Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
martes 24 noviembre |
San Andrés Dung-Lac y 116 compañeros, mártires
home iconEspiritualidad
line break icon

¿Por qué el matrimonio católico es para siempre? ¿Hay excepciones?

ring.jpg

jeffbalbalosa

Por tu matrimonio - publicado el 28/08/14

9 preguntas frecuentes con respuestas para saber y entender lo que dice la Iglesia

1. ¿Por qué el matrimonio es indisoluble?

Para la Iglesia es claro que Dios, al hacer a la pareja con la posibilidad de entregarse y llegar a ser una sola carne, quiso desde siempre que la unión matrimonial fuera permanente. Este es igualmente el deseo de quienes se aman y unen en matrimonio, pues nadie quiere que su unión fracase o se rompa.

Por eso Cristo, salvador del mal, les dio a los esposos la oportunidad de amarse con un amor cristiano, es decir, de hacer de su vínculo una alianza irrompible pues se basa en el compromiso de amarse como Cristo ama, y en el apoyo de la gracia divina que sostiene siempre a quienes desean vivir de su amor.

Por eso, convertido por Cristo en sacramento, el matrimonio establece una unión garantizada por Dios mismo y cuya santidad y fuerza no la debe romper ningún hombre (Mateo 19:3-6). San Pablo refuerza esta enseñanza recordando que es voluntad de mismo Jesús que los esposos permanezcan unidos (1Cor 7, 10-11 y Ef. 5, 23-33).




Te puede interesar:
¿Por qué pide Dios matrimonios para siempre y con una sola persona?

En consecuencia con la Palabra de Dios, la Iglesia no reconoce el divorcio civil pues el Estado no puede disolver lo que es indisoluble, e invita a analizar todo el dolor y daño que las rupturas matrimoniales causan a los individuos y a los hijos (Véase por ejemplo El Catecismo de la Iglesia Católica #s 2382-2386).

La única forma de que un vínculo matrimonial se disuelva por la Iglesia es que se pruebe, mediante un proceso de anulación ante un Tribunal Eclesiástico, que dicho vínculo fue nulo, es decir, que por diferentes razones, no fue nunca un verdadero matrimonio.

2. ¿Qué diferencia existe entre divorcio civil y separación de cuerpos en la Iglesia?

En la Iglesia existe, para situaciones extremas, la separación, cuando se demuestra que la convivencia es imposible y lleva consigo un daño serio para alguno de los cónyuges o los hijos.

Pero esta “separación de cuerpos” no es divorcio pues el vínculo establecido por el sacramento sigue existiendo y los cónyuges no pueden volverse a casar (Código de Derecho Canónico. No. 1155).




Te puede interesar:
¿Es la nulidad matrimonial un divorcio “a la católica”?

3. ¿Qué causas acepta la Iglesia para que un matrimonio se separe?

El Derecho Canónico vigente en el No. 1153 dice: “Si uno de los cónyuges pone en grave peligro espiritual o corporal al otro o a la prole – los hijos – o de otro modo que hace demasiado dura la vida en común, proporciona al otro un motivo legítimo para separarse”.

El peligro espiritual se refiere a cuando uno de los cónyuges abandona la fe católica para unirse a una secta y obliga al otro y/o a los hijos a hacer lo mismo, o no permite que su cónyuge practique su fe, o lo obliga a cometer algún acto inmoral.

El peligro físico es cuando existe violencia – física o mental – en el trato con el otro cónyuge o los hijos, sea por enfermedad mental, o por vicios.

El adulterio sistemático por parte de alguno de los cónyuges atenta contra el deber a la fidelidad y podría ser, en caso muy extremo, motivo legítimo de una separación (Véase, Derecho Canónico No. 1152).

4. ¿Qué efectos civiles tiene la separación del matrimonio católico?

ROZWÓD
Shutterstock

Los separados tienen vigente el vínculo matrimonial. Por eso  no pueden volverse a casar por la Iglesia. Y en los países donde el matrimonio católico tiene validez civil, los separados tampoco pueden contraer matrimonio civil, a no ser que se disuelvan las obligaciones legales del vínculo sacramental anteriormente adquirido (divorcio).

Entre los separados no es exigible el débito conyugal. Entre ellos cesan igualmente los demás derechos y obligaciones propios de la convivencia, excepto las obligaciones con los hijos y la debida asistencia económica a la esposa.

La sociedad conyugal puede disolverse, si se pide adicionalmente al juez. Por último, los separados pueden unirse nuevamente, suspendiendo la separación.

5. ¿Un católico puede pedir el divorcio civil?

En países donde legalmente no se reconoce la figura de la separación de cuerpos, sino el divorcio únicamente, el católico puede recurrir a esa figura para lograr los efectos que le proporciona la separación de cuerpos; pero debe evitar el escándalo, o que alguien se confunda en su fe.

6. ¿Puede un divorciado recibir la Eucaristía?

Sí. Los separados y divorciados que practiquen su fe y no se hayan vuelto a casar o que hayan disuelto su vínculo matrimonial anterior a través de una anulación pueden comulgar.

Y a aquellos que permanecen en una unión irregular (divorciados vueltos a casar o en unión libre) que por diversas razones no pueden convertir dicha relación en un legítimo matrimonio sacramental, la Iglesia les acoge maternal en sus celebraciones, los motiva a que alimenten su relación con el Señor mediante la oración, “la comunión espiritual” y la “meditación de la Palabra”, y por último, los reta a participar plenamente de la Eucaristía si se comprometen a vivir en abstinencia de las relaciones matrimoniales.




Te puede interesar:
Divorciados casados de nuevo: ¿Bendición en lugar de comunión?

7. ¿Puede una persona divorciada volverse a casar?

Mientras su ex-conyugue vive, un divorciado puede volverse a casar sólo si ha disuelto su vínculo previo a través de una anulación eclesiástica.

De modo similar si su cónyuge tuvo un matrimonio previo y no ha recibido un Decreto de Invalidez de un Tribunal Eclesiástico (anulación), en principio usted no puede participar de los sacramentos.




Te puede interesar:
Comunión a los divorciados, ¿qué es lo que pide el Papa Francisco?

8. ¿Puede un divorciado, no católico, casarse por la Iglesia católica con una persona católica?

La Iglesia católica respeta todos los vínculos matrimoniales de otras religiones e incluso entre personas no creyentes, y presume que ellos son válidos. Por eso, antes de un matrimonio católico se debe disolver este vínculo previo, ante un Tribunal Eclesiástico.

Este concepto puede ser difícil de entender para alguien que proviene de una fe que acepta el divorcio y la posibilidad de volverse a casar.

Algunas personas en esta situación se han asesorado con un sacerdote o un diácono para entender mejor las razones y para que le oriente acerca del proceso a seguir. Solicitar una anulación del vínculo anterior puede ser un lindo gesto de amor para su prometido cónyuge.




Te puede interesar:
¿Por qué solicitar la nulidad matrimonial si no la «necesitas»?

9. ¿Qué apoyo espiritual ofrece la Iglesia a los separados y divorciados?

La Iglesia entiende el sufrimiento de quienes viven esta situación. Y cuando la separación o el divorcio fue la única posible salida, la Iglesia les ofrece su apoyo y los invita a permanecer cercanos al Señor y a nutrirse mediante la frecuencia de los sacramentos.

En algunas diócesis existen también grupos de apoyo para divorciados, separados y viudos. Para acceder a dicha ayuda te recomendamos:

Arquidiócesis de Chicago en http://www.familyministries.org/resources. En español: http://www.familyministries.org/?lang=es. Aquí se puede igualmente obtener el libro: El Divorcio y Más Allá (Título original, Greteman and Haverkamp’s Divorce and Beyond)

Sanando las heridas del divorcio y la separación: http://www.caminocatolico.org (Grupo de unas diócesis de Madrid, España) y http://es.catholic.net/familiayvida.

The North American Conference of Separated and Divorced Catholics y http://www.nacsdc.org/

The Beginning Experience (no existe en español)




Te puede interesar:
«Dios permite la separación matrimonial para un bien mayor»

Artículo originalmente publicado por Por tu matrimonio 

Tags:
divorciofamiliamatrimonionulidad matrimonialsacramentos
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia hoy se publica diariamente en ocho idiomas: francés, inglés, árabe, italiano, español, portugués, polaco y esloveno.
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
IOTA
Lucía Chamat
La Virgen que se mantuvo en pie tras el impac...
Aleteia Team
Fotografiaron el martirio de este sacerdote p...
SAINT JOSEPH
Philip Kosloski
Esta antigua oración a san José es “conocida ...
Sempre Família
6 hábitos destructores de matrimonios y cómo ...
Orfa Astorga
¿Hasta qué edad es sano vivir en casa de los ...
VIRGIN OF MERCY
Philip Kosloski
Ponte bajo el manto de la Virgen María con es...
HANDSOME,MAN,DRIVING
Philip Kosloski
10 pequeñas oraciones para cuando pasas frent...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.