Aleteia logoAleteia logoAleteia
martes 07 diciembre |
San Ambrosio
Aleteia logo
A Fondo
separateurCreated with Sketch.

La violación como arma de persecución anticristiana

Lucandrea Massaro - publicado el 06/08/13

Habla la portavoz de “Ayuda a la Iglesia Necesitada” en Italia, Marta Petrosillo, sobre el drama de las mujeres violadas por su fe

La persecución religiosa, el particular hacia los cristianos – los más afectados entre los grupos religiosos – es un tema que difícilmente ocupa las primeras páginas de los periódicos, excepto cuando los casos son impactantes o bien frente a estadísticas que no permiten la indiferencia. Y sin embardo el goteo, especialmente en África y Asia, es cotidiano y cada vez aumenta más, con la intención no muy disimulada de depurar países enteros de la presencia cristiana, presencia a menudo plurisecular.

Del mismo modo que sucedía en los Balcanes en los años 90, una de las armas de esta “guerra” es la violación. Las mujeres (a veces las niñas) de las minorías cristianas sufren violencia sexual y conversión forzada debido a la obligación de casarse con sus violadores. Los países donde parece aumentar la violencia y la persistencia de estos fenómenos son Pakistán, Nigeria, y la región india de Orissa, y si en los dos primeros casos es el Islam la fuerza hostil, en el último es la mayoría hindú que considera a la pequeña comunidad cristiana como un cuerpo extraño. Hoy se añaden Siria y Egipto. Aleteia ha hablado con la portavoz de la sección italiana de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACS), Marta Petrosillo, que estudia estas situaciones desde hace más de diez años, propone proyectos de solidaridad y organiza veladas de oración por las comunidades cristianas oprimidas.

– Año tras año, ACS proporciona datos de las persecuciones contra los cristianos. ¿qué tendencia tiene este fenómeno?

Por desgracia no es un fenómeno a la baja. Nuestro último informe, presentado en octubre de 2012, registra un aumento de la conciencia del derecho a la libertad religiosa, pero también un aumento de los fenómenos tanto en número como en gravedad. Los fieles más afectados son los cristianos. Las estimaciones no son fáciles, pero se calculan en 200 millones de cristianos que sufren limitaciones a su libertad religiosa. De los más de 130 países estudiados, hemos notado que en los 49 países de mayoría islámica hay también un alto número de casos de discriminación y violencia.

Hay una fuerte presión del Islam en Nigeria, Sudan, República Centroafricana, Mali, Chad, Kenia contra las comunidades cristianas. También después de la “primavera árabe" ha habido dificultades en el norte de África: los jóvenes han pedido más democracia, pero los grupos más organizados tienen un fuerte carácter religioso, como los Hermanos Musulmanes y los grupos Salafitas. Y vemos aumentar las discriminaciones. Otro dato que hemos comprobado es la persecución perpetrada por los Estados, y la lista la encabezan China, Corea del Norte y Vietnam. También ha empeorado la situación en Tayikistán. El resultado del cuadro es oscuro.

– En muchos países, desde Nigeria a Siria y Egipto pasando por India y Pakistán, a la persecución se añade la violencia sexual contra las mujeres, en poco caso chicas adolescentes: una señal muy grave de misoginia, pero dado el nexo que existe entre mujer y evangelización, ¿es una forma de afectar a la Iglesia desde dentro?

Es una forma de agredir a las comunidades cristianas. Hay un desprecio hacia las minorías y hacia las mujeres, no sólo las cristianas. Sólo hay que ver lo que sucede en Pakistán a las minorías hindúes. Es también una forma de hacer proselitismo demoliendo la identidad cristiana de esas comunidades. En muchos casos hay una ignorancia de fondo (en Pakistán por ejemplo hay una tasa de analfabetización del 60%, ndr) que permite explotar más fácilmente a las comunidades de los fieles. En marzo – por ejemplo – una riña entre dos cristianos se transformó en un linchamiento “gracias” a la intervención de un imán que clamó contra el pecado de blasfemia, lanzando a sus fieles contra la comunidad cristiana.

A menudo se emiten fatwas, en Siria se ha justificado y promovido la violación contra las mujeres tanto cristianas como alauitas, declarándolo lícito, así como la violación en grupo. En Egipto hay un aumento de raptos para conversiones forzadas: 500 jóvenes cristianas coptas han sufrido este trato. Así como un aumento de la discriminación y de las acusaciones de blasfemia. Una novedad en este país, al menos hasta la llegada de Morsi. Los cristianos apoyan al ejército en Egipto: prefieren una dictadura política antes que una religiosa, después de Morsi muchos coptos han abandonado el país. Para las chicas es difícil escapar a estos grupos que las raptan, las familias lo saben pero no logran librarse a causa de la presión psicológica de los raptores y de las leyes poco claras. En Pakistán son unas 700 las jóvenes que cada año son violadas por sus jefes en el trabajo, y luego las chantajean amenazándolas con acusarlas de “blasfemia” o de haber tenido sexo fuera del matrimonio (pecado que a menudo se castiga con la lapidación, ndr).

– ¿Qué puede hacer Occidente, Europa, para detener estas persecuciones?

Hace falta más empeño en términos de análisis y de estudio: es importante que cada vez más países creen organismos que se ocupen de este problema. Me sucede a menudo, cuando hago entrevistas a sacerdotes, que muchos piden que los países que quieran tener relaciones comerciales con ellos tengan presente el tema de la libertad religiosa como condición para concluir acuerdos.

– Vosotros tenéis contactos con diversas realidades en el mundo, ¿puedes contarnos algún episodio específico?

Por desgracia, historias de este tipo hay muchas. Trabajan con ACS me permite entrar en contacto con muchas de estas situaciones. Por ejemplo, hay una religiosa – a la que nosotros damos apoyo – que trabaja con las mujeres violadas en Pakistán, que intenta ayudarlas a reconstruir su vida y superar el estigma social de la violación. Estas chicas a menudo se resignan, porque han crecido con la conciencia de no ser dignas de consideración, sea como cristianas, sea como mujeres. Son niñas, y la religiosa me contaba que si les pregunta “¿qué pensáis, chicas?” responden “nosotras no debemos pensar”.

Lo que a menudo estas mujeres piden es que su historia sea conocida, especialmente por otros cristianos porque quieren sentirse parte de la Iglesia universal, quieren saber que hay alguien que reza por ellos. Antes incluso del apoyo económico, preguntan, quieren saber, si hay alguien allí fuera que las quiere, porque a menudo sólo conocen la situación de la persecución y el ser ciudadanas de serie B, privadas de derechos.

Tags:
cristianos perseguidosmujerviolencia
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.