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Monjes tibetanos contentos del viaje a Corea de Papa Francisco

© Ratchaprasong / Flickr CC
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El presidente de la comunidad tibetana confirma las buenas relaciones entre budismo y cristianismo, recordó que en el ochocientos los monjes salvaron tantos cristianos perseguidos por el régimen

“Es un gran privilegio dar la bienvenida a Papa Francisco. Nosotros los budistas creemos que la visita de Su Santidad ayudará a un diálogo más significativo y aportará en la creación de un clima más tranquilo en esta península dividida” dijo el monje budista Jaseung, presidente de la Orden Jogye, en un mensaje publicado por el periódico ‘The Korea Times’. 

Este miércoles a las 16 hora de Roma, desde el aeropuerto de Fiumicino despegará el avión papal que llevará a Papa Francisco a Corea. Al respecto varias comunidades se preparan para acoger al Papa Francisco en ocasión de su tercer viaje apostólico que concluirá el próximo lunes 18 de agosto. 

El mensaje de los monjes tibetanos ha sido reproducido por Misna, la Agencia de noticias de los misioneros combonianos y javerianos presentes en el país asiático.  “Papa Francisco – se lee en el  mensaje – consuela a los pobres y los marginados y lleva a ellos esperanza y fuerza. A través de su presencia, esperamos que los ciudadanos coreano aprenderán a demostrar amor y compasión a sus vecinos”. Esto último, en relación a la separación y conflicto entre Corea del Norte y del Sur.

El presidente de la comunidad tibetana espera que Francisco siga orando para que llegue la paz a todos los hombres y se encuentre una “solución pacífica entre Palestinos e Israelíes” aseguró. 

Asimismo, el monje sostuvo que “Corea es una sociedad multireligiosa y nosotros nos dirigimos a las demás comunidades religiosas como vecinos. Entre las diversas comunidades confesionales buscamos de mantener una comunicación y colaboración continua. De hecho, el budismo coreano tiene una gran relación con la fe católica. Los monjes budistas de la ermita de Cheonjinam y del templo de Jueosa han dado su vida para proteger a los católicos perseguidos en el ochocientos”. 

“Esperamos que el esfuerzo de la sociedad coreana en el diálogo intereligioso y paz pueda contribuir a llevar la paz en el mundo. Deseamos que la visita del Papa Francisco sea la ocasión para orar por la salvación y la felicidad de todos los seres vivientes” concluyó. 
 

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