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Protestas estudiantiles en Chile: una reflexión

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La vía chilena tras 40 años de neoliberalismo y sus efectos en la cultura y en el alma de los chilenos

En Octubre de 2012 la revista jesuita Etudes publicó un artículo sobre la realidad económica chilena, comparada con la de otros países de América Latina[1]. En este artículo propongo realizar algunas precisiones sobre las desigualdades constatadas, agregando capas de información, como un Sistema de Información Geográfica (SIG), pero además el continuar la reflexión sobre los efectos del sistema neoliberal en la cultura y en la vida espiritual de los chilenos.

Es importante señalar como bien enfatiza el artículo de la revista Etudes, que la aceptación de los chilenos de la Constitución votada en el plebiscito de 1980 es un hecho crucial. Particularmente cuando fue votada sin una adecuada reflexión ni equilibrio de propagandas y cuando hay dudas de si la muerte en 1982 de su máximo opositor, el ex-presidente Eduardo Frei Montalva, fue más bien un asesinato. Los votos por la nueva Constitución tenían en 1980 una bandera chilena al lado de la opción SI y un cuadro negro al lado de la opción NO. El SI aceptaba tanto la nueva Constitución como la continuación del General Pinochet hasta 1989, donde en elección democrática se eligió a Patricio Aylwin como primer presidente elegido por votación tras 17 años de dictadura.

En el artículo de la revista Etudes su autor, el señor R. Fernández, señala que esta constitución “amarrada” le daba también inmunidad al General Pinochet al ser nombrado inmediatamente después como Senador Designado de por vida, derecho que le otorgaba la misma Constitución. De este modo la libertad de los chilenos está hace 25 años amarrada a esta Carta Magna de manera poco común. Afortunadamente ya hay voces de realizar cambios fundamentales a la Constitución de Chile, tan necesarios por su forma como por la necesidad de hacer justicia al proceso viciado de su aprobación en 1980, donde ni siquiera había Registros Electorales que señalaran por escrito quienes tenían y quienes no tenían derecho a voto.

Respecto al desarrollo económico ulterior de Chile hay que señalar que el sistema neoliberal de oferta y demanda tocó todos los rincones de la sociedad chilena. Hasta las universidades se vieron obligadas a autofinanciarse. Con ello hubo cambios muy profundos, por ejemplo en la formación de profesores que hoy, tras 25 años, deja ver profundas carencias que tienen a los estudiantes secundarios y universitarios quejándose por el exceso de lucro en la educación y protestando en las calles desde hace dos años y medio.

Los economistas de este modelo neoliberal se formaron en Estados Unidos, en la escuela del libre mercado, que en Chile llamamos “la escuela de los Chicago Boys”. Las fibras más sensibles de la vida cotidiana de una nación fueron tocadas por este modelo económico: la educación, la salud, la agricultura, el acceso al agua, la energía, los recursos marinos, mineros, forestales. Todo se realizó sin ninguna planificación territorial, que por ejemplo evitara la centralización del país y negando en todo lo posible el rol contralor del estado. Aquí menciono algunos ejemplos de los aspectos de la vida de los chilenos, sólo para mostrar a qué punto la economía chilena esconde grandes desigualdades.

·       La educación. Para tener acceso a la educación superior en Chile, al final de la secundaria es necesario rendir un examen nacional, la Prueba de Selección Universitaria (PSU) y en ella se evalúan diferentes materias, separadamente (castellano, matemáticas, biología y química, física, historia, entre otras). La degradación de la calidad de la enseñanza primaria y secundaria ha sido tal que se ha instalado en Chile un servicio privado de preparación a esta prueba (los « pre-universitarios » o Pré-U). Esta PSU permite sin embargo evaluar el rendimiento escolar promedio de distintos establecimientos, tanto de liceos públicos como privados. De los 100 mejores resultados nacionales, sólo hay dos generalmente liceos públicos, ambos localizados en Santiago, la Capital. Son liceos públicos, pero que practican una fuerte selección a los alumnos que entran. Como no hay planificación territorial de la educación no hay obligación de asistir a los colegios públicos más cercanos al domicilio de los padres. En ese sentido es “libre elección » (parte del modelo neoliberal).

Sin embargo esto no permite una garantía de uniformidad en la educación. Los liceos y escuelas privadas son de mejor calidad pero cobran cuotas mensuales que son muy caras. Y además estos alumnos tienen un acceso más fácil a la preparación privada de la PSU. Este sistema educativo no hace más que acentuar entonces las diferencias económicas de los padres. Los liceos privados permiten acceso a una mejor educación superior, también más cara y con ello al ascenso social, que recicla o aumenta las desigualdades. La competencia “salvaje” en el seno de un sistema educativo es uno de los pilares de la instalación del sistema neoliberal en Chile.

Esta perversión de partida ya existía en los años sesenta y fueron las promesas de cambio las que permitieron al Socialista Salvador Allende el acceso al poder con su Unidad Popular en 1970. Candidato de la esperanza de los pobres. Esta esperanza sólo duró tres años. Allende trató de hacer una Educación Nacional Unificada (ENU) que fue combatida por su fuerte concientización de las ideas de la izquierda revolucionaria de entonces. Vino el golpe militar y la perversidad del sistema educativo entonces se mantuvo después del golpe militar de 1973, instalando el neoliberalismo también para el acceso a la educación (más concretamente instalado por leyes dictadas entre los años 1975-80). Esta desigualdad ha sido la causa de protestas importantes de los alumnos secundarios y universitarios de todo el país en 2011, 2012 y lo que va corrido de 2013. El índice de desigualdad de salarios, el coeficiente de Gini[2], ya tenía un valor de 0,55 en los años sesenta y no ha cambiado hasta ahora[3]. En la educación de Francia, en comparación, la implantación de escuelas primarias, collèges y  liceos está sometida a una fuerte y estricta planificación territorial.

· La Salud. En lo que respecta a la salud la situación es aún más grave, dado las urgencias médicas. Como con la educación, el Servicio Público de Salud antiguo fue mantenido, pero cambiando su nombre, y se instaló un sistema paralelo, privado, de libre elección. este sistema privado hoy da más y mejores servicios y en mucho menor tiempo debido a que por su costo sólo es accesible a un 10% de los usuarios del sistema de salud. Así, entre 2006 y 2009, menos de 100 mil personas ingresaron al sistema privado de salud (ISAPRES). En cambio al sistema público entraron más de un millón de personas en el mismo período (sistema llamado Fondo Nacional de Salud, FONASA)[4]. Éste es mucho más barato, la única opción para los más pobres que trabajan.

La teoría del sistema neoliberal dice que los mejores sistemas o productos van a perdurar porque serán los más elegidos por la gente. Pero en Chile la desigualdad es tan grande que conviven los dos sistemas, el de los de más ingresos, de mejor calidad y que puede vivir con un 20% o menos del público que más gana y que lo paga y éste convive con el sistema del 80%, de los más pobres. Entonces, para la salud pública, el atender bien, con menos recursos a un público 10 veces más numeroso se hace imposible. De hecho hoy los médicos de atención pública primaria ya hicieron este año una declaración pública[5] señalando que ya no pueden resistir más. Hacen falta al menos 1500 médicos sólo para la atención primaria de salud en Chile. A menudo los médicos, con muy malos sueldos públicos, trabajan sólo medio tiempo al Servicio Público y el resto de la jornada atienden sus consultas privadas.

· La agricultura. Ésta sufre también del mismo mal pero es más difícil de detectar. En efecto en la medida que en las economías liberales el criterio de éxito es el crecimiento económico la agricultura chilena es un verdadero éxito.  De este modo los censos agrícolas de 1977 y 1997 mostraron que en 20 años la superficie cultivada de frutas de exportación aumentó un 300% en la región árida de Coquimbo (30°S). Este fuerte crecimiento corresponde al desarrollo de una agricultura de alta tecnología en materia de irrigación y de alto consumo de insumos externos.

En contrapartida, las cooperativas agrícolas desaparecieron silenciosamente y fueron reemplazadas por grandes empresas agroalimentarias destinadas exclusivamente a la exportación, mayoritariamente para el mercado de contraestación. Las pequeñas explotaciones agrícolas se hacen así menos rentables, económicamente más frágiles, y los productores venden sus tierras en vez de asociarse.

Lo mismo ocurre con el crecimiento de tierras plantadas con pinos y eucaliptos exóticos que abastecen las industrias forestales para celulosa. El índice de Gini para la desigualdad de tenencia de la tierra en el sur de Chile llega a 0,955. Los campesinos se convierten en empleados de las grandes empresas agro-industriales y forestales  de exportación. Estos campesinos si bien aumentaron sus salarios entre 1975 y 2000 desde un poco menos de 500 US$/año  hasta 7000 US$/año, este monto anual es sólo la mitad del sueldo promedio del país. La gente abandona el campo. En 2007, ya más del 50% de la población vive en medios urbanos.

La« agro-cultura» y sus tradiciones comienza a desaparecer. Es por ejemplo el caso de la quínoa, un cultivo ancestral de 8 mil años en América del Sur, que según el censo agrícola de 1997, está en Chile en manos de menos de 300 muy pequeños productores agrícolas, separados en tres zonas geográficas bien aisladas[6]. Y eso que este año 2013 la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO por sus siglas en inglés) celebra el año internacional de la quínoa por sus altas cualidades nutricionales, por su tolerancia a los estrés ambientales y por la posibilidad de contribuir a la lucha contra la pobreza y el hambre[7].

En el sistema de planificación urbana, Santiago, la Capital, concentra un tercio de los habitantes del país. Así la mayor parte de la inversión de fondos públicos y privados se destina igualmente a la capital. La fuerte centralización de las actividades económicas y políticas, como la gestión global del país provoca un  "hoyo negro financiero". Por ejemplo, los problemas del transporte público tratan de ser mejorados vía transporte colectivo. Pero éste es privado y sólo se concesiona sus rutas de circulación. La mayor inversión pública en transporte es el tren subterráneo, el Metro de Santiago también en manos de privados. La contaminación del aire sigue aumentando y es de las peores del mundo. Hay pocos incentivos para instalarse como empresa lejos de la Capital con lo que aumenta el centralismo.

· La creación de grandes empresas  (de gran escala). Como en las empresas agrícolas y de los terrenos agrícolas éstas compran y concentran más su tenencia y el rubro del comercio también se monopoliza. La venta de pequeños supermercados locales hacia redes de supermercados internacionales es otro signo de monopolización. Asimismo otros recursos del país, particularmente naturales no renovables, importantes para Chile, también han visto crecer su explotación y adolecen de una buena planificación territorial.

Por ejemplo, las empresas internacionales que explotan en cobre en Chile, por más de  20 años no pagaron sus impuestos, gracias a una estrategia sutil desarrollada por estas empresas[8]. Se trata de la creación de nuevas empresas del mismo holding, ubicadas en el extranjero, que por sus servicios por ejemplo de refinado de cobre, cobraban precios tan altos que hacían la contabilidad chilena obtener ganancia cero y con ello pagaban cero impuestos en Chile.  Además, parte del mineral que contenía cobre, que salía del país a refinarse, llevaba también otros metales preciosos que salían sin pagar su precio internacional.

A partir del año 2004, gracias a mejores controles fiscales y a un aumento de precios del cobre internacional estas maniobras no se pudieron hacer y por primera vez las regiones de Chile recibieron excedentes del cobre con acceso a innegables beneficios. Por ejemplo, la región árida de Coquimbo se benefició de 2,5 mil millones de pesos (4 millones de Euros) de estos « royalties » mineros, ligados a la explotación minera. Se ocuparon para invertirles en proyectos de innovación y desarrollo, pero hay 25 años de retraso en este tipo de inversiones. Hay que señalar que un recurso minero que Chile había reservado a la explotación propia (el Litio) está ahora en manos de un proceso de  privatización que suscita graves inquietudes a la población. Por otra parte, las empresas mineras pagan muy bien a sus empleados, pero esta categoría de trabajadores es sólo el 2% de la fuerza laboral del país.

· Los efectos ambientales de estas empresas y su actividad en la salud humana de poblaciones vecinas son graves. Por ejemplo, los problemas de enfermedades cutáneas en el seno de poblaciones del villorrio nortino de Chañaral son muy agudos. La población costera es también grave sobre los recursos marinos.

· Luego, el examen de características esenciales del desarrollo humano como el acceso al agua y a la energía (petróleo, gas, electricidad) revela otro ejemplo de maniobras monopólicas del sector privado, casi exclusivamente internacional, sobre la economía chilena. Chile es así parte de los raros países donde el agua potable y agrícola están enteramente privatizadas. En la vecina Bolivia, las protestas de los habitantes de Cochabamba hicieron recapacitar al gobierno para volver al agua potable estatal. Hay una película muy famosa« Todavía la lluvia” (« Même la pluie », en francés), producida por Iciar Bollain en 2010, que revela la crueldad de esta realidad y la reacción de Cochabamba.
 
Chile, aun con las desigualdades crecientes que han llevado a los estudiantes a protestar desde el año 2011, sigue siendo un país de inmigración (los inmigrantes provienen principalmente del Peru y de Bolivia). A diferencia de Europa, el desafío de Chile es de otra naturaleza, más bien del orden de la moral y de la ética. Las principales preguntas que podemos presentar aquí son: ¿cómo evitar aumentar las desigualdades, y otros problemas sociales, al recibir inmigrantes mal pagados de los países limítrofes? O en otro orden de efectos del modelo cabe también preguntarse ¿Cómo tomar en cuenta las consecuencias inesperadas como el aumento de la obesidad de jóvenes y de adultos ligada a malos hábitos alimentarios, adquiridos en los últimos 30 años de neoliberalismo? Son tipos de « externalidades » que no son evidentes para quienes solo se fijan en las cifras del crecimiento económico.

Y, finalmente, ¿qué resultados culturales y espirituales deja este "desarrollo" en el alma de los chilenos?. Las deudas de los chilenos alcanzan tres cuartos del salario, una cifra que no debiera pasar de un cuarto (25%) del salario según las reglas bancarias internacionales. Hacer venir inmigrantes extranjeros y darles un mayor confort  no es justicia si ello conlleva endeudarlos más de la cuenta. La libertad de invertir es un objetivo noble, pero nuestras raíces no conocían el interés compuesto y sus reglas financieras. Reglas que se instalaron en un Chile que además traía déficit en lo educacional.

Hoy el país ha caído en un estrés tal que daña la estabilidad emocional de las familias. Más del 50% de los niños nacen fuera del matrimonio civil lo que revela que los jóvenes tienen miedo de comprometerse a formar una familia legal y de tomar las responsabilidades sociales asociadas.

Tanto en el campo como en las ciudades, ciudadanos o agricultores, pudieron formar asociaciones, pero el individualismo ganó espacio. Aquí el riesgo del individualismo es el de matar el alma de los Chilenos. La desconfianza es la norma un poco por todas partes. El terremoto del año 2010 suscitó un diálogo entre vecinos que se había perdido. Éste se recuperó un poco ante la falta de agua y de alimentos básicos. Pero también hubo saqueos de supermercados y miedos sociales fuertes en gentes de todo tipo de barrios. Se re-descubrieron muchos vecinos para ayudarse mutuamente. Hubo necesidad de un evento catastrófico para recuperar gestos humanos y humanitarios. Es una esperanza para salvar el alma.

Hace mucha falta ante una pérdida nacional de la demanda cultural, como lo nota el profesor de literatura Cristian Warnken a quien la TV Nacional Chilena le cambió el horario de un programa cultural dominical a las 8 AM, horario donde casi nadie ve Televisión[9]. Otro elemento doloroso en la sociedad chilena neoliberal es el progreso de la drogadicción y venta de estupefacientes que parecen facilitar la ganancia de dinero, en una carrera sin ética ni moral por tener más y así poder consumir más. Esto acurre en todos los niveles sociales y culturales. Esto es un reflejo más de la búsqueda de  la evasión, tal como en la televisión, donde Warnken señala esta falta de cultura. Hay una desesperación por lograr esa riqueza que demanda día a día la sociedad, visible en toda propaganda, para ser feliz. La riqueza está en todas las vitrinas. Es el sueño de la libertad: alcanzar esa riqueza. Pero esta riqueza no es posible para todos si por ejemplo la educación no se asegura, con mayor equidad, también para todos. Es la causa que mueve a los estudiantes en las protestas callejeras de la foto.

En el plan religioso-espiritual, se constata falta de sacerdotes católicos para responder a las necesidades de la población. Sobre todo para ayudar a los jóvenes a fijar sus ojos en otras vías de desarrollo, más integral, que eleven al ser humano, vías que no fijen sólo al dinero como meta y valor de la vida. El crecimiento económico sin equidad es comparable a un cáncer, es un descontrol. El crecimiento no puede ser la única moneda del desarrollo.

Si se agrega una metáfora más se podría decir que el dinero es la sangre de la economía. De modo que si éste se acumula, tal como la sangre en los sistemas biológicos, y si no circula, genera edemas o aneurismas[10] y graves consecuencias para la salud del sistema. Son las explosiones sociales de hoy. Que llevan a la impotencia y a la violencia. Una solución posible?: mayor transparencia de los sistemas económicos. Ésto permitiría ver dónde se acumula esta sangre del sistema económico. Es un desafío, no sólo para una etapa crucial. No sólo de Chile, sino del mundo. Para revertir la falta de confianza y dar mayor esperanza. Y se pueda así salvar muchas almas en peligro. De muerte o de daños irreparables. Esta transparencia daría esperanzas a un sistema tan ciego como cruel que no ve las realidades que afectan nuestra cultura humana. Esta transparencia para la economía es difícil de obtener pero es esencial para una repartición más igualitaria de recursos y de oportunidades que favorezcan un verdadero desarrollo, uno más sostenible. Y este es también un mensaje cristiano, dirigido no solo a los empresarios cristianos sino que es una demanda de transparencia a toda la sociedad. Jesús dijo »nada se ocultará, todo será conocido y llevado a la luz» (Mc 4 :22).

El ver a los estudiantes en las calles (foto) pidiendo menos lucro en la educación nos interpela como padres, los responsables de su educación.
 
Agradecimientos especiales a Lucien Cotte[11], a Claire Billot[12] y a Dénis Ouédraogo[13].


[1] Article de Roberto Fernández : La voie chilienne, Etudes Octubre 2012, 295-305.
[2] Coeficiente que varía de 0 a 1, entre la igualdad completa y la mayor desigualdad de salarios.
[3] Ver artículo de Martínez et al. (2010), disponible en el sitio web : http://hal.archives-ouvertes.fr/ISDA2010 (actualizado el 21 Octubre 2012).
[4] Datos de Superintendencia de Salud, http://www.supersalud.cl.
[6] Fuentes, F.F., Bazile, D., Bhargava, A., Martínez, E. A. 2012. Implications of farmers’ seed exchanges for on-farm conservation of quinoa, as revealed by its genetic diversity in Chile. The Journal of Agricultural Science 150: 702-716
[7] Site officiel FAO pour l’année international du quinoa: http://www.iyq2013.org
[10] Aneurisma: ruptura inesperada de un vaso sanguíneo
[11] Sacerdote católico del Foyer de Caridad de Provence y quien acoge al autor y  su familia famille durante su año de invstigación en Francia.
[12] Invesigadora y genetista de poblacines del CIRAD, Montpellier, Francia
[13] Economista de Burkina Faso

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