22.000 polacos fueron brutalmente asesinados por los ocupantes soviéticos. Un crimen que aún Rusia se resiste a reconocer
La masacre de Katyn es un ejemplo significativo de la capacidad de los totalitarismos para detonar el mal y aniquilar cualquier vestigio de moral natural o legal. Cuando se descubrió el crimen en 1943, el régimen estalinista culpó a los nazis, sumando a este genocidio "selectivo" de la nación polaca, la manipulación y la mentira.

















