Aleteia

Organizaciones Hispanas acusan a Obama de ser “el deportador en jefe” de EE.UU.

Peter Souza
Comparte

Según cálculos de grupos hispanos y latinos, el próximo mes de abril, Barack Obama habrá permitido más de dos millones de expulsiones

Es sabido que la reelección por un segundo período de cuatro años del actual presidente de Estados Unidos, Barack Obama, tuvo un alto componente del voto latino, en buena medida motivado por las promesas del primer presidente negro en la historia de la Unión Americana de encabezar una reforma migratoria integral, que beneficiaría a cerca de 11 millones de “ilegales” que permanecen en territorio norteamericano, la mayor parte de ellos de origen hispano.
 
Pero la realidad ha sido otra.  Tanto la reforma sigue pendiente como las deportaciones se han acumulado al grado tal que Janet Murguía, presidenta del influyente Consejo Nacional de La Raza (NCLR), una de las organizaciones de defensa de los derechos de los hispanos más importantes de Estados Unidos, acusó ayer a Obama, de ser el "deportador en jefe", en alusión al cargo que ostenta el presidente de EE UU de "comandante en jefe" de las fuerzas armadas.
 
La activista de origen hispano exigió a la Casa Blanca que frene su actual política de deportaciones, misma que ha motivado que, por ejemplo, la Iglesia católica de Estados Unidos haya reclamado al presidente Obama toda vez que esa política de deportaciones ha hecho estragos en las familias de los deportados, dejando miles de niños en la orfandad y en la indigencia.
 
"Consideramos que (Obama) es el presidente de la deportación, el deportador en jefe", dijo Murguía en el marco de una gala de premiación a personas comprometidas con la defensa de los derechos humanos de los latinos en Estados Unidos.
 
También explicó que el NCLR urge a la Casa Blanca desde hace meses a tomar medidas en relación a las deportaciones, que pronto alcanzarán la cifra de dos millones desde que Obama tomó posesión de su cargo.
 
Hace tres semanas, este grupo de presión latino exigió que se pusiera fin a las "deportaciones innecesarias" y pidió a sus defensores que instaran a los republicanos a "tomar partido por los valores familiares y aprobaran una reforma en materia de inmigración".  
 
Obama sí puede suspender las deportaciones
 
Para el NCLR –como para la Iglesia católica estadounidense—las deportaciones indiscriminadas tienen un efecto devastador entre las familias de los migrantes, lo cual es violatorio de sus derechos humanos y, en ocasiones, un verdadero acto punitivo a quienes no han cometido otro “crimen” que el no tener un estatus migratorio en regla.
 
Munguía dijo que el presidente Obama "puede detener la separación de familias (…), puede dejar de llevar a las comunidades y a los negocios al caos; puede dejar de hacer la vista gorda sobre el daño que está haciendo".
 
Si bien es cierto que en reciente ocasión Obama ha dicho que él no tiene las facultades para detener las deportaciones, la presidenta del NCLR fue enfática al decir que el sí tiene el poder para detenerlas. “No actuar será una herencia vergonzosa para su presidencia", añadió Munguía.
 
Según cálculos de grupos hispanos y latinos, el próximo mes de abril, Barack Obama habrá permitido más de dos millones de expulsiones, según los defensores de los derechos de los inmigrantes, una cifra muy superior a la de cualquier otro gobierno anterior.
 
El presidente estadounidense ha insistido en que está "atado de manos" y que no puede reducir el número de deportados de forma unilateral, sino que tiene que contar con la aprobación del Congreso en donde los republicanos no han dejado avanzar ninguna de las reformas migratorias pues las consideran “contrarias” a la legítima seguridad que debe garantizar un país a sus ciudadanos.
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.