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Presidente de Ecuador defiende la vida y gana el debate a su partido

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Un gesto sin precedentes en la historia política de América Latina

En un hecho inusitado en los anales de la historia moderna de América Latina, lastrada históricamente con decisiones populistas y por cálculos de costos políticos, el presidente de Ecuador, Rafael Vicente Correa Delgado, amenazó, a fines de la semana pasada, con dimitir si diputados de su partido, Alianza País (AP), a los que acusó de traidores, aprobaban una ley que permitiría la despenalización del aborto para los casos en que la mujer hubiese sido violada.
 
"Que hagan lo que quieran, yo jamás aprobaré la despenalización del aborto", ha recalcado Correa en una entrevista a la cadena  de medios Oramar. "Si siguen estas traiciones y deslealtades, si mañana (Por el viernes pasado) se evidencia algo, muy lamentable que está ocurriendo en el bloque de (Alianza País en la Asamblea), yo presentaré mi renuncia al cargo", dijo Correa Delgado.
 
Presidente de Ecuador desde 2007, Correa Delgado es un economista de 50 años, casado y padre de tres hijos, que hizo sus estudios en la Universidad Católica de Lovaina y en la Universidad de Illinois.  Fue ministro de Economía en el gobierno de Alfredo Palacio en 2005. Tras su ruptura con el gobierno fundó el movimiento político Alianza PAIS (AP), con el que ganó las elecciones de 2006, asumiendo el cargo de presidente el 15 de enero de 2007, mismo que se extenderá hasta el 2017.
 
Durante su primer mandato impulsó la promulgación de la actual constitución ecuatoriana en 2008, misma que algunos diputados de su partido estaban tratando de modificar promoviendo la despenalización del aborto para los casos de violación en el marco del debate definitivo del nuevo Código Penal del país, que incluirá nuevos delitos como el feminicidio.
 
"Estoy cansado de esto, de que se tomen decisiones, se llenan la boca hablando de democracia, y luego hacen todo lo contrario para ver si aprovechan la oportunidad", dijo en esa entrevista que dio la vuelta al mundo el presidente de Ecuador, quien anteriormente ha repetido que "jamás” aprobará la despenalización del aborto.
 
En una postura propia de quien se define como católico, (también como humanista y hombre de izquierdas), lo que ha hecho en varias ocasiones, el antiguo alumno de Lovaina, sentenció en la entrevista que le había costado más trabajo entender y aceptar “las deslealtades, traiciones de los supuestos amigos que los aciertos de los enemigos".
 
En el caso específico del proyecto de despenalización del aborto en casos de violación, Correa Delgado preguntó en la entrevista:"¿Dónde se habla de despenalizar el aborto? Por el contrario, la Constitución dice defender la vida desde la concepción" y hasta la muerte natural. "Hemos hablado muy claro, cualquier cosa que se aparte de esa línea simplemente es traición, y parece que eso está sucediendo en la Asamblea", dijo.
 
Y, más adelante, sentenció que si los diputados de AP –a los que calificó de “personas muy desleales”– que promueven la reforma a la Constitución a través del Código Penal ecuatoriano continuaban y conseguían la mayoría parlamentaria para legalizar el aborto, "yo inmediatamente presentaré mi renuncia al cargo" de presidente de la República.
 
Iglesia ecuatoriana impresionada
 
La división de AP ha sido patente en este diferendo que parte de la creación de un nuevo Código Orgánico Integral Penal (COIP).  Hay un grupo que comparte la propuesta de Correa Delgado de que el aborto no punible para la mujer violada solo se dé cuando padezca "discapacidad mental" y otro que sostiene que no sea punible bajo ninguna condición.
 
Tras el debate y las declaraciones de Correa Delgado, la legisladora oficialista Paola Pabón retiró el viernes la propuesta para despenalizar el aborto si condición alguna en caso de violación. 
 
Para atajar la polémica desatada en el país y en las filas del partido en el gobierno, Pabón le dijo a Correa Delgado, a través de los periodistas:"Con el inmenso cariño que te tenemos, te decimos que esta vez te estás equivocando. Pero por la unidad de esta bancada, por la unidad de mis cien compañeros asambleístas, retiro mi moción para que este bloque no tenga la posibilidad de evidenciar una ruptura".
 
Ante esta postura del presidente Correa Delgado, y la aceptación de la misma por los asambleístas de AP, monseñor Antonio Arregui, Arzobispo de Guayaquil y Presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE), calificó la postura del mandatario como “muy apreciada”.
 
Monseñor Arregui dijo que esta “impresionado por el coraje y la calidad con la que el presidente ha hablado. Creo que es un muy notable”. El prelado ecuatoriano dijo que la posición de la Iglesia sobre este tema es bien conocida: “Creemos que la vida humana es sagrada y no puede ser eliminado (un ser en gestación”.

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