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Francisco confía la JMJ a Nuestra Señora de Aparecida

Aleteia Team - publicado el 16/07/13

El Papa pidió que los católicos recen por su viaje a Brasil para la Jornada Mundial de la Juventud

El Papa embarca para Brasil el próximo lunes 22 de julio para el gran evento con la juventud del mundo en Rio de Janeiro.
El Papa pidió que los católicos recen por su viaje a Brasil para la Jornada Mundial de la Juventud.
En el Ángelus de este domingo, en Castel Gandolfo, el Papa confió a Nuestra Señora la intención de la JMJ Rio 2013.
“Se ve que existen muchos jóvenes de edad, ¡pero todos ustedes son jóvenes en el corazón! ¡Felicidades!” dijo Francisco.
Partiré en ocho días, pero muchos jóvenes irán a Brasil antes. Recemos entonces por esta gran peregrinación que comienza, para que Nuestra Señora de Aparecida, Patrona de Brasil, guíe los pasos de los participantes y abra sus corazones para acoger la misión que Cristo les dará”.
He aquí el texto completo del Ángelus, publicado por Radio Vaticano:
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Hoy, nuestra cita dominical del Ángelus la vivimos aquí en Castel Gandolfo. ¡Saludo a los habitantes de esta bella ciudad! Quiero agradecerles sobre todo por sus oraciones y lo mismo lo hago con todos ustedes peregrinos que vinieron aquí numerosos.
El Evangelio de hoy –estamos en el capítulo 10 de Lucas- es la famosa parábola del buen samaritano. ¿Quién era este hombre? Era uno cualquiera, que descendía de Jerusalén hacia Jericó por el camino que cruzaba el desierto de Judea. Hacía poco, por ese camino, un hombre había sido asaltado por los delincuentes, robado, pegado y abandonado casi muerto. Antes del samaritano pasan un sacerdote y un levita, es decir, dos personas responsables del culto en el Templo del Señor. Ven aquel pobrecito, pero pasan más allá sin detenerse. En cambio, el samaritano, cuando vio a aquel hombre, «tuvo compasión» (Lc 10,33). Se acercó, le vendó las heridas, cubriéndolas con aceite y vino; luego lo puso sobre su propia montura, lo condujo a un albergue y pagó por él. En definitiva, se hizo cargo de él: es el ejemplo del amor por el prójimo. Pero ¿Por qué Jesús elije un samaritano como protagonista de esta parábola? Porque los samaritanos eran despreciados por los judíos, a causa de diversas tradiciones religiosas; y sin embargo Jesús hace ver que el corazón de aquel samaritano es bueno y generoso y que – a diferencia del sacerdote y del levita- él pone en práctica la voluntad de Dios, que quiere misericordia y no sacrificios (cfr Mc 12,33). Dios quiere siempre la misericordia y no la condena. Quiere la misericordia del corazón, porque Él es misericordioso y sabe entender bien nuestras miserias, nuestras dificultades y también nuestros pecados. Nos da a todos este corazón misericordioso. El samaritano hace exactamente eso: imita la misericordia de Dios, la misericordia para aquellos que tienen necesidad.
Un hombre que ha vivido plenamente este Evangelio del buen samaritano es el santo que hoy recordamos: san Camilo de Lelis, fundador de los Hermanos de los Ministros de los Enfermos, patrón de los enfermos y de los agentes sanitarios. San Camilo muere el 14 de julio de 1614: justamente hoy se abre su cuarto centenario, que terminará dentro de un año.
Saludo con gran afecto a todos los hijos e hijas espirituales de san Camilo, que viven con su carisma de caridad en contacto cotidiano con los enfermos. ¡Sean como él, buenos samaritanos! Y también a los médicos, a los enfermeros y a aquellos que trabajan en los hospitales y en las casas de cura, les deseo ser movidos por el mismo espíritu. Confiamos esta intención a la intercesión de María Santísima.
Y quisiera confiar otra intención a la Virgen. A esta altura, ya está cerca la Jornada Mundial de la Juventud de Rio de Janeiro. Se ve que existen muchos jóvenes de edad, ¡pero todos ustedes son jóvenes en el corazón! ¡Felicidades! Yo partiré en ocho días, pero muchos jóvenes irán a Brasil antes. Recemos entonces por esta gran peregrinación que comienza, para que Nuestra Señora de Aparecida, Patrona de Brasil, guíe los pasos de los participantes y abra sus corazones para acoger la misión que Cristo les dará”.

Tags:
jornada mundial de la juventudpapa francisco
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