Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
martes 26 enero |
Fiesta de la conversión de san Pablo
home iconEstilo de vida
line break icon

¿Es moralmente correcto practicar deportes de riesgo poniendo la vida en peligro?

© Willy Ramos

Julio de la Vega-Hazas - publicado el 07/08/14

Respondemos a una consulta de un lector de Aleteia

¿Es pecado practicar deportes de alto riesgo en los que pones la vida en peligro?

Aunque parezca mentira, el Catecismo de la Iglesia Católica no incluye el término “imprudencia” o sus derivados (define, eso sí, la prudencia en el n. 1806, pero no sirve mucho para lo aquí preguntado). Pero, lo incluya o no, sigue siendo la referencia para valorar los riesgos asumidos. Deben tener un motivo que justifique un riesgo, cuando éste es más alto que lo ordinario en la vida.

Se puede dar este criterio, pero no se puede meter en el mismo saco todos los casos de práctica de un deporte considerado de riesgo. Hay que ver, en cada caso, en primer lugar cuál es el riesgo real, que puede no coincidir con las apariencias. Por poner un ejemplo, la escalada deportiva, cuando se practica adecuadamente, es bastantee más segura que otras actividades de montaña que no caen bajo la etiqueta de deporte de riesgo. En segundo lugar, hay que ver quién lo practica: no es lo mismo un profesional que un aficionado, un joven que una persona más madura y menos ágil. En tercer lugar, es necesario considerar qué precauciones se toman; no es lo mismo, por ejemplo, una carrera de coches en un circuito bien preparado que en otro lugar menos adecuado. Y, claro está, hay que ver a qué se arriesga uno, porque no es lo mismo arriesgarse a romperse un brazo que a perder la vida.

Como puede verse, y esto es algo muy común cuando lo decisivo es el juicio prudencial sobre una situación concreta, no se puede dar una respuesta única generalizada. Hay que juzgar en cada caso si estamos ante algo emocionante pero con un riesgo controlable y asumible, o, en el otro extremo, si se trata de una auténtica temeridad injustificada e injustificable. Y hay mucho terreno entre ambos extremos.

Tags:
deportemoralreligión
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia hoy se publica diariamente en ocho idiomas: francés, inglés, árabe, italiano, español, portugués, polaco y esloveno.
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
PADRE CEPEDA
Cecilia Zinicola
El beso de Jesús, la historia de un párroco bendecido con un pequ...
2
Aleteia Mexico
Ella iba a la adoración eucarística a las 3 de la mañana cuando l...
3
PADRE CEPEDA
Blanca de Ugarte
"El beso de Jesús", cuando una bella historia es convertida en "f...
4
Rodrigo Houdin
Sacerdote tras la explosión: “Estoy atrapado en el quinto piso, r...
5
EUCHARIST
Philip Kosloski
Esta hostia eucarística fue filmada sangrando y latiendo como un ...
6
WOMAN ANXIETY
Blake Robinson
¿Tienes ansiedad? Aquí un consejo de San Francisco de Sales para ...
7
Tzachi Lang, Israel Antiquities Authority
John Burger
Inscripción de "Cristo nacido de María" encontrada en una iglesia...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.