parque

La combinación perfecta para apaciguar tu alma: un libro y un parque.

12 enero, 2017

En Panamá llegó el verano. Para mí la combinación perfecta siempre ha sido: “un parque y un buen libro”.  Vamos en familia por la tarde, cuando mi hija Ana Belén sale del trabajo.

Luis Felipe tiene 12 años. Siempre encuentra amigos alrededor de un balón. Y lo pasan genial jugando al futbol.

Vida y Ana Belén caminan y conversan. Han encontrado una amiga en el sendero y se detienen a charlar unos minutos. Las observo reír.

Yo busco una banca, donde haya sombra y refresque, y me llegue la brisa fresca del verano. ¡La encontré!

Leer siempre apacigua el alma, después de un día  difícil.

Tomen un buen libro, vayan a un parque y hagan la prueba. ¡Me encanta!

Suelo traer mi rosario y rezo tranquilo.  Es un momento precioso en que te encuentras con la oración y con Dios.

Creo  que una vez  te lo conté.  Suelo rezar en las largas filas del Banco, cuando voy a una cita o mientras me encuentro en un atasco vehicular.  ¿Qué me vean rezando el rosario? ¡Fantástico! Hace poco un anciano me  vio rezando el santo rosario, se me acercó sonriendo y amablemente me dijo: “Yo también rezo el rosario”.

Aquí estoy, escribiéndote en un programa  que tiene mi teléfono móvil.

Por momentos no veo a Vida y Ana Belén, deben estar dando una vuelta al parque. Tomo el libro y me dispongo a leer.  Una voz me interrumpe.

“¿Qué lee?”

Es una señora que me mira intrigada. Le cuento sobre el libro.

“¿Me permite leerle un fragmento?”

Justo acabo de encontrar un salmo que siempre me ha impactado. Es como una promesa. Si tan sólo tuviese más confianza, estas palabras bastarían para cambiar mi vida.

Se lo leo emocionado:

“Ten confianza  en el Señor y obra el bien,
vive en la tierra y  crece en paz,
ten tus delicias en el Señor, y te dará lo  que pida tu corazón.
Pon tu  suerte en el Señor, confía  en él, que él obrará,
hará  brillar  como la luz tu justicia
y tu  derecho igual que el mediodía.
Vive en calma ante el Señor, espera en él”.

(Salmo 37, 3-7)

Y me doy cuenta que esas palabras eran para mí.

¡Gracias Señor!

 

……………

Te invitamos a conocer la página de nuestro autor Claudio de Castro donde podrás leer sobre su vida y aventuras en torno al sagrario.