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¿Son compatibles las joyas con la pobreza evangélica?

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Entrevista al orfebre que ha realizado el anillo del Papa Francisco

El anillo de plata del Papa Francisco es “la mínima expresión”: resultaría difícil hacer un anillo más sencillo, declara el orfebre de Barcelona que lo realizó, Manel Capdevila, en la siguiente entrevista concedida a Aleteia, en la que comparte su visión de la joyería: un arte y no una expresión de ostentación.

¿Son compatibles las joyas con la pobreza evangélica?

Desde nuestra manera de entender la joyería, no como algo ostentoso ni de valores materiales, sino como algo simbólico, artístico y creativo, pues sí. Los símbolos y el arte están muy relacionados con lo espiritual. Esa es mi percepción, naturalmente, pero es un debate sin fin, hay opiniones para todo.

En todo hay límites. Si se conciben las piezas como una riqueza material –que hay gente que lo ve así y muchas veces es así-, eso choca frontalmente con la pobreza, pero si se concibe como creación, como pieza artística depositaria de símbolos, al contrario: puede transmitir y ayudar a enriquecer a las personas.

Tanto dentro como fuera de la Iglesia hay opiniones distintas. Nosotros, aunque parezca una contradicción, hacemos las piezas desde el punto de vista creativo.

Podríamos hacer cuadros o esculturas, que normalmente ya se entiende como arte, pero cuando se trata de joyería, no se entiende tanto y nosotros estamos contra esto: el hecho de trabajar unas técnicas o otras no tiene que implicar la inclusión o exclusión del arte. Hay pintura que puede ser de lujo y otra, artística.

Explíquenos la historia del anillo del Papa. ¿Cómo surgió este encargo y cómo ha sido la experiencia de realizarlo?

El origen está en un cardenal de Roma con el que tenemos relación desde hace muchos años y con el que ha habido un trabajo conjunto de diversas piezas. Él conocía al Papa antes de que fuera escogido y tras su elección nos pidió si podíamos hacer el anillo. Es un encargo que hace mucha ilusión.

Hablamos de cómo hacerlo y nos pusieron unos requisitos: que tuviera base hexagonal y una cruz; que el material fuera de plata y que fuera una pieza sencilla de concepción, simple y fácil de llevar.

Elaboramos una seria de propuestas y dibujos, los presentamos, fuimos intercambiando ideas y modificando cosas hasta llegar a una propuesta concreta, la realizamos y la entregamos el verano pasado.

Con el Papa no hemos tenido contacto directo pero el cardenal nos ha dicho que ha gustado.

¿Es un anillo especialmente “pobre”?

Sí, a mi entender es la mínima expresión. Es difícil hacer un anillo más sencillo. Hacer una pieza que tenga su personalidad, su fuerza –esto también es importante, intentar buscar volúmenes y formas para que sea elegante, moderna,… ¡no es poco lo que se ha conseguido!

Para nosotros es una satisfacción. Nosotros somos pequeños, pero todos los clientes tienen la misma importancia, buscamos que todas las piezas tengan un carácter, una fuerza.

El Papa es una persona notoria, todo el mundo la conoce y hace mucha ilusión, pero el esfuerzo que hemos dedicado es bastante similar al que dedicamos para las demás piezas.

¿Cómo nace su dedicación a la orfebrería religiosa?

Hace más de 100 años que existimos, desde que mi bisabuelo empezó a trabajar en joyería y orfebrería.

Durante este tiempo hemos realizado muchos trabajos, tanto para el ámbito civil como para el religioso. Antes hacíamos más cantidad de piezas de orfebrería religiosa, ahora ya no se hacen tantas…

¿Cómo la trabajan?

Todas las piezas son únicas: trabajamos de manera muy personalizada, tanto al realizarlas como en la relación con el cliente, que puede ser un sacerdote que se ordena y quiere un cáliz, un obispo que necesita un pectoral, una comunidad religiosa,…

Hacemos todo el proceso desde la concepción de la pieza, ya sea por iniciativa nuestra o por encargo. A partir de la relación y la conversación con el cliente, se hacen proyectos y se dibuja una pieza única. Después se realiza. Trabajamos a mano, no en serie.

La vocación es hacer las piezas también con un espíritu, además de lo estrictamente manual, con criterios artísticos. Personalizamos las piezas e intentamos que tengan su fuerza como piezas artísticas.

No trabajamos desde el punto de vista del lujo y la ostentación, tan presente en la visión moderna de la joyería. Nosotros vamos por otro camino. Tanto en joyería como en orfebrería queremos piezas más de arte, creativas.

¿En qué se distinguen joyería y orfebrería?

Habría que coger diccionarios y enciclopedias, a veces los sentidos de las palabras se pisan.

Cuando hablamos de joyería entendemos el objeto ornamental sobre el cuerpo, por ejemplo unos pendientes o el anillo de un obispo.

La orfebrería se entiende como el trabajo también llamado platería. Hoy los orfebres también son joyeros.

Cuando se habla de orfebrería se hace referencia normalmente a objetos de plata, para un uso civil o religioso: un candelabro, un jarrón, un juego de té, un sagrario, una patena, un cáliz, …

¿Qué relación tiene su trabajo con su fe personal?

Yo diferencio mucho las creencias del trabajo:  no siempre tienen que estar de acuerdo. Nos consideramos artesanos, artistas,… la fe cada uno tiene la que tiene y es importante como parte de la persona, pero no es la base creativa, es sólo una parte de la base creativa, pero no el fundamento único.

Yo personalmente estoy integrado en la cultura cristiana, pero somos un equipo de unas veinte personas y cada uno tiene su propio criterio.

¿Qué obras de joyería o arte religioso destacaría, de las que han realizado?

Depende del criterio al que des prioridad… Después de cien años es difícil acordarse de todas, desde muchas piezas para sacerdotes que se ordenan hasta piezas más singulares.

En el Monasterio de Montserrat hemos trabajado mucho. Mi abuelo tuvo mucha relación con el abad Escarré. Hemos hecho piezas de la corona que hay sobre el altar mayor, la cruz que hay sobre él, muchas lámparas votivas, el anillo del abad Escarré,…

Últimamente hemos hecho el sagrario de la basílica de la Sagrada Familia, que es una pieza que hace mucha ilusión hacer por lo que representa,…

Para el monasterio de Poblet hemos hecho báculos,… es difícil escoger.

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