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Los pueblos americanos tienen un gran respeto por la vida

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La Constitución mexicana no distingue entre nacidos y no nacidos

Se presentó en el Centro de Investigación Social Avanzada (CISAV) el libro «Defendiendo el derecho humano a la vida». Una de las autoras, la abogada Diana Ortiz Trujillo, comentó la riqueza de este documento y platicó con Aleteia-El Observador sobre cómo fomentar una cultura que dignifique al ser humano.
 
– ¿Cuál es la finalidad del libro «Defendiendo el derecho humano a la vida»?
 
Es ser una herramienta para que los defensores de la vida conozcan la situación que al respecto prevalece en todo el continente americano respecto a la regulación del aborto. Se busca que la sensibilidad de los pueblos americanos respecto a la protección a la vida no se pierda y genere una falta de auxilio a la mujer y al ser humano en gestación.
 
– ¿Qué tema aborda usted?
 
En el capítulo dedicado a México explicamos cómo regula el sistema jurídico las relaciones entre estados, municipios y federación y sus atribuciones. En un  segundo momento se hace un recuento histórico de las discusiones en la Suprema Corte de Justicia de la Nación con respecto al aborto. La primera resolución que se da en el 2000 respecto a que en el Distrito Federal se podía abortar a los niños con malformaciones.  Hasta la penúltima, en el 2011, sobre la constitucionalidad de dos reformas en diferentes estados para proteger la vida desde su concepción.
 
– ¿Está protegida la vida en la Constitución de México?
 
Mi opinión es que sí. Esa protección deriva de los artículos 1, 4, 16, 21 y 123.  Por otra parte en la reforma constitucional de junio del 2011 se establece que el derecho a la vida no se puede suspender bajo ninguna condición. Pero me gustaría enfatizar que la interpretación de los artículos constitucionales se debe hacer a la luz de toda la Constitución y de la cultura de la nación. Una interpretación constitucional no se puede hacer excluyendo lo que las personas quieren que sea su Constitución. El pueblo de México tiene un apego histórico por el respeto a la vida y la constitución no distingue entre nacidos y no nacidos.
 
– Entonces, ¿sí hay un interés por proteger al niño?
 
Recordemos que todo el sistema jurídico mexicano está construido para la protección de la vida, concretamente los artículos 4,14, 16 y 21 nos indican que ninguna persona puede ser privada de la vida incluso respetándole garantía de audiencia. De los artículos 4 y 123 se desprende la protección al niño en gestación, porque las mujeres embarazadas deberán contar con beneficios para salvaguardar su vida y la del producto de la gestación, lo que nos lleva a considerar que el Constituyente Permanente consideró necesario proteger la vida del niño.
 
– ¿Qué consecuencias legales el reconocimiento de una controversia contra una modificación constitucional a favor de la vida en estados del país, como, por ejemplo, el Estado de Querétaro?
 
La Corte declaró que hubo vicios en el procedimiento legislativo pero con efectos relativos. Esto significa que hay invalidez de la modificación constitucional pero esto sólo se aplica al Municipio que interpuso su recurso, en este caso el pequeño Municipio de Arroyo Seco.  En otras palabras es el único Municipio en el que no se ejerce legalmente la protección a la vida desde el momento de la concepción. Pero dado que la ley debe interpretarse integralmente, esto implica que sigue siendo ilegal realizar abortos en ese Municipio puesto que el Código Penal del Estado de Querétaro (donde se encuentra Arroyo Seco) sanciona esta conducta.
 
– ¿Cuál es la agenda provida para los próximos años?
 
Debemos apostarle a la educación. Es necesario que las personas conozcan lo que está pasando, que sepan sus derechos y entiendan la realidad cultural de México y de América Latina, para que no sean presas de ideologías que promueven la muerte, generalmente promovidas por grupos particulares que solo buscan beneficios para sí mismos. Hay que formar en la vida desde la niñez, para ello los ciudadanos debemos forzar a que ciertas temáticas se toquen en los planes de estudio, por ejemplo hablar de la dignidad humana y de las consecuencias psicológicas y sociales del aborto.

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