¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

“Matemos el odio, antes de que el odio mate el alma de Chile”

© MARTIN BERNETTI / AFP
Manifestant pro-avortements à Santiago du Chili 
Comparte

La catedral de Santiago de Chile abre de nuevo sus puertas tras la profanación del 25 de julio

La Catedral Metropolitana de Santiago de Chile volvió a abrir sus puertas a los fieles tras haber permanecido cinco días cerrada, con una Misa de desagravio ofrecida el día de ayer 31 de julio por monseñor Ricardo Ezzatti Andrello, arzobispo de Santiago.
 
La Catedral fue cerrada tras haber sido profanada durante la celebración eucarística del 25 de julio, cuando se celebraba la festividad de Santiago Apóstol, Patrono de la Arquidiócesis y de la ciudad de Santiago, capital de Chile.
 
La intolerancia de los “tolerantes”
 
Esa tarde un grupo de personas irrumpieron –ante la indiferencia de las autoridades– en la Catedral, gritando consignas contra la vida y a favor del aborto. Por más de veinte minutos intentaron interrumpir la celebración eucarística, pero no pudieron hacerlo.
 
“La intolerancia de los fanáticos y su violenta irracionalidad ha sido una grave ofensa a Dios y a toda la comunidad de los creyentes en Cristo, ha dejado huellas dolorosas en agresiones y maltrato a varias personas y en la destrucción y daño al patrimonio artístico religioso del principal templo del país”, dijo en una carta monseñor Ezzati.
 
Frente a estos acontecimientos el arzobispo chileno pidió a los católicos de ese país del Sur que invocaran el perdón de Dios “por las ofensas de esos fanáticos”, pues “una vez más, la violencia es la razón de quienes no saben usar la razón”.
 
Monseñor Ezzati, en su carta, recordó “que impedir la celebración de la Santa Misa y profanar un lugar sagrado son hechos que revisten una especial gravedad, por la intolerancia que suponen y por el agravio a la libertad religiosa y de culto”.
 
“Esta garantía, subrayó el purpurado chileno, derecho fundamental de toda persona humana, está reconocida tanto en nuestra Constitución Política como en todos los instrumentos internacionales ratificados por nuestro país”.
 
Monseñor Ezzati, tanto en la carta a los fieles católicos como en diversas declaraciones posteriores, no ocultó su “desconcierto y desazón frente a quienes tienen la grave responsabilidad y obligación de garantizar la libertad y la seguridad de todas las personas”.
 
Resaltó que “la Catedral Metropolitana es un lugar abierto al público, declarado Monumento Nacional, donde cada día acuden centenares de ciudadanos, que en estos últimos tiempos se han visto amenazados por la instalación de bombas y por otras agresiones”.
 
"La Iglesia Catedral, signo de la maternidad de la Iglesia universal fundada por Cristo, ha abierto nuevamente sus puertas, hemos vivido una experiencia inédita en nuestro caminar de creyentes en la Iglesia de Santiago", explicó.
 
Matemos al odio
 
El 31 de julio, durante la celebración eucarística de desagravio, monseñor Ezzati recordó que la fiesta del Santo Patrono de Santiago se vio “empañada por unos insanos violentistas, unos cultores de la muerte que no soportan la sonrisa de la vida nueva, han vomitado su odio contra Dios, la Virgen Santísima y esta casa de los hijos de Dios".
 
Más adelante señaló: "La sinrazón de la violencia ha pensado que podía torcerle el brazo a la razón y a la fe, un trasnochado ateísmo ha pensado que con sus gritos blasfemos podrían matar a Dios. Pobres ilusos, Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen".
 
Como mensaje final el arzobispo de Santiago exhortó a los chilenos diciendo "matemos al odio antes de que el odio mate el alma de Chile".
 
 

Tags:
violencia
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.
Los lectores como usted contribuyen a la misión de Aleteia

Desde nuestros inicios en 2012, los lectores de Aleteia han crecido rápidamente en todo el mundo. Nuestro equipo está comprometido con la misión de proporcionar artículos que enriquezcan, inspiren y nutran la vida católica. Por eso queremos que nuestros artículos sean de libre acceso para todos, pero necesitamos su ayuda para hacerlo. El periodismo de calidad tiene un costo (más de lo que la venta de publicidad en Aleteia puede cubrir). Por eso, los lectores como USTED son fundamentales, aunque donen incluso tan poco como 3$ al mes.