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Tras la renuncia del Papa, ¿quién gobierna la Iglesia?

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Un periodo particular en la vida de la Iglesia

Con la renuncia de Benedicto XVI, la Iglesia vive un momento histórico, del que prácticamente no queda memoria en el pasado. En esta ocasión, el período de sede vacante no ha comenzado con la muerte del pontífice. Esta novedad plantea preguntas que los lectores han compartido con Aleteia. Presentamos una primera serie de preguntas y respuestas. Comparta también en esta página o en las redes sociales sus preguntas para que podamos responderlas.
 

–Tras la renuncia del Papa, ¿quién gobierna la Iglesia?
 
–Cuando fallece o renuncia un Papa, sus funciones durante la Sede Vacante, es decir, hasta que tenga lugar la elección del sucesor, no son asumidas por nadie: no hay un "papa en funciones".
 
Mientras está vacante la Sede Apostólica, el gobierno de la Iglesia queda confiado al Colegio de los Cardenales solamente para el despacho de los asuntos ordinarios o de los inaplazables, y para la preparación de todo lo necesario para la elección del nuevo pontífice.  El Colegio de los Cardenales no tiene ninguna potestad o jurisdicción sobre las cuestiones que corresponden al Sumo Pontífice.
 
Todas estas normativas quedan reglamentadas por la constitución apostólica Universi Dominici Gregis, promulgada por Juan Pablo II en 1996, y han sido complementadas por dos “Motu Proprios” de Benedicto XVI: uno emitido el 22 de febrero de 2013 (tras el anuncio de su renuncia) y otro el 11 de junio de 2008.
 
En el Colegio Cardenalicio hay dos figuras particulares. El cardenal decano, que en estos momentos es el cardenal Angelo Sodano, antiguo secretario de Estado de la Santa Sede,  quien no participará en el cónclave, pues ha superado los 80 años, preside el Colegio Cardenalicio.

La otra figura es la del cardenal camarlengo, en la actualidad, el cardenal Tarcisio Bertone, SDB, hasta el 28 de febrero secretario de Estado de la Santa Sede. Actúa como jefe de Estado en funciones de la Ciudad del Vaticano.

El resto de los responsables de los dicasterios vaticanos (prefectos de congregaciones, y presidentes de consejos pontificios) y sus miembros quedan suspendidos de su cargo con el inicio de la sede vacante. El único que se mantiene en el cargo es el penitenciario mayor, quien preside el Tribunal de la Penitenciaría Apostólica, actualmente el cardenal Manuel Monteiro de Castro, pues debe responder a cuestiones de conciencia de la vida de los pastores y fieles.

Durante la Sede vacante tienen lugar dos clases de congregaciones de los cardenales: una general, es decir, de todo el colegio hasta el comienzo de la elección (o conclave), y otra particular.

En las congregaciones generales deben participar todos los cardenales no impedidos legítimamente, apenas son informados de la vacante de la Sede Apostólica.

La congregación particular está constituida por el cardenal camarlengo y por tres cardenales, extraídos por sorteo entre los Cardenales electores llegados a Roma. La función de estos tres cardenales, llamados asistentes, cesa al cumplirse el tercer día, y en su lugar, siempre mediante sorteo, les suceden otros con el mismo plazo de tiempo incluso después de iniciada la elección.

En las congregaciones particulares deben tratarse solamente las cuestiones de menor importancia que se vayan presentando diariamente o en cada momento. Si surgieran cuestiones más importantes y que merecieran un examen más profundo, deben ser sometidas a la congregación general.

El voto en las congregaciones de los cardenales, cuando se trate de asuntos de mayor importancia, no debe ser dado de palabra, sino de forma secreta.
 
–Tras la renuncia del Papa,  ¿se sigue rezando por Benedicto XVI en la misa?
 
–Tras la renuncia de Benedicto XVI y hasta la elección del nuevo Papa, ¿se seguirá rezando por él en la celebración de la misa? Según las indicaciones del Misal Romano y las orientaciones dadas por obispos y conferencias episcopales, dado que en estos momentos la Sede de Pedro queda vacante, como cuando fallece un pontífice, en la plegaria eucarística no se rezará por Benedicto XVI. Sólo se reza por el obispo de la diócesis.
 
Asimismo, en las preces de la Liturgia de las Horas (las oraciones que rezan los sacerdotes y religiosos) se suprime la intercesión por el Papa.
 
En su lugar, obispos y conferencias episcopales recomiendan añadir una oración pidiendo la asistencia del Espíritu Santo por los cardenales que tendrán que escoger al sucesor de Pedro.
 
Aunque las normas litúrgicas prohíben celebrar misas votivas (por una intención especial, votum) en el tiempo de Cuaresma (la preparación a la Pascua), muchos obispos están autorizado la celebración de la misa “Para elegir a un Papa”, recogida en el Misal Romano (http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/ccdds/documents/rc_con_ccdds_doc_20030317_ordinamento-messale_sp.html).
 
Si bien la liturgia no prevé un momento específico de oración por Benedicto XVI, obviamente los creyentes están invitados a rezar por él, como él mismo ha pedido, en este momento en el que acompaña a la Iglesia con su oración y silencio.
 
–¿De dónde viene el nombre de cardenal camarlengo y a qué se dedica exactamente?
 
–El camarlengo de la Santa Iglesia Romana, en estos momentos el cardenal Tarcisio Bertone, SDB, es el presidente de la Cámara Apostólica y gobernador temporal durante la sede vacante, es decir, entre la muerte o renuncia del Papa y la elección de su sucesor.
 
Según establece la constitución apostólica Pastor Bonus (1988) de Juan Pablo II sobre la Curia Romana la Cámara Apostólica se encarga de la administración ordinaria de la Santa Sede durante la sede vacante.
 
La responsabilidad más importante del camarlengo es la relacionada con la determinación formal de la muerte del Papa.

El camarlengo procede a sellar las puertas que dan acceso al apartamento papal tras su muerte o renuncia. Así lo hizo a las ocho de la noche del 28 de febrero el cardenal Bertone, según se documenta en estas imágenes.
http://www.youtube.com/watch?v=NfiY85DejRc&list=UUnB5vfb9FMMNTnC6-kAT3fQ&index=1

El camarlengo, durante la Sede Vacante, también actúa como jefe de Estado en funciones de la Ciudad del Vaticano (para asuntos ordinarios).

El nombre deriva del latín tardío camarlingus, que significa "oficial de la cámara" (en general, refiriéndose a la "cámara del tesoro"). El Diccionario de la Real Academia Española explica por su parte que la palabra camarlengo procede del idioma germánico franco kamarling (camarero), con la misma raíz de la palabra alemana Kammer (cámara). El italiano camerlengo actual tomó la palabra del latín tardío (latín medieval), el latín tardío tomó la palabra del francés medieval y el francés medieval del idioma germánico de los francos.
 
–¿Por qué el símbolo de la sede vacante es un paraguas?
 
–El canopeo, conopeo, palabra derivada del latín, conopeum, o umbraculum, que también procede del latín: umbra, sombra, sombrilla, era una pieza histórica de la indumentaria pontificia, utilizada para proveer de sombra al Papa.

Actualmente es un símbolo de la Iglesia católica y la autoridad papal sobre la misma.

Es una especie de sombrilla a modo de baldaquino semiabierto, con anchas rayas alternadas de color dorado y rojo, los colores tradicionales del pontífice, de hecho el blanco no comenzó a ser utilizado por la Santa Sede hasta el final de las Guerras Napoleónicas.

El conopeo forma parte del escudo de armas de la Santa Sede en el período de sede vacante, desde el año 1521, entre los pontificados de León X y Adriano VI.
 
 

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