Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
miércoles 20 enero |
San Sebastián
home iconEspiritualidad
line break icon

La liturgia es... una promesa del cielo, tocar el cielo

© DR

SIC - publicado el 16/04/14

Una celebración bien vivida nunca deja indiferente

El anuncio de la liturgia definitiva en el cielo completa los elementos de la celebración para que ésta sea  litúrgica.  La liturgia es recuerdo, actualización y promesa. Anuncia la nueva Jerusalén del cielo. La comunidad cristiana, el ámbito de la celebración y las acciones que se realizan han de anunciar cómo será el cielo: una celebración eterna, feliz y gloriosa de alabanza a la Santísima Trinidad. Se intenta reproducir en la tierra la visión profética de San Juan en el Apocalipsis que vio la liturgia celestial: “Un trono estaba erigido en el cielo y Uno sentado en el trono” (Ap 4,2). “El Señor Dios” (Is 6,1; cf Ez 1,26-28). Al lado estaba el Cordero, “inmolado y de pie” (Ap 5,6; cf Jn 1,29). Cristo crucificado y resucitado, el único Sumo Sacerdote del santuario verdadero (cf Hb 4,14-15; 10, 19-21). El mismo “que ofrece y que es ofrecido, que da y que es dado” (Liturgia Bizantina).

Y por último, revela “el río de agua de vida… que brota del trono de Dios y del Cordero” (Ap 22,1), uno de los más bellos símbolos del Espíritu Santo (cf Jn 4,10-14; Ap 21,6). Están presentes las potencias celestiales (cf Ap 4-5; Is 6,2-3), toda la creación (los cuatro Vivientes), los servidores de la Antigua y de la Nueva Alianza (los veinticuatro ancianos), el nuevo Pueblo de Dios (los ciento cuarenta y cuatro mil (cf Ap 7,1-8; 14,1), en particular los mártires “degollados a causa de la Palabra de Dios” (Ap 6,9-11), y la Santísima Madre de Dios (la Mujer) (cf Ap 12), la Esposa del Cordero (cf Ap 21,9), y finalmente una muchedumbre inmensa, que “nadie podría contar, de toda nación, razas, pueblos y lenguas” (Ap 7,9).

Por eso el propio templo debe parecerse al cielo. El que entra en él ha sentirse enseguida en contacto con lo divino y sobrecogido por el misterio. Los templos tienen las bóvedas artesonadas preciosamente recordando el cielo. Especialmente destacan las basílicas bizantinas que tienen las partes superiores recubiertas de oro queriendo expresar con el elemento más precioso que tenemos en la tierra el mismo cielo. La unción en los signos, el énfasis en las palabras, la belleza del canto, el arte, en una palabra, todo, debe producir una emoción religiosa que traslade al creyente hasta lo misterioso y divino. En toda celebración hay una carga de emotividad, espontaneidad y sorpresa. Aunque se repita casi lo mismo, siempre es creativa y viva porque la situación anímica de quienes celebran es diferente cada vez. Esta es la fuerza de la liturgia, purificada de racionalismo, que transfigura y transforma las realidades creadas para que se abran a la liturgia definitiva del cielo.

Finalmente se pueden señalar otras cualidades de la liturgia como la capacidad catequética que posee para enseñar, recordar y afirmar las verdades de la fe y para transformar la vida de los celebrantes. El Espíritu Santo transforma todo aquello que toca. La vida humana a nivel de tierra la hace divina y celestial y la eleva a la altura del cielo. Dios desciende y el hombre asciende. Una celebración litúrgica, si es tal, con las características que hemos indicado,  nunca deja indiferentes. Lo que se celebra se hace concreto en la vida diaria. La liturgia es vida. Lleva a actuar como Cristo en palabras, acciones y sentimientos.

La liturgia encuentra todo su realismo y su verdad cuando se lleva a la vida. Vivimos la liturgia en la oración, en el trabajo, en la cultura, en las relaciones humanas de justicia y solidaridad, en la caridad con los demás, especialmente en la ayuda a los pobres, en la misión evangelizadora a la que somos enviados. San Agustín le llama a esta concreción de la celebración litúrgica en la vida: “esparcir y derramar aquello de lo que te has llenado” (Sobre la doctrina cristiana 1,4).

Monseñor Francisco Pérez, arzobispo de Pamplona (España). Artículo publicado por SIC

Tags:
liturgia
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia hoy se publica diariamente en ocho idiomas: francés, inglés, árabe, italiano, español, portugués, polaco y esloveno.
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
WOMAN PRAYING
Felipe Aquino
La increíble fuerza de la oración de una madre por un hijo
2
ALFONSO MAYORGA;
Macky Arenas
Una familia de hermanos, a punto de un record Guinness: suman 1.2...
3
BLESSED CHILD
Philip Kosloski
Pide la protección de Dios sobre tus hijos con esta oración de la...
4
Jesus Colina
Histórico: Descubierto un impactante Cristo de El Greco
5
Carmen Neira
Los últimos días de Robin Williams, el cómico cuya vida era una t...
6
TudoSobreMinhaMae.com
Cómo desarmar el berrinche de tu hijo con una pregunta
7
CHRISTIAN TOMBSTONE
Francisco Vêneto
Encuentran en Israel una losa de 1.400 años con una inscripción m...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.