¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete a nuestra newsletter

Aleteia

La falta de conciencia, límite de la inteligencia artificial

Ociacia
119131771
Comparte

En los procesos de decisión de los robots siempre habrá algo mecánico, recuerda el jesuita y matemático Javier Leach

“Hay algo en lo que la inteligencia artificial no podrá superar a la inteligencia humana: la conciencia”. Lo afirmó el colaborador honorífico de Sistemas Informáticos y Computación en la Universidad Complutense de Madrid Javier Leach recientemente en el seminario “El lenguaje de la Matemática y el lenguaje de la Religión”, en la Universidad de Navarra.
 
El jesuita y matemático explicó que el robot nunca va a responder al modo de la libertad humana, nunca va a responder a una opción personal; en los procesos de decisión siempre va a haber algo mecánico”.
 
Para Leach, los sistemas matemáticos son un pozo sin fondo: “Es difícil controlar su progreso –advirtió-. Su crecimiento puede ser como el cáncer; si no lo controlamos externamente el crecimiento matemático, se nos puede escapar de las manos”.
 
En su intervención el matemático Javier Leach también expuso su punto de vista sobre la relación ciencia y fe. “Pienso que en esa relación la teología tiene que tomar una iniciativa de acercamiento al mundo científico”.
 
Asimismo, resaltó que la ciencia por su propia naturaleza y por su metodología tiende a aislarse; sin embargo, la reflexión teológica y filosófica necesariamente tiene que estar abierta a todas las realidades humanas.   
 
“Hay matemáticos que están abiertos y otros no, pero el lenguaje matemático se ha ido cerrando sobre sí mismo –dijo-. En mi opinión, es un lenguaje abierto, en él se insinúa la posibilidad de un salto metafísico y toda persona puede darlo, porque es algo propio del ser humano ser consciente de las propias limitaciones y hacerse esas últimas preguntas”.
 

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.