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Rumbo a Río: la experiencia de Bergoglio y la sociedad plural

© DR
El Papa Francisco y Rio de Janeiro
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El camino que el Papa va a indicar a los católicos para actuar en el contexto actual

¿Cuáles son los factores fundamentales del papado de Francisco?  ¿El laboratorio argentino sirve para enfocar el posible trabajo del Papa en una sociedad que, como dice el documento de Aparecida, ya no vive una época de cambios sino un cambio de época?
 
Frente a la abigarrada multitud que desbordará las calles y las plazas de Río de Janeiro en la próxima Jornada Mundial de la Juventud, ¿el Papa indicará el acento, el camino a seguir en un mundo cuyo paradigma –incluso en América Latina—dejó de ser el modo de ser católico?
 
Renovar los vínculos entre fe y sociedad
 
En el número 2392 correspondiente al mes de junio de 2013, la revista argentina “Criterio” publica un artículo del sacerdote jesuita Ignacio Pérez del Viso sobre el Papa Francisco en la nueva sociedad pluralista.  La tesis de Pérez del Viso –profesor de teología de la facultad de San Miguel– es que el Santo Padre Francisco “puede ayudarnos a renovar los vínculos entre fe y sociedad, a partir de su experiencia en estas latitudes”.
 
Para el articulista, Argentina –como el resto de América Latina—está pasando del esquema tradicional católico a un nuevo modo de convivencia basado en la pluralidad y el secularismo. “Creo que el Papa Francisco –escribe Pérez del Viso en “Criterio”– puede ayudarnos a encontrar el camino adecuado en este cambio, no porque disponga de una varita mágica para indicar la dirección”.
 
Más adelante, el articulista subraya que el Papa “como pastor en esta región, ha buscado ese camino y diría que continúa buscándolo, ya que no existen fórmulas absolutas que se puedan aplicar automáticamente”. “Los principios éticos son universales en el espacio y permanentes en el tiempo, pero su aplicación está condicionada por la diversidad de circunstancias”, añade el jesuita Pérez del Viso.
 
Frente a los problemas derivados de las esferas de la política y de la religión, del Estado y la Iglesia, sobre todo, frente al manejo sesgado que en la política argentina se da a las palabras de Jesús sobre dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios, Pérez del Viso expone cinco aportes del Papa Francisco que deben ser tomado en cuenta frente al pluralismo actual.
 
No buscaba que sus palabras fueran gratas
 
“Un primer aporte del papa Francisco sería el de la libertad evangélica, o “parresía”, en griego, que se manifestó en los apóstoles de la comunidad cristiana primitiva”, expone el teólogo argentino.  En efecto, a los apóstoles no les afectaban ni les asustaban los azotes ni las amenazas.  “Y el cardenal Bergoglio no se asustaba porque sus palabras resultaran poco gratas al gobierno o a la oposición”.
 
No obstante se hayan alzado voces de violencia contra el Papa en torno a la época de la “guerra sucia” en Argentina y a la supuesta alianza de la Iglesia católica con los militares, para Pérez del Viso, “al padre Bergoglio le tocó actuar como provincial durante aquellos años terribles y fue aprendiendo por experiencia, no por deducción, lo que significa la libertad evangélica. Y aprender por experiencia equivale a avanzar entre aciertos y errores, como se progresa en la investigación científica”.
 
El segundo aporte que descubre Pérez del Viso con respecto a la acción en Argentina del Papa Francisco, “sería el de discernir bien la oportunidad de las palabras y las acciones”.  Como ejemplo pone la invitación que le hicieron para que en julio –aprovechando su estancia en la Jornada Mundial de la Juventud en el vecino país brasileño– beatificara al cura Brochero, invitación que declinó para no interferir en las elecciones legislativas de octubre en Argentina. “Cada frase suya tendría una doble traducción, desde el Gobierno y desde la oposición”, apunta Pérez del Viso.
 
“Como vemos, admite el sacerdote jesuita, este principio del discernimiento de la oportunidad, que el Papa adquirió en los Ejercicios Espirituales de san Ignacio de Loyola, equilibra al anterior, para evitar las imprudencias de quienes desean cantar verdades, caiga quien caiga”.
 
Tender puentes, dejar de construir murallas
 
El tercer aporte que el sacerdote y teólogo de la revista “Criterio” descubre en el Papa Francisco es “saber entretejer redes sociales, que no son meramente de respeto sino incluso de amistad”.  En la pluralidad, el respeto a la diferencia es decisivo; pero se trata de un respeto activo, que no es puramente tolerancia. “Esto lo comprendió el cardenal Bergoglio, que no se limitó a la cordialidad en la relación con los no católicos: estableció relaciones muy afectuosas con los evangélicos, los judíos, los musulmanes, los no creyentes. Muchos de ellos lo consideran un amigo”, añade Pérez del Viso.
 
En este renglón fundamental, sobre todo en lo que respecta al diálogo interreligioso que deviene amistad entre diversas confesiones, el Papa Francisco propone una lección: no construir murallas sino tender puentes que “es lo que constituye una tradición de la vocación jesuita, la del padre Jorge Bergoglio”, según el jesuita Pérez del Viso.
 
El siguiente aporte que descubre en el Papa Francisco con respecto a la sociedad plural es el que nadie, mucho menos los católicos, han de conformarse con el principio del mal menor.  “Bergoglio –dice Pérez del Viso– ponía el acento en transmitir, sin temor, la fe íntegra en el Evangelio, en no achancharnos, como solía decir.  Tolerar algo intermedio, como un mal menor, no es para respirar tranquilos por no haber caído más abajo. Cuando soportemos otra tormenta, no nos conformaremos con que haya menos ahogados que en la tormenta anterior”, expone el articulista quien subraya que “mientras haya villas de emergencia, Francisco no se sentirá cómodo en los amplios aposentos pontificios”.
 
La emergencia de los laicos
 
Conocedor profundo del aporte del Papa Francisco en su paso como sacerdote jesuita y más adelante arzobispo y cardenal de Buenos Aires, el Padre Ignacio Pérez del Viso señala, finalmente, que el quinto aporte del Papa “tiene que ver con reflexionar a partir de las conclusiones de las ciencias sociales, en realidad de todas las ciencias, lo que implica una estrecha colaboración con los laicos”.
 
En la sociedad plural el valor de la verdad debe estar por encima de cualquier otro valor y “la luz de la verdad nos ilumina a todos cuando está encendida por el fuego del amor, en particular por los pobres e indigentes”. En ese sentido –concluye el Padre Pérez del Viso—“el Papa Francisco puede ayudarnos a buscar todos juntos la verdad, porque estamos movidos por un mismo afecto solidario, como se vio en las inundaciones de La Plata”.

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