Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
sábado 23 enero |
San Ildefonso
home iconDesde Roma
line break icon

LIVE Audiencia general del Papa Francisco del 16 de abril

Radio Vaticano - publicado el 16/04/14

Síguelo en directo en Aleteia a las 10:00 horas de Roma

Queridos hermanos y hermanas

A mitad de la Semana Santa, la liturgia nos presenta el relato de la traición de Judas, que se dirige a los jefes del Sanedrín para hacer negocio y entregarles a su Maestro. “Cuanto me dais si lo entrego”, Jesús desde ese momento tiene un precio, que Él elige con absoluta libertad. Lo dice claramente Él mismo: “Yo doy mi vida… Nadie me la quita: yo la doy por mi mismo. Tengo el poder de darla y el poder de recuperarla de nuevo” (Jn 10,17-18). Y así comienza el camino de la humillación y de la expoliación, recorre este camino de la humillación y de la expoliación hasta el final.

Jesús alcanza la completa humillación con la “muerte de cruz”. Se trata de la muerte peor, la reservada a los esclavos y a los delincuentes. Jesús era considerado un profeta, pero muere como un delincuente. Contemplando a Jesús en su pasión, encontramos la respuesta divina al misterio del mal, del dolor, de la muerte. Muchas veces sentimos horror por el mal y el dolor que nos rodea y nos preguntamos: “¿Por qué Dios lo permite?”. Es una profunda herida para nosotros ver el sufrimiento y la muerte, ¡especialmente la de los inocentes!. Cuando vemos sufrir a los niños, es una herida en el corazón, el misterio del mal, y Jesús toma todo este mal, todo este sufrimiento sobre si. Esta semana nos hará bien a todos nosotros besar el crucifijo, besar las llagas de Jesús, besar el crucifijo. El ha tomado sobre sí el sufrimiento humano, se ha “endosado” todo ese sufrimiento.

Nosotros esperamos que Dios en su omnipotencia derrote la injusticia, el mal, el pecado y el sufrimiento con una victoria triunfante. Dios nos muestra en cambio una victoria humilde que humanamente parece un fracaso. Podemos decir que Dios vence en el fracaso. El Hijo de Dios, de hecho, aparece en la cruz como un hombre derrotado: sufre, es traicionado, es insultado y finalmente muere. Pero Jesús permite que el mal se encarnice con Él para vencerlo. Su pasión no es un incidente; su muerte – esa muerte – estaba “escrita”. No tenemos explicación, es un misterio desconcertante, el misterio de la gran humildad de Dios: “Dios amó tanto al mundo que le entregó a su Hijo unigénito” (Jn 3,16).

Esta semana pensemos mucho en el dolor de Jesús y digámonos a nosotros mismos: esto es por mi, aunque yo hubiera sido la única persona en el mundo, él lo habría hecho, lo ha hecho por mi. Besemos al crucificado y digamos, por mi, gracias Jesús, por mi.

Cuando todo parece perdido, cuando ya no queda nadie porque golpearán “al pastor y se dispersarán las ovejas del rebaño” (Mt 26,31), entonces es cuando interviene Dios con el poder de la resurrección. La resurrección de Jesús no es el final feliz de un bonito cuento, no es el happy end de una película, sino la intervención de Dios Padre, es allí donde se funda la esperanza humana. En el momento en el que todo parece perdido, en el momento del dolor en el que tantas personas sienten como la necesidad de bajar de la cruz, es el momento más cercano a la resurrección. La noche se hace más oscura precisamente poco antes de que empiece la mañana, antes de que empiece la luz. En el momento más oscuro interviene Dios y resucita.

Jesús, que eligió pasar por este camino, nos invita a seguirlo en su mismo camino de humillación. Cuando en ciertos momentos de la vida no encontramos vía de escape a nuestras dificultades, cuando nos hundimos en la oscuridad más espesa, es el momento de nuestra humillación y expoliación total, la hora en que experimentamos que somos frágiles y pecadores. Y precisamente entonces, en ese momento, que no debemos enmascarar nuestro fracaso, sino abrirnos confiados a la esperanza en Dios, como hizo Jesús. Queridos hermanos y hermanas, esta Semana Santa nos hará bien coger el crucifijo en mano y besarlo muchas veces, y decir: gracias Jesús, gracias Señor. Así sea.

Tags:
papa francisco
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia hoy se publica diariamente en ocho idiomas: francés, inglés, árabe, italiano, español, portugués, polaco y esloveno.
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Rodrigo Houdin
Sacerdote tras la explosión: “Estoy atrapado en el quinto piso, r...
2
PADRE CEPEDA
Cecilia Zinicola
El beso de Jesús, la historia de un párroco bendecido con un pequ...
3
CHRISTIAN TOMBSTONE
Francisco Vêneto
Encuentran en Israel una losa de 1.400 años con una inscripción m...
4
LIBBY OSGOOD
Sandra Ferrer
Libby Osgood, la científica de la NASA que se hizo monja católica
5
TudoSobreMinhaMae.com
Cómo desarmar el berrinche de tu hijo con una pregunta
6
AGUILAR
Alvaro Real
España: ¿Por qué retiran una cruz de la puerta de este convento?
7
PADRE CEPEDA
Blanca de Ugarte
"El beso de Jesús", cuando una bella historia es convertida en "f...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.