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Migración: El sueño de doña Emeteria Martínez sigue en pie

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La novena Caravana de Madres Centroamericanas Buscando a sus Migrantes Desaparecidos llega a México

La novena Caravana de Madres Centroamericanas Buscando a sus Migrantes Desaparecidos "Emeteria Martínez", compuesta, básicamente por mujeres procedentes de Nicaragua, El Salvador, Guatemala y Honduras, están ya en México desde el pasado 2 de diciembre y permanecerán en este país hasta el próximo 18 de este mes.
 
De “La 72” hasta la otra frontera
 
Al llegar a México, fueron recibidas en los límites internacionales con Guatemala por fray Tomás González Castillo, protector y director del Hogar Refugio para Personas Migrantes “La 72”, sitio a donde llegan en primer contacto miles de migrantes centroamericanos, de paso por México a Estados Unidos.
 
Desgraciadamente, no todos llegan a su destino. Por eso, la Caravana inició desde ese punto un recorrido por –al menos– cuatro mil kilómetros que comprenden 14 estados de la república mexicana, visitando 22 ciudades en la denominada "Ruta del Diablo", por haber perdido la vida o desaparecido un número indeterminado de migrantes.
 
Más que una protesta –que lo es—de las las flagrantes violaciones a los derechos humanos que sufren los migrantes en un país como México, expulsor él mismo de 400 mil migrantes anuales a los Estados Unidos, la Caravana busca localizar a sus familiares de quienes no tienen noticias de haber llegado al otro lado de la frontera.
 
La novena edición de la Caravana lleva  ahora el nombre de la ya fallecida mujer hondureña Emeteria Martínez, quien en la sexta Caravana cumplió el sueño de todas las madres de migrantes desaparecidos que fue, en este caso, encontrar a su hija.
 
Buscando a muchas más Adas
 
En noviembre de 2010 se reencontró con Ada Marlén Ortiz, quien tenía 17 años en 1989, cuando dejó el pequeño pueblo hondureño de El Progreso, en el departamento de Yoro, donde vivía para emigrar a Estados Unidos. Desde entonces ninguna de las dos tenía noticias de la otra.
 
Durante 21 años, doña Emeteria crió a los dos hijos de Ada (la niña tenía tres años y el niño nueve meses) cuando Ada su hija se fue del pueblo hacia Estados Unidos, pasando por México.
 
En El Progreso las casas no tenían electricidad, teléfono ni dirección donde poder mandar siquiera una carta, por lo que Ada no pudo mandar recado a su madre de dónde se encontraba.  Pasó el tiempo y las posibilidades de regreso de Ada se esfumaron.
 
Pero no así los deseos de doña Emeteria de volver a abrazar a su hija.  Por 21 años la trató de rastrear hasta que en 2010 la encontró en una población mexicana.  Doña Emeteria es la fundadora de las caravanas y en el transcurso de las seis primeras se dio cuenta de la necesidad de seguir haciéndolas.
 
El haber encontrado a Ada no hizo que su figura dejara de estar presente en ellas.  Lo hizo, ya pasados sus 70 años de edad, en las de 2011 y 2012.  En esta de 2013, que ahora lleva su nombre, no lo pudo ya más hacer pues falleció en Honduras en enero de este año.
 
Se calcula que son 300 mil los migrantes, principalmente, centroamericanos que cada año cruzan México en camino hacia Estados Unidos.
 
La Caravana rinde un fruto
 
El sábado 7 de diciembre, la Caravana de este año rindió un fruto más, seguramente con el aliento de doña Emeteria pues en vida, no obstante haber encontrado a su hija, “se colgó” los letreros de otros desaparecidos hasta el día de su muerte: la madre hondureña María de los Santos Ávila se reencontró, después de 27 años, con su hijo Armando Salgado Ávila en la ciudad de San Luis Potosí.
 
En la Casa de la Caridad que sostiene el arzobispado de San Luis Potosí, doña María se encontró con su hijo, quien hace más de dos décadas salió de su país natal Honduras en busca de mejores oportunidades y se quedó a residir en Matamoros, ciudad del estado de Tamaulipas, México, donde instaló un negocio.
 
Según informa el diario “Pulso” de San Luis Potosí, acompañado por su hija, Armando llegó a la capital potosina y pudo por fin ver a su mamá,
 
En San Luis Potosí, la Caravana “Emeteria Martínez” fue recibida por el Padre Rubén Pérez Ortiz, responsable de la Casa de la Caridad, así como por el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Jorge Vega Arroyo y por el quinto visitador nacional, Carlos García Carranza.
 
La Caravana recorre habitualmente los estados mexicanos de Tabasco, Chiapas, Veracruz, Hidalgo, Querétaro, San Luis Potosí, Aguascalientes, Jalisco, Guanajuato, Estado de México, el Distrito Federal, Tlaxcala, Puebla y Oaxaca.
 
En todas las entidades son recibidas tanto por los representantes de la pastoral de movilidad humana y de migrantes, como por los encargados de las comisiones estatales de derechos humanos.  La Iglesia y Derechos Humanos, han dicho las madres de Centroamérica en busca de sus hijos desaparecidos, son las dos instituciones que más apoyan su causa.

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