Aleteia

Cuando la corrupción se transforma en “carne podrida”

Barbara Eckstein-CC
Comparte
Comenta

El escándalo de la carne adulterada en Brasil que sorprendió al mundo entero

“No existen riesgos sanitarios”. Quizás se trate de la afirmación más tranquilizadora luego del fuerte sacudón que sufrió Brasil a nivel de mercados y hasta de credibilidad  luego de que fuera revelada a través de un fuerte operativo diversas maniobras que utilizaban varias empresas cárnicas para vender carne en mal estado.

“Todos los hechos son preocupantes desde el punto de vista de la corrupción y la organización criminal, pero, desde lo sanitario, estamos muy tranquilos”, ratificó el secretario de Defensa Agropecuaria de Brasil, Luis Eduardo Rangel, en declaraciones al diario brasileño O Globo en un intento por llevar tranquilidad a la sociedad y los mercados.

Es que el sacudón realmente sorprendió al mundo entero cuando la Policía Federal Brasileña a través de la denominada Operación Carne Débil comunicó que empresas como BRF y JBS, que figuran entre las principales exportadoras de carne del mundo (150 países aproximadamente), adulteraban el producto.

Usaban ácidos y otros productos químicos, en algunos casos cancerígenos, para disimular las características físicas del producto podrido y su olor”, dijo Mauricio Moscardi, jefe de la Policía Federal de Brasil, en conferencia de prensa, reproduce BBC Mundo.

Pero la maniobra no se quedaba ahí, sino que también modificaban las fechas de vencimiento e inyectaban agua en la carne para aumentar su peso, entre otras cosas.

La Policía agregó, además de confirmar una extensa red de sobornos para que inspectores certificaran que los productos cumplían con las normativas sanitarias vigentes, que había evidencia de que las compañías falsificaban documentos para ingresar a Europa, China y Medio Oriente, prosigue BBC Mundo.   

Al mismo tiempo, la investigación logró vincular la corrupción en el sector cárnico de Brasil –el mayor exportador mundial de carne bovina y pollo- con los partidos políticos.

“La investigación deja bien claro que una parte del dinero de las coimas era revertido para partidos políticos”, expresó Moscardi, situación que salpica incluso al propio Partido del Movimiento Democrático Brasileño, del presidente Michel Temer. Incluso, se anunció la suspensión en sus cargos de más de 30 funcionarios del gobierno.

De momento, algunos países ya cerraron sus importaciones de carne procedentes de Brasil, entre ellos en la región, por ejemplo, Chile. Al tiempo que países de las Unión Europea también evaluaban medidas similares.

Sin duda, una situación que pone en jaque la credibilidad del país sudamericano, las consecuencias pueden ser más serias de las previstas y pone de manifiesto que la corrupción también puede hacerse tangible y transformarse en “carne podrida”.

 

 

Temas de este artículo:
brasilcarnecorrupcion
Newsletter
Recibe Aleteia cada día