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Seis mitos falsos de los testigos de Jehová (5)

© Patrice LAPOIRIE / AFP

Jorge Luis Zarazúa - publicado el 16/04/13

María no es madre de Dios, afirman

Ofrecemos la tercera entrega de nuestra serie sobre las enseñanzas falsas de los Testigos de Jehova que contradicen a la fe cristiana y que ellos apoyan supuestamente en la Biblia. El primero se encuentra aquí: http://www.aleteia.org/es/religion/noticias/seis-mitos-falsos-de-los-testigos-de-jehova-1-896001, el segundo, aquí: http://www.aleteia.org/es/religion/noticias/seis-mitos-falsos-de-los-testigos-de-jehova-2-932001, el tercero, aquí: http://www.aleteia.org/es/estilo-de-vida/noticias/seis-mitos-falsos-de-los-testigos-de-jehova-3-951001, y el cuarto, aquí: http://www.aleteia.org/es/religion/noticias/seis-mitos-falsos-de-los-testigos-de-jehova-4-880003

Quinto mito
MARÍA NO PUEDE SER LLAMADA MADRE DE DIOS.

Origen del mito.

Como es bien sabido, los testigos de Jehová niegan la Trinidad y, por lo tanto, la divinidad de nuestro Señor Jesucristo. Una cosa lleva a la otra: Si Jesús no es Dios, entonces María no puede ser llamada Madre de Dios. Puede, en todo caso, ser llamada madre del Hijo de Dios.

Según los testigos de Jehová, «las bases para la devoción a María se sentaron en el año 431, cuando el Concilio de Éfeso la proclamó “Madre de Dios”, o Theotokos (en griego, “la que da a luz a Dios”)».

¿Qué dice la Biblia?

1) María es verdaderamente madre de Jesús

Cuando llegó la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, NACIDO DE UNA MUJER, nacido bajo la Ley (Gál 4,4).

Este Hijo, del que nos habla San Pablo, es Jesús, nuestro Salvador.

Jacob engendró a José, el esposo de María, de la que nació Jesús, llamado Cristo (Mt 1, 16).

Y María es mencionada múltiples veces en la Sagrada Escritura como su Madre (Mt 2, 11.13-14.20-21; Jn 2, 1-3; 19, 25-27). Veamos este significativo pasaje:

La generación de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José (Mt 1, 18a).

2) Jesús es verdadero Dios

En muchos pasajes de la Biblia se nos presenta que Jesús, nacido de la Virgen María por obra y gracia del Espíritu Santo, es verdadero Dios.

En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el VERBO ERA DIOS (Jn 1,1).

Santo Tomás, habiendo dudado de la resurrección del Señor, cuándo se le presenta Cristo Resucitado, exclama al verlo y escucharlo:

Señor mío y DIOS MÍO (Jn 20,28).

En la Carta a los Romanos, el apóstol San Pablo escribe lo siguiente:

Suyos son los patriarcas y de ellos, en cuanto hombre, procede Cristo, que está sobre todas las cosas y es DIOS BENDITO por siempre (Rom 9,5).

Uno de los textos más reveladores es el siguiente:

Vivamos con sensatez, justicia y piedad en el siglo presente, aguardando la feliz esperanza y la Manifestación de la Gloria del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo (Tit 2, 12a-13).

3) Podemos decir que María es Madre de Dios

Teniendo esto en cuenta todo lo anterior, es más fácil entender porqué, desde los primeros siglos de la Iglesia, llamamos a María con el hermoso título de Madre de Dios.

De hecho, la primera en llamarle de esta manera fue su parienta Isabel:

¿Cómo he merecido yo que venga a mí la MADRE DE MI SEÑOR? (Lc 1,43).

Hay que recordar que, en este tiempo, el título o la palabra SEÑOR se reservaba para Dios. Pues bien, en el Nuevo Testamento se atribuye también a Cristo (Cf. Flp 2, 9-11; Rm 10, 9.13; 1Cor 2, 16), indicando su divinidad.

Así pues, los católicos no creemos que María sea Madre de Dios porque pensamos que ella ha dado origen a Dios o que ella es anterior a Dios. La llamamos Madre de Dios porque es Madre de Jesús, que es verdadero Dios y verdadero hombre.

Por eso los católicos la saludamos con estas palabras, que encontramos en la Liturgia de las Horas: “Dichosa eres, Virgen María, que llevaste en tu seno al Creador del Universo” (Cf. Col 1, 16-20).

O también esta expresión: “Engendraste al que te creó y permaneces virgen para siempre”.

Verdad:

Para decirlo con palabras más claras: Si María es Madre de Jesús (Hch 1, 14) y Jesús es Dios (Tit 2, 13), podemos decir con toda razón que María es Madre de Dios, aunque le haya dado a Jesús solamente el cuerpo humano.

Lo que hizo el Concilio de Éfeso fue proponer esta verdad contenida en la Biblia y presente en la Sagrada Tradición ante la herejía de Nestorio, el precursor de todos aquellos que niegan la maternidad divina de María.

Tags:
cristianismo
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