóvedas, cuando dio con el hallazgo.
 
Datado unos 300 años después de que el emperador romano Constantino se convirtiera al cristianismo, la primera palabra que pudo traducir ya apuntaba a su esencia cristiana: Era maná, el pan bíblico que Dios envió al pueblo de Israel en su éxodo desde Egipto. Según explica la historiadora, el resto es una mezcla de pasajes del Antiguo y Nuevo Testamento que parece tener por objeto servir de protección contra el infortunio.
 
Esta interpretación reafirma un hábito en ocasiones poco conocido de los primeros cristianos, argumenta la historiadora, quienes habrían imitado la tradición pagana –egipcia primero y grecorromana después– de llevar consigo oraciones a los dioses a modo de amuleto, entendido este como objeto que trae buena suerte o protege al portador. Para elarorar tales artificios y llevarlos como medallones alrededor del cuello o guardarlos en el hogar, los primeros cristianos habrían sustituido las oraciones politeístas por citas bíblicas, lo que apuntaría a una relación muy íntima con la Biblia. En esta línea, afirma Mazza:
 
Hoy en día pensamos en la Biblia como esta obra fija donde cada palabra está en tal lugar preciso (…) Una pieza como esta nos está diciendo que el conocimiento de la Biblia se transmitió más a través de pasajes escogidos, la liturgia, oraciones y amuletos que a través de un libro literal.

Escrito en un recibo
 
Detalla la investigadora que el análisis espectral del documento revela que se trata de papel reciclado, en cuyo reverso aparecen las letras atenuadas, casi desaparecidas, de un recibo por el pago de impuestos sobre cereales, certificado por el recaudador de la localidad egipcia de Tertembuthis (actual el-Ashmunein).
 
El fabricante de amuleto habría cortado un pedazo del recibo, escrito en el otro lado el texto religioso y habría doblado el papiro a fin de tener un medallón o colgante. Por esta razón, el recibo de impuestos en el exterior fue dañado y se desvaneció.
 
Aunque la pieza no ofrece mucha información sobre su propietario, Mazza cree que debió tratarse de “un residente de la aldea cercana Hermoupólis” y del autor, probablemente la misma persona, que:
 
Conocía claramente la Biblia, pero hizo muchos errores: algunas palabras están mal escritas y otras en el orden equivocado. Esto sugiere que estaba escribiendo de memoria en lugar de copiarlo.
 
De aquí la conclusión que extrae es que el conocimiento y manejo de la Biblia en el Egipto del siglo VI era más extendido de lo que se pensaba. El documento llegó a la biblioteca inglesa alrededor de 1901, pero su importancia había pasado desapercibida hasta ahora. El texto en cuestión incluye una descripción de Mateo de la Última Cena y parte de un Salmo. Textualmente dice lo siguiente:
 
Temed todos a quien reinará sobre la tierra.
Que las naciones y los pueblos sepan que Cristo es nuestro Dios.
Porque él habló y ellos comenzaron a ser, él mandó y ellos fueron creados;
él puso todo bajo nuestros pies y nos libró de la voluntad de nuestros enemigos.
Nuestro Dios preparó una mesa en el desierto sagrado y dio maná de comer para un nuevo pacto: El cuerpo inmortal
del Señor y la sangre que Cristo derramó por nosotros en la remisión de los pecados.

  
Artículo originalmente publicado por Vida Nueva 

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