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Están disparando también a las escuelas… están matando a Siria

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Desgarradoras palabras de mons. Jean-Clement Jeanbart, arzobispo melquita de Alepo

Volvieron ayer por la mañana, por cuarto día consecutivo, los ataques aéreos del régimen sirio contra los barrios residenciales de Alepo, en el norte del país. Lo cuentan testigos de allí. No se sabe nada de las víctimas todavía. Al menos 100 personas murieron en los ataques de los días pasados. Al menos 30 eran niños. Salvatore Sabatino entrevistó a mons. Jean-Clement Jeanbart, arzobispo melquita de Alepo.
 
“Proyectiles y bombas caen por todas partes. Hay muchísimos muertos y mucha destrucción. Está guerra se está desarrollando en una ciudad llena de gente: al final ya no se sabe de donde llegan los proyectiles, de donde caen. Hay bombardeos aéreos, bombardeos de cañones, bombardeos de tanques, y proyectiles de morteros…
 
– ¿No se salvan ni siquiera las escuelas?
 
Ni siquiera las escuelas. Generalmente son golpeadas y destruidas también por los bombardeos de la oposición. Después, muchos rebeldes se mezclan entre la gente e intentan, de todas las formas, esconderse entre los habitantes y esto provoca tragedias, la muerte de muchos inocentes: niños, hombres, mujeres además de los combatientes.
 
– A esto se suman las dificultades que tiene la comunidad cristiana: hemos visto numerosos pueblos ocupados por los islamistas que tratan de imponer las leyes coránicas…
 
Ayer un sacerdote, en un pueblo cristiano, nos comunicó que le han impedido ponerse una cruz y mostrar cualquier símbolo cristiano. Las mujeres deben salir obligatoriamente con el velo, no se pueden tocar las campanas de las iglesias…
 
– Además está llegando la Navidad, y será una Navidad…

Sangrienta, triste… Pero esperamos, miramos con esperanza a esta Navidad, que nos lleve a una cierta razonabilidad por parte de todos y que todos vayan con buenas intenciones al encuentro “Ginebra 2”. Esperemos que este encuentro nos pueda dar un comienzo de pacificación, de entendimiento entre todos. El problema, sin embargo, es que no son solo los opositores los que están en la causa, sino que también están los fundamentalistas salafitas que han entrado en el país desde todas partes: son decenas de miles.
 
– De hecho esta es una guerra que cada vez se complica más…
 
Cada vez más la gente se da cuenta de que la guerra pretende destruir Siria, no mejorarla o reformarla, o crear un país donde se pueda vivir en paz y en calma. No se sabe más … es como la Torre de Babel, como las invasiones bárbaras del medievo, incluso más: no creo que hubiesen hecho tanto daño y destrucción…

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