Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
viernes 24 septiembre |
San Pío de Pietrelcina
home iconEspiritualidad
line break icon

La liberación de acusarse a sí mismo

© r2hox / Flickr / CC

Carlos Padilla Esteban - publicado el 17/05/14

Somos barro y luz, tiniebla y amanecer, paz y conflicto, tormenta y calma, sueños y desilusión, descanso y fatiga

Es problemático cuando tememos que el mundo conozca nuestra verdad y nos juzgue, y vivimos sintiéndonos traicionados, acusados, heridos, pensando que los otros nos juzgan y nos condenan.

Comentaba el Papa Francisco siendo todavía obispo: « (El hombre puede ser) un coleccionista de injusticias: vive censando las injusticias que le hicieron, o que cree que le hicieron los demás. Esto lo lleva, no pocas veces, a una cierta espiritualidad de víctima de un complot» [1].

Podemos sentirnos víctimas, acusados, vilipendiados, difamados, atropellados. Nos gusta que esa imagen ideal, la que queremos que otros vean de nosotros, la que quisiéramos ser y no somos, se mantenga siempre limpia, inmaculada, sin mancha.

Por eso acabamos tapando nuestras debilidades, escondiendo nuestras pasiones, disimulando nuestros miedos, vendando nuestras heridas. Nos sentimos capaces de todo, tratamos de aparentar una vida perfecta, una paz soñada.

Huimos de las críticas que nos hacen y de aquellos que nos critican. No queremos oír la verdad, no queremos conocernos a nosotros mismos y que nos confronten con lo que podríamos llegar a ser.

Añade el Papa que la solución se encuentra en ser capaces de ver con libertad y paz nuestra propia miseria, aceptándola en el corazón con alegría: «Quien se acusa a sí mismo deja lugar a la misericordia de Dios; es como el publicano que no osa levantar sus ojos (cf. Lc 18,13). Quien sabe de acusarse a sí mismo es un hombre que siempre se acercará bien a los demás, como el buen samaritano, y – en este acercamiento – el mismo Cristo realizará el acceso al hermano»[2].

«Acusarnos a nosotros mismos» es una antigua expresión utilizada por muchas personas en la confesión. Una expresión que nos hace humildes y conscientes de nuestra verdad. Uno se acusa de su pecado, de sus límites, de sus debilidades.

Uno se conoce y aprende a descubrir lo que podía ser mejor de su vida. Y se alegra de la belleza que tiene. Acusarse es reconocer que nuestra vida está herida pero es santa. Nos acusamos ante Dios, aunque también podemos hacerlo ante nuestros hermanos.

El reconocimiento de nuestras caídas, de nuestras torpezas, es sanador, nos hace libres, nos hace más capaces para la misericordia. ¿Quiénes somos realmente? Somos santos y pecadores. ¿Cuál es la verdad de nuestra vida? Somos barro y luz, tiniebla y amanecer, paz y conflicto, tormenta y calma, sueños y desilusión, descanso y fatiga.

Somos el principio y el final de una historia, somos el amor que nos supera y el que torpemente damos. Somos el aquí y el ahora, sin miedo al futuro, sin nostalgia del pasado. Somos historia que se va haciendo, anhelamos ser lo que soñamos.


[1] Cardenal Jorge Bergoglio,
Caminos de humildad – Acusarse a sí mismo. Buenos Aires 2005

[2] Cardenal Jorge Bergoglio,
Caminos de humildad – Acusarse a sí mismo. Buenos Aires 2005

Tags:
almalibertad
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Ary Waldir Ramos Díaz
Papa Francisco: Puede que yo merezca insultos, pero la Iglesia no
2
Ary Waldir Ramos Díaz
El Papa Francisco afirma que la ideología de género es «diabólica...
3
JIM CAVIEZEL
J.P. Mauro
El impactante tributo de Jim Caviezel a la Virgen María
4
crisis man
Marzena Wilkanowicz-Devoud
Los poderosos consejos de 3 monjes para vencer la desgana
5
ANMOL RODRIGUEZ
Domitille Farret d'Astiès
Atacada con ácido cuando era bebé, Anmol Rodriguez supera e inspi...
6
Maria Paola Daud
Cuando la Virgen María detuvo la lava del volcán Etna
7
SPAIN VOLCANO
Violeta Tejera
Padre Alberto, párroco de La Palma: “El volcán nos obliga a desal...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.