¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

La medalla milagrosa: ¿qué sentido tienen los objetos bendecidos?

© Public Domain
Comparte

Las medallitas que simbolizan a María nos obtienen su intercesión, pero no son amuletos mágicos

Las imágenes de Jesús, de la Virgen, de los santos o de los arcángeles y los objetos bendecidos – como por ejemplo los crucifijos, los escapularios, las medallas – son de gran ayuda y protección contra el Maligno.

Deben usarse con fe y devoción, asociadas a una oración sincera y profunda a Dios confiando en la Providencia.

Todos estos objetos no deben ser llevados como talismanes o amuletos. Se caería, de otro modo, en una actitud mágica, que es decididamente contraria a la fe.

Te puede interesar:
¿Qué es la magia?

En la Medalla milagrosa se hace referencia a María con el escrito: “¡Oh!, María, concebida sin pecado, ora por nosotros que acudimos a ti”.

Precisamente así, en 1830 la Virgen se apareció en París, en Rue du Bac, a Caterina Labouré.

Por otro lado existe una gran “M” que significa “María”, y los dos corazones de Jesús y María, que significas –como será revelado en 1917 en Fátima– que la voluntad de Dios es que se ore conjuntamente a la Madre y al Hijo.

¿Estos objetos se bendicen preventivamente?

Ciertamente. Pero también aquí, el sentido de la bendición no es conferir al objeto una protección mágica, casi de “superpoderes”.

Se trata de hacer la oración de bendición pronunciada por el sacerdote en el momento de la bendición y de pedir a Dios la gracia de aumentar las virtudes en nuestra vida cotidiana y obtener la protección y la intercesión de la persona representada y evocada en el objeto.

Me sorprendo siempre cuando –en los coches, en los lugares públicos o en las casas– veo una imagen sagrada y una medialuna o una herradura cercanas. ¿Qué tienen que ver una con la otra?

Una vez me llamaron para bendecir una casa porque las personas que la habitaban sentían “presencias” singulares en los lugares.

Habiendo entrado, no vi imágenes sagradas en las paredes. ¿Sabe que estaba, en cambio, colgado a la puerta de entrada? Una gran medialuna roja… me enojé mucho en esa ocasión y reprendí a las personas que me habían invitado.

“Pero cómo – dije – buscan protección del mal colgando en la puerta amuletos? ¿No sabían que, como signo de superstición, estos son objetos maléficos?

 

Artículo publicado originalmente por la revista Credere

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.
Los lectores como usted contribuyen a la misión de Aleteia

Desde nuestros inicios en 2012, los lectores de Aleteia han crecido rápidamente en todo el mundo. Nuestro equipo está comprometido con la misión de proporcionar artículos que enriquezcan, inspiren y nutran la vida católica. Por eso queremos que nuestros artículos sean de libre acceso para todos, pero necesitamos su ayuda para hacerlo. El periodismo de calidad tiene un costo (más de lo que la venta de publicidad en Aleteia puede cubrir). Por eso, los lectores como USTED son fundamentales, aunque donen incluso tan poco como 3$ al mes.