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España: Mucho cine espiritual bueno en el Festival de Ciudad Rodrigo

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Pasaron 26 cintas a la fase final de las más de 500 presentadas a concurso por países de todos los continentes

La película española Temporal, de José Luis López, “Catxo”, ganó en la sección al Mejor Largometraje en la cuarta edición del Festival de Cine Educativo y Espiritual de Ciudad Rodrigo (FICEE), que se consolida como uno de los más interesantes del verano. Otros premiados fueron la estadounidense Not Anymore, testimonio dramático sobre la guerra fratricida en Siria, en el apartado de Mejor Documental; la coreana A day, una bella metáfora oriental sobre el amor y la vida, que obtuvo el galardón en la sección de Mejor Cortometraje; la tan sorprendente como inteligente Rabbit and deer, filme húngaro que se alzó con la estatuilla a la Mejor Animación.

De este género también era Cuerdas, una entrañable y creativa cinta española muy esperanzada, que ganó el Premio Signis, otorgado por la asociación de escritores católicos, y el Denis Rafter, que galardona cada año la temática que designa el actor y director irlandés, vinculado a este festival desde sus inicios en 2011. El premio del Público fue para la mexicana Los cristales de la felicidad, por el coraje con el que la protagonista vive su enfermedad que la impide crecer normalmente y con la que sufre continuas fracturas de huesos.

Películas denuncia

Como sucede con otros clásicos concursos cinematográficos, la asociación Kinema Siete y el obispado de Ciudad Rodrigo han comenzado a preparar la próxima edición de 2015. Así ocurrió al pasado año para abordar la edición actual que ha concluido con la entrega de los trofeos a los filmes ganadores en el claustro de la Catedral.

De los más de 500 filmes recibidos para esta IV edición, que se celebró del 22 y el 26 de julio, buena parte de ellos abundaban en situaciones límites, como el paro, la enfermedad, los conflictos en el mundo o la soledad, en ocasiones, con tintes desesperanzados, como afirma Pablo Moreno, director de Kinema Siete, achacando a la globalización ese ambiente pesimista con el que se mira la realidad y que ha afectado a propuestas como la propia Temporal (con unas excelentes dirección de actores y realización), Somos amigos y Ana cumple 14 años, tres de las 26 finalistas. Españolas, las dos primeras, abordan el sangrante problema del paro, denunciando los ajustes de plantillas y las actuaciones de las empresas de trabajo temporal en la contratación de personal, las dos primeras, y en los matrimonios obligados de niñas en Guatemala, la tercera.

Homenaje a Alex Ángulo y al cine “luminoso”

Entre los filmes a concurso, la española Namnala nos trajo una de las postreras actuaciones del actor Alex Ángulo, muerto recientemente en accidente de tráfico, en el que interpreta a un reparador de electrodomésticos que decide no traspasar su negocio cuando se topa con un “arreglo” inesperado. Cortometrajes como el anterior, son las premiadas A day y Not anymore, propuestas que destacan el compromiso con la vida, aún en situaciones de riesgo extremo, como es el caso de la segunda, que trae a la palestra a dos héroes y víctimas, al mismo tiempo, del conflicto interno que vive Siria.

Dos formas de ver la vida es la que nos muestra Acabo de tener un sueño, filme simétrico con el que dos niñas contemplan la misma situación. Tryouts, que forcejeó con la vencedora A day para el Mejor cortometraje, narra la valentía con la que una chica musulmana se adapta a los modos de vida en Estados Unidos. El exceso de silencio de una luz inesperada, La felicidad según Vicente Ferrer y El escondrijo, las tres españolas, abundan en ese ímpetu esperanzado para acoger la vida.

De igual talante, son las de la sección de Animación la húngara Rabbit and Deer, Nuestra arma es nuestra lengua

(Argentina), la chilena The gift, la brasileña Fuga animada y la española Cuerdas, Goya al Mejor corto de animación, y que el FICEE ha premiado con los galardones Denis Rafter y Signis.

Espacio cultural

Desde sus inicios, además del cine proyectado, este concurso de Ciudad Rodrigo se abrió al modo de hacerlo. Así, este año se programaron tres encuentros sobre la música en el Séptimo Arte, las funciones de las direcciones artística y de actores a la hora de realizar cualquier filme.

Aunque no se pudo realizar la tercera, a cargo de Denis Rafter, por compromisos profesionales en el festival de teatro de Mérida, sí se abordaron las otras dos con participación del público, como en el resto de los apartados del Festival.

El joven compositor Óscar Martín Leanizbarrutia expuso las claves principales de las bandas sonoras en los filmes. Destacó su didactismo para hablar de la historia, los principales realizadores de bandas sonoras y el papel de la música incluida en las películas para conseguir emociones y estados de ánimo del espectador, ejemplificados en cortes de películas, como E.T., El señor de los anillos o La guerra de las Galaxias, y en documentales de los ensayos de orquestas para algunas producciones cinematográficas.

A cortes de vídeos, recurrió también la directora de arte Aránzazu Gaspar para contar al público en el salón de actos del Palacio Episcopal los entresijos del trabajo de un responsable de esta área, que lleva aparejados, entre otros, controlar ambientación, escenografía, indumentaria, utensilios y hasta animales que aparecen en las películas.

Este certamen echó el telón, pero se ha puesto pacientemente en marcha entre bastidores para acoger las nuevas propuestas cinematográficas y abrir nuevamente en el 2015 la Fábrica de Sueños.
 

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