Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
viernes 24 septiembre |
Virgen de la Merced
home iconActualidad
line break icon

¿La pobreza es bella?

Cecchi Gori

Centro de Estudios Católicos - publicado el 08/07/14

A pesar de la pobreza, y un poco también gracias a ella, muchas personas han podido encontrarse con la belleza y, viviéndola, transmitirla a los demás

Hasta a los mejores cómicos puede pasar que sus bromas no sean entendidas por el público. O que resulte chistoso algo que tenía una pretensión de seriedad. Fue exactamente lo que le sucedió a Roberto Benigni en el discurso de agradecimiento por el premio Óscar de 1999 para La vita è bella como mejor película extranjera.

En su palpitante italian english, agradeció a sus padres por el mayor regalo que le pudieran haber hecho: la pobreza. El público de los Óscar, movido por la presencia vibrante y simpática del actor, pensó en una ironía y estalló en risas. Pero Benigni, sonriendo, estaba hablando en serio…

En la última edición de los Premios de la Academia, otra película, La grande bellezza, (dirigida por Paolo Sorrentino, y protagonizada por Tony Servillo), ha devuelto un Óscar al Bel Paese.

Evidentemente la simple resonancia de la palabra belleza en el título, si vinculada a Italia, es una estrategia que funciona para los juicios de los norteamericanos.

Es interesante notar que de los 13 Óscar recibidos por las películas italianas, La grande bellezza es el primero en el cual la trama se sitúa después del 1970. Si los títulos se asemejan, sin embargo las dos italias representadas en las respetivas películas parecen separadas por un abismo.

En la primera película, que la vida fuera bella (aun cuando dramática), era la exclamación que afloraba espontanea en el espectador, al involucrarse en la mirada del pequeño Josué, que en Auschwitz, ayudado por el papá, lograba no perder la capacidad de mirar con estupor y esperanza a la realidad, y al futuro.

La belleza que Jep Gambardella (protagonista de la película de Sorrentino) ha vislumbrado cuando era joven -y que anhela (re)encontrar, y que por eso busca reproducir, o poseer, o explicar a lo largo de su vida- está expresada en las borracheras y en el mármol de Roma, el magnífico escenario de la película.

Pero no tiene latidos, es algo ya ocurrido, ya viejo, golpeado; anhelado, pero con una nostalgia cansada, que orienta al pasado. De animado, en la película, quedan sólo los chismes, las envidias, la superficialidad y los tedios en los que se agitan los protagonistas.

Es triste admitir que estos elementos componen una radiografía muy bien lograda del momento histórico por lo que pasa buena parte del mundo occidental, asustado por una crisis que, antes de ser económica, es en sus raíces espiritual, antropológica, moral.

Es como si la sociedad europea viviera entre los hermosos testimonios de su pasado, descubriéndose incapacitada de lograrlos nuevamente, de reconocerse en ellos. Como si sus hijos se preguntaran angustiados: ¿Qué nos está faltando, cuando parecería que tenemos todo? ¿Qué hemos perdido, para llegar a tal vacío?

Cuando contemplo el encanto de Asís o de Siena, hago una simpática constatación: si sus habitantes de los siglos siguientes a aquellas construcciones hubieran tenido recursos económicos, probablemente hubieran derribado las calles para renovarlas según los gustos de su época.

Es paradójico como las estrecheces de las ciudades italianas en los siglos modernos hayan preservado la belleza de estos lugares para los hombres de los siglos venideros.

Esto no quiere decir que la pobreza por sí misma sea la solución de todos los males. Pero ¿estamos seguros de que la riqueza económica, las falsas seguridades del consumismo, la impresión de saturación de la sociedad occidental en los últimos cincuenta años, no hayan distraído a muchos de lo esencial, de la verdad que está en las raíces de nuestra cultura, de nuestra identidad personal y social?

En el fondo, sólo si el hombre experimenta esta verdad puede expresarla de manera atrayente en los actos humanos, en el servicio, en el trabajo, en el arte. Así puede (re)nacer la Belleza.

Luigi Benigni, a quien el hijo agradeció en la entrega del Óscar, era un campesino. Uno de aquellos sencillos hombres que, entre las granjas de la Toscana, hasta no sabiendo leer o escribir, no era infrecuente escuchar declamar de memoria cantos de la Divina Comedia, o páginas de Petrarca o de Ariosto.

Porque estos testimonios constituían parte importante de quienes eran, y vivir coherentemente a ella quedaba como lo más valioso. No obstante la pobreza, y un poco también gracias a ella, han podido encontrarse con esta belleza y, viviéndola, transmitirla a los demás.

Por Giovanni Intino
Artículo publicado por el Centro de Estudios Católicos 

Tags:
cinepobreza
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Ary Waldir Ramos Díaz
Papa Francisco: Puede que yo merezca insultos, pero la Iglesia no
2
Ary Waldir Ramos Díaz
El Papa Francisco afirma que la ideología de género es «diabólica...
3
JIM CAVIEZEL
J.P. Mauro
El impactante tributo de Jim Caviezel a la Virgen María
4
crisis man
Marzena Wilkanowicz-Devoud
Los poderosos consejos de 3 monjes para vencer la desgana
5
ANMOL RODRIGUEZ
Domitille Farret d'Astiès
Atacada con ácido cuando era bebé, Anmol Rodriguez supera e inspi...
6
Maria Paola Daud
Cuando la Virgen María detuvo la lava del volcán Etna
7
SPAIN VOLCANO
Violeta Tejera
Padre Alberto, párroco de La Palma: “El volcán nos obliga a desal...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.