Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
sábado 08 mayo |
Nuestra Señora de Luján
home iconActualidad
line break icon

Para la justicia social, participación del trabajador en la empresa

Valentín Arenas Amigó - publicado el 05/11/13 - actualizado el 15/07/17

Ni la droga del dinero ni la droga del poder: Doctrina Social de la Iglesia

Quienes manejan la empresa privada en el país no entienden lo que está pasando en Venezuela  desde hace quince años. Nuestra experiencia  personal y formación cristiana nos permite entender por qué sucedió lo que sucedió y cómo se pudo haber evitado. Vamos a compartirlo.

El sistema de libre empresa tiene ventajas indudables, pero también desventajas que amenazan su existencia.

La meta del sistema capitalista, que practica la libertad económica total  y la competencia libre, es lograr la mayor producción posible al menor costo para así obtener la más alta utilidad.

Eso está bien pero conduce a la empresa a olvidar su función social, porque los consumidores-compradores son seres humanos y no piezas de una máquina para hacer dinero.

Este pequeño olvido hace que en los países capitalistas la mayor riqueza tienda a concentrarse en una minoría en tanto la pobreza crece más y más.

Esta realidad, que no por negarla deja de ser cierta, es la que ha impulsado la existencia de regímenes de izquierda -socialistas, comunistas y similares– que  se han  aprovechado de la falta de justicia social en las mayorías para lanzar  movimientos políticos que se nutren de los ciudadanos que no tienen cómo nutrirse.

La persona humana tiene una dignidad superior con unos derechos humanos consecuentes y cuando esto es desconocido por la patología del lucro a toda costa es fácil hacerla reaccionar contra el orden político vigente en un país, que para ese pueblo carente de recursos vitales es percibido como un inmenso desastre e injusticia.

¿Qué sucede entonces? Lo que sucede es que se lanza al mercado  político eso que llaman “revolución” que, después, una vez que tiene el poder político la justicia social prometida no beneficia al pueblo, que sigue ignorado, sino a esa otra minoría, tan exigua o más como la del capitalismo, que termina siendo la única beneficiaria del nuevo sistema en perjuicio de las mayorías.

En un sistema capitalista el pueblo mejora su situación haciendo un enorme esfuerzo durante  mucho tiempo y en un sistema comunista el pueblo tiene que resignarse con la miseria porque si protesta va preso.

Las huelgas son consideradas no un derecho del trabajador insatisfecho sino una amenaza a quien ejerce el poder político, lo que trae consecuencias para la libertad de quienes protesten.

Entonces, puede pensar el lector, si ni el capitalismo ni el comunismo sirven  para hacer justicia social, ¿cuál es entonces el camino? ¿o hay que resignarse a ser pobres para siempre?

Sin duda que sí hay camino y lo han enseñado los Papas en múltiples encíclicas desde siempre  que aconsejan conocer primero y aplicar después la Doctrina Social Cristiana, que rechaza por igual al capitalismo por ser víctima de la droga del dinero y  el comunismo porque su droga preferida es el poder y se drogan con él negando hasta el derecho a ser libres.

La participación de los trabajadores en las utilidades de las empresas contribuye a mejorar su distribución y, además, fortalece a la unidad de producción económica al incorporar a la empresa sus trabajadores y así queda blindada frente a potenciales enemigos porque hace una verdadera justicia social, pues con esa participación no se concentra la riqueza.

La Iglesia no tiene empresas y tampoco tiene aspiraciones políticas de ninguna clase pues su función es otra: la siembra de valores en toda sociedad. Podrá practicarse o no su doctrina social pero su prédica seguirá siendo el camino para lograr esa justicia social respetando  la dignidad de la persona humana.

Tags:
doctrina socialempresaestadojusticiavenezuela
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
MOTHER OF ALL ASIA
Redacción de Aleteia
Inaugurada en plena pandemia la estatua de María más grande del m...
2
Lorena Moscoso
El mundo se conecta a estos santuarios en mayo para el Rosario
3
Ary Waldir Ramos Díaz
El Papa: El catequista será parte de los ministerios de la Iglesi...
4
SARAH VOSS
Dolors Massot
Las gimnastas alemanas cubren sus piernas contra la sexualización
5
Jesus Colina
¿Milagro en Israel? Marcha de madres cristianas, musulmanas y jud...
6
SAINT JOSEPH
Philip Kosloski
Esta antigua oración a san José es “conocida por no fallar nunca”
7
ROBERTA MASCENA
Redacción de Aleteia
Se gradúa con el uniforme de limpiadora de su madre
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.