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“Un relámpago en un cielo sereno”

© ALESSIA GIULIANI/CPP
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Las reacciones a la dimisión de Benedicto XVI

“Un relámpago en un cielo sereno”. La expresión del decano del colegio cardenalicio, cardenal Angelo Sodano, es quizás la que mejor resume la reacción general al anuncio de Benedicto XVI de renunciar al ejercicio del ministerio petrino a partir del próximo 28 de febrero.

Sólo el hermano del Papa, Georg Ratzinger, estaba – como es comprensible – al corriente desde hace meses de esta decisión. “Yo estaba al corriente”, declaró el anciano, según recoge el diario alemán Die Welt: “Mi hermano desea más tranquilidad en la vejez” (Ansa).

 “Pero su misión continuará – prosiguió el cardenal Sodano -. Él ha dicho que estará siempre cerca de nosotros con su testimonio y con su oración. Ciertamente, las estrellas en el cielo seguirán brillando, y así brillará siempre entre nosotros la estrella de su pontificado”.

“La declaración del Papa – explicó el padre Federico Lombardi, director de la sala stampa vaticana en una rueda de prensa – es coherente con lo que el Papa había declarado en el libro entrevista “Luz del mundo” de Peter Seewald, en el que hay dos preguntas precisas que se refieren a la hipótesis de la dimisión.

Seewald había preguntado en primer lugar sobre situaciones difíciles si estas se presentaban en el actual pontificado, y si el Papa había pensado en dimitir. La respuesta fue: “Cuando el peligro es grande no se puede escapar, es por eso que éste, seguramente, no es el momento de dimitir’ (en referencia a la cuestión de los abusos), ‘es precisamente en momentos como éste en los que hay que resistir y superar la situación difícil. Esto es lo que pienso. Se puede dimitir en un momento de serenidad, o cuando simplemente uno no puede más, pero no se puede huir en el momento del peligro y decir ‘que se ocupe otro’.

Por tanto, el Papa decía que las dificultades no eran para él motivo de dimisión, sino al revés, un motivo para no hacerlo".

La segunda pregunta de Seewald: ‘Por tanto ¿se puede imaginar una situación en la que él considere oportuno que el Papa dimita?’. La respuesta del Papa fue: ‘Sí, cuando un Papa llega a la clara conciencia de no ser capaz física, mental y espiritualmente de llevar a cabo el cargo que se le ha confiado, entonces tiene el derecho, y en algunas circunstancias, también el deber de dimitir’” (Radio vaticano).

La noticia ha dado inmediatamente la vuelta al mundo.

“La canciller alemana Angela Merkel comentó la noticia, a través de su portavoz Steffen Seibert: expresó “gratitud y respeto” por el pontificado del “papa alemán” (Papa Ratzinger 6).

Sentimientos parecidos expresó el presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano: “Un gran aliento y por mi parte un grandísimo respeto" (Ansa).

El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, en un mensaje Twitter expresó todo su “respeto a un Papa que, a pesar de todas las dificultades de la Iglesia, ha dado esperanza a su gente'' (Ansa).

Para el arzobispo de París, cardenla Andrè Ving-Trois, “con su decisión de dejar el pontificado, Benedicto XVI ha ''roto un tabú de siglos” que “abre una nueva fase en la historia del Papado”. “Personalmente considero que es un acto valiente. Para nosotros los cristianos es un evento relevante, por su carácter excepcional, pero también por la personalidad del Papa” (Ansa).
 
 

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