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Monseñor Martínez: nunca jamás he justificado la violencia contra la mujer

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El arzobispo de Granada afirma que la polémica sobre el libro “Cásate y sé sumisa” es «absurda»

El arzobispo de Granada muestra en un comunicado que no quiere “defender el libro, que se defiende por sí solo, ni justificar su título o el del que le sigue (que será publicado en breve” y muestra que “la polémica generada por este libro —que entiendo acorde en su contenido con las enseñanzas sobre el amor esponsal de Juan Pablo II, pero que no pretende más que ser el precioso testimonio de amor y de libertad de una mujer cristiana de hoy—, resulta tan ridícula y tan hipócrita”.

Monseñor Javier Martínez explica que las tareas de su misión el han impedido seguir la “artificiosa polémica generada” y se pregunta: “¿Será preciso recordar que ambos títulos se inspiran casi literalmente en un pasaje de la  Epístola a los Efesios (Ef. 5, 21), y que la sumisión y la donación —el amor— de que se habla en ese pasaje tienen poco o nada que ver con las relaciones de poder que envenenan las relaciones entre hombre y mujer (y no sólo las relaciones entre hombre y mujer) en el contexto del nihilismo contemporáneo? “

Durante su argumentación muestra cómo “la obra ha sido positivamente reconocida como “evangelizadora” por “L´Observatore Romano” y que su autora, Dña. Constaza Miriano, ha sido invitada a participar en el reciente Seminario organizado por el Pontificio Consejo para los Laicos con la ocasión del XXV aniversario de la publicación de la Carta Apostólica del Beato Juan Pablo II “Mulieris Dignitatem”, sobre la dignidad de la mujer”.

“La editorial constituye un humilde, pero precioso instrumento pastoral al servicio de la Nueva Evangelización”. continuá el arzobispo de Granada, que denuncia que “quienes promueven y agitan esta polémica tienen otros intereses y otros motivos que no son precisamente la defensa de la mujer o la preocupación por su dignidad”. “Se trata, más bien, de dañar a la única institución —al único sector de la sociedad, al único trozo de pueblo vivo— que se resiste a ser domesticado por el rodillo de la cultura dominante: el pueblo cristiano. Ése es el estorbo, y todo lo demás son excusas. Hasta el tiempo elegido para montar todo este ruido está en función de ese fin.”, expresa monseñor Javier Martínez.

El arzobispo de Granada sale a las críticas recibidas y explica que “ni esta obra, ni ninguna declaración mía jamás, ha justificado o excusado, y menos aún, promovido, ningún acto de violencia a la mujer” y recuerda que lo que sí que favorece y facilita la violencia a las mujeres, es “la legislación que liberaliza el aborto, al igual que todas las medidas que debiliten o eliminen el matrimonio, en la medida en que tienden a hacer recaer toda la responsabilidad de un eventual embarazo sobre la mujer dejada a sí misma, sin responsabilidad alguna por parte del varón”.  

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