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Mandela ha muerto

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El gran líder de la lucha por los derechos humanos era cristiano

El ex presidente de Sudáfrica, Nelson Mandela, un ícono de la lucha contra la discriminación racial, ganador del Premio Nobel de la Paz y uno de los referentes de la historia del siglo XX, acaba de morir.

Nelson Mandela fue un maestro del perdón. El primer presidente negro de Sudáfrica pasó casi un tercio de su vida como prisionero del apartheid, pero lejos de la sed de venganza, trató de ganarse al sistema que lo puso tras las rejas durante 27 años, logrando una transición del poder relativamente pacífica que inspiró al mundo.

Vestido de negro, el presidente sudafricano Jacob Zuma hizo el anuncio del deceso el jueves por televisión. Dijo que Mandela murió "en paz" acompañado de su familia alrededor de las 8:50 de la noche del jueves. "Hemos perdido al más grande de nuestros hijos. Nuestra nación ha perdido a su hijo más grande. Nuestro pueblo ha perdido a un padre", dijo Zuma. 
 
Los amigos católicos
 
Lo que pocos saben es que practicaba el cristianismo, bajo el modelo de la iglesia metodista. Desde su juventud mantuvo intenso contacto con católicos. Tuvo como amigo a un sacerdote católico que, con el tiempo, llegaría a ser nombrado arzobispo de Cape Town, monseñor Stephen Naidoo (1937-1989), el primer sacerdote negro en alcanzar ese rango en Sudáfrica.
 
En 1984, aún preso, Nelson Mandela reconoció en una carta enviada a su amigo el obispo Naidoo que el compromiso de la Iglesia católica con los derechos humanos y en asuntos de justicia social le servía de inspiración estando en el presidio. Mandela expresaba que el nombramiento de su amigo como arzobispo de Cape Town «es un gusto que no se puede expresar con palabras». El contenido de la carta de Mandela, de noviembre de 1984, se publicó por primera vez en la edición del 9 de julio de The Southern Cross, semanario católico de Sudáfrica, con motivo del 90 cumpleaños de Mandela.
 
En esa carta expresaba la importancia que tienen las iglesias; reconocía que habían existido fallas pero « los errores no han eclipsado los enormes avances que han generado, y éste es el aspecto en el que los constructores y pensadores positivos se concentran».
 
Juan Pablo II
 
En 1990, ya en libertad, visitó el Vaticano, donde tuvo un encuentro con el beato Juan Pablo II. Esta experiencia la recuerda así: « La Iglesia católica, en particular, ha desempeñado un papel muy importante en la lucha por la justicia. El actual Papa (Juan Pablo II) es bien conocido por ir a la cabeza de estos esfuerzos. Hasta el punto de recibirnos en Roma en 1990 y lo que dijo nos dio una gran cantidad de fuerza y esperanza».
 
Uno de los hechos que empañó la relación entre ciertos sectores de la Iglesia y la figura de Nelson Madela fue que éste recibió la Comunión en 1993 por parte del arzobispo Lawrence Henry, de Cape Town. Acto controversial, pues Nelson Mandela no es católico.
 
Por todo ello no es de extrañar que en una de los templos católicos más importantes de Sudáfrica, el «Regina Mundi», el cual se convirtió en un centro de lucha contra la discriminación, estuvieran organizándose cadenas de oración por la salud de Mandela. La iglesia Regina Mundi es un emblema del triunfo de la lucha contra el apartheid y el propio Mandela está representado en una de sus vidrieras.

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