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​Más de dos mil personas arriesgan su vida para ir a misa en Nigeria

vetogate.com

Ayuda a la Iglesia Necesitada - publicado el 19/03/14

Testimonio de fe en la ciudad de Maiduguri, después del mayor ataque de Boko Haram en los últimos meses

Más de 2.000 personas del norte de Nigeria arriesgaron sus vidas al acudir a la misa el pasado domingo 16 de marzo, cuando su ciudad era bombardeada. El Padre John Bakeni, que presidió de la Misa, calificó la catedral de Maiduguri de “abarrotada”, y dijo que los creyentes después le habían confiado que, si los ataques arreciaban, preferían morir en la iglesia antes que en ningún otro lugar.

La misa de domingo se celebró después de que supuestos extremistas de Boko Haram lanzaran una de sus mayores campañas armadas de los últimos meses, en la que dispararon granadas propulsadas por cohetes y asaltaron el cuartel militar.

Centenares de personas murieron a raíz de los ataques, que fueron repelidos por el Ejército nigeriano. No obstante, crece la preocupación de que el Gobierno no sea capaz de frenar a los extremistas.

En una entrevista concedida el lunes, 17 de marzo a Ayuda a la Iglesia Necesitada, la fundación católica para los cristianos perseguidos y necesitados, el Padre Bakeni dijo: “Ayer por la mañana hubo un montón de detonaciones de bombas, pero eso no impidió que la gente acudiera a la iglesia. Fue una lección de humildad y una experiencia edificadora el ver a tanta gente en Misa: la iglesia estaba abarrotada”.

Y continuó: “Cuando llegó el momento de la homilía, les dije que no había necesidad de predicar: ‘Vuestra presencia tan numerosa es una homilía en sí misma’”.

Llamada a la  oración

El sacerdote pidió a Ayuda a la Iglesia Necesitada que lanzara un llamamiento para invitar al resto del mundo a rezar por los nigerianos: “Por favor, rezad por que esta violencia cese”.

En un mensaje anterior, describió así el inicio de los ataques en la mañana del viernes: “Nos despertamos con el ruido ensordecedor de las bombas, las granadas propulsadas por cohetes y los tiros. Por todos lados se extendió la confusión y el caos”.

Cientos de insurgentes, vestidos de trajes militares, asaltaron el cuartel militar de Giwa de Maiduguri y lograron liberar a compañeros suyos presos en celdas.

También fueron atacadas zonas residenciales y un campus universitario, lo último, típico de Boko Haram, que significa literalmente “la educación occidental está prohibida”.

Boko Haram ha declarado enemigos suyos al Gobierno nigeriano, los centros educativos, la Iglesia y también a los musulmanes moderados.

Durante el enfrentamiento militar, que duró más de cuatro horas, más de 200 insurgentes murieron a raíz de un masivo contraataque militar para repelerlos, pero existe la preocupación de que Maiduguri haya estado a punto de caer en manos de los extremistas.

Tanto ayer como hoy, el Padre Bakeni y otros han informado de que las fuerzas enemigas se han reagrupado y que están preparando nuevos ataques. Además, ha habido noticias de connivencia entre los extremistas y determinados elementos del ejército nigeriano, lo cual, según se dice, explica el fracaso de este último a la hora de aniquilar al enemigo.

Miedo a otros ataques

El Padre Bakeni ha dicho: “Todos somos ahora presa del miedo, y elevamos la mirada a Dios para rogarle que nuestras oraciones den fruto. El Ejército nigeriano está actuando lo mejor que puede, pero carece de armas modernas para frenar a estos insurgentes que son mucho más sofisticados”.

Y también: “Gracias a todos vosotros y a Ayuda a la Iglesia Necesitada por vuestras oraciones y apoyo en estos difíciles momentos. Realmente sentimos la fuerza de la gente que nos apoya desde dentro y desde fuera del país”.

Los ataques contra Maiduguri coincidieron con la violencia perpetrada por pastores musulmanes fulani contra poblados cristianos no lejos de Kaduna, en el llamado Middle Belt (franja central) del norte de Nigeria. Al menos 100 personas murieron a raíz de los ataques de la tarde del viernes 14 de marzo.

Artículo publicado originalmente por Ayuda a la Iglesia Necesitada.

Tags:
cristianos perseguidosislamismonigeriaviolencia
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