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Vietnam : nueva Constitución… y viejos métodos comunistas

© CAT BARTON / AFP
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La carta magna que entrará en vigor el 1 de enero confirma la dictadura del proletariado en la que ningún régimen comunista puede subsistir

Nada nuevo bajo el sol. Se organiza un debate para identificar a los opositores y evaluar su peligrosidad para silenciarlos más eficazmente después. Los derechos fundamentales, especialmente la libertad religiosa, continuarán permanentemente amenazados en Vietnam.
 
“La nueva Constitución de Vietnam, que entrará en vigor el 1 de enero de 2014, es una decepción para los líderes religiosos, intelectuales, activistas de derechos humanos, que esperaban que pudiese ser el preludio de un camino serio de reformas políticas y sociales”, ha declarado la ONG Christian Solidarity Worldwide en un comunicado recogido por la agencia Fides.
 
La nueva Carta -aprobada el 28 de noviembre con la mayoría de 98% de la Asamblea Nacional- preserva el predominio del Partido Comunista y todavía mantiene la libertad religiosa bajo un estricto control estatal.
 
Aunque contiene cláusulas que protegen el derecho de seguir o no seguir una religión, incluye la prohibición del “uso impropio de la religión para violar la ley”. Los funcionarios públicos que se opongan al crecimiento de la religión “podrán utilizar fácilmente estas disposiciones para reprimir a los líderes y grupos religiosos”, advierte la ONG.
 
En los primeros meses de 2013, el gobierno vietnamita invitó a la población a comentar el borrador de la nueva Constitución. En respuesta, un grupo de 72 destacados intelectuales y ex funcionarios del Gobierno elaboró una propuesta alternativa de Constitución, pidiendo elecciones democráticas, libertad de prensa, derecho a la propiedad privada.
 
En marzo de 2013, los obispos católicos vietnamitas también ofrecieron sus comentarios y sugerencias sobre el proyecto promulgado por el Gobierno.
 
Estas propuestas incluían las garantías constitucionales de los derechos humanos, la libertad de religión, libertad de expresión y el derecho a participar en el sistema de gobierno.
 
También se pedían más poderes para la Asamblea Nacional, y la plena independencia y distinción entre los poderes legislativo, ejecutivo y judicial.
 
La nueva Constitución aprobada ignora todas estas recomendaciones: la Asamblea Nacional ha aprobado una Constitución que preserva el dominio absoluto del Partido Comunista en las esferas política y económica.
 
El director ejecutivo de la Christian Solidarity Worldwide, Mervyn Thomas, declaró: “Compartimos la frustración y la decepción expresada por los líderes religiosos. Reiteramos nuestra petición de que las disposiciones constitucionales en Vietnam estén en línea con los estándares internacionales en materia de derechos humanos, incluidas las normas sobre la libertad de religión o de credo”.
 
La “nueva” Constitución ha sido ratificada por el 98% de los diputados de la Asamblea Nacional, una cámara compuesta por 500 diputados, de los cuales 458 comunistas y 42 “independientes”. Evidentemente quedaba fuera la posibilidad de ratificarla por referéndum. 
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