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Papa Francisco a los futbolistas: no seáis solo personajes, sed hombres

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Recibe a la selección de Italia y Argentina: “¡que sea un amistoso de verdad!”

“Sed hombres tanto en el deporte como en la vida. Hombres, portadores de humanidad”: así se ha dirigido el Papa Francisco a los jugadores de las selecciones nacionales de Italia y Argentina, recibidos esta mañana en el Vaticano, en la víspera del amistoso de mañana en el Olímpico de Roma. Un partido que quiere ser un homenaje al Santo Padre, gran apasionado del fútbol. Al final del encuentro, el Papa pidió oraciones por su ministerio, para que él también “pueda jugar un partido honrado y valiente”.
 
“Será un poco difícil para mi apoyar, pero por fortuna es un amistoso… ¡y que lo sea verdaderamente, os lo pido!”
 
El Papa Francisco comenzó el discurso con una broma, pero todo el encuentro con las selecciones italiana y argentina estuvo marcado por la cordialidad y la espontaneidad. Una actitud típica del Santo Padre, que esta vez “juega” en casa, quien no ha escondido nunca su pasión por el fútbol, y que en un momento de su discurso recordó al "San Lorenzo", su equipo del corazón, que en el 46 ganó la liga gracias a un gol del delantero Pontoni. Pero el Papa Francisco quiso también insistir específicamente en la responsabilidad social que los jugadores tienen en el campo, pero también fuera:
 
“En el juego, cuando estáis en el campo, se dan la belleza, la gratuidad y la camaradería. Si a un partido le falta esto pierde fuerza, aunque el equipo gane. No hay lugar para el individualismo, sino que todo es coordinación del equipo”.
 
Y ante tantos jugadores profesionales, el Papa quiso lanzar fuertemente un pensamiento:
 
“'Dilettante', amateur. Es verdad que la organización nacional e internacional profesionaliza el deporte, y debe ser así, pero esta dimensión profesional nunca debe dejar aparte la vocación inicial de un deportista o de un equipo: ser amateur, 'dilettante'. Un deportista, aun siendo profesional, cuando cultiva esta dimensión de 'disfrutar', hace bien a la sociedad, construye el bien común a partir de los valores de la gratuidad, de la camaradería, de la belleza”.
 
Así – dijo el Papa – antes de ser campeones, sed hombres con virtudes y defectos, con el corazón y las ideas, con aspiraciones y problemas:
 
“Entonces, aunque seáis personajes, seguid siendo siempre hombres, en el deporte y en la vida. Hombres, portadores de humanidad”.
 
Dirigiéndose a los dirigentes deportivos, el Papa Francisco recordó que el fútbol se ha convertido en un negocio, y por ello exhortó a trabajar para que no se pierda el “carácter deportivo”:
 
“También vosotros, promoved este espíritu de 'dilettanti' que, por otra parte, elimina definitivamente el peligro de la discriminación. Cuando los equipos van por este camino, el estadio se enriquece humanamente, desaparece la violencia y vuelven a verse a las familias en las gradas”.
 
Hablando en español, el Papa expresó su aprecio por el encuentro con los jugadores, y les pidió “vivir el deporte como un don de Dios, ocasión para hacer fructificar el talento, pero también como responsabilidad”. Después, hablando de una llamada telefónica, el domingo pasado, con algunos chicos que discutían por un partido de fútbol, el Papa recordó:
 
“Vosotros sois un ejemplo, un punto de referencia. El bien que hacéis es impresionante. Con vuestra conducta, con vuestro juego, con vuestros valores hacéis bien. La gente os mira. Aprovechadlo y sembrad el bien”.
 
Finalmente pidió a los presentes: “Por favor, os pido que recéis por mí, para que yo también, en el 'campo' en que Dios me ha puesto, pueda jugar un partido honrado y valiente para el bien de todos nosotros”.
 
Tras los saludos y el intercambio de regalos, el Papa volvió a tomar la palabra suscitando el aplauso divertido de los presentes:
 
"He visto que el equipo italiano, todos estaban en fila… y también he visto que los argentinos estaban todos… pero esto es importante, porque aquí en el Vaticano me riñen y dicen que soy indisciplinado. Ahora han visto a los de mi raza…" 

© Radio Vaticano

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