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El hotel amurallado, el hotel con las peores vistas del mundo

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Merece la pena visitarlo para conocer cómo se vive el conflicto entre Israel y Palestina

Si sientes claustrofobia, quizás nunca quieras pasar la noche en un lugar llamado “el hotel amurallado”, The Walled Off Hotel, pero si quieres saber más sobre el conflicto israelo-palestino, quizás este lugar sea una de las formas más interesantes y particulares de hacerlo.

Justo al lado del controvertido muro que separa Israel del territorio palestino, este nuevo alojamiento en Belén es un hotel, una galería de arte y un museo, todo en uno. Propiedad del artista callejero Banksy, un artista del grafiti, director de cine y activista político, afincado en Londres y muy celoso de su anonimato, el hotel de 10 habitaciones está diseñado para evocar conversación, exploración y concienciación social y política.

Un artículo en The Guardian describe la peculiaridad de los interiores del hotel. Una espléndida suite presidencial incluye agua que brota hacia un jacuzzi desde un tanque de agua acribillado a balazos; en la “habitación económica” hay literas de barracones militares abandonados, por mencionar algunas singularidades. Todas las habitaciones, que reciben solo 25 minutos de luz solar directa al día, tienen vistas al muro fronterizo de cemento; algunas de las habitaciones tienen vistas a un asentamiento israelí en una colina.

“Los muros están de moda ahora, pero a mí ya me encantaban mucho antes de que [Donald] Trump hiciera que molaran”, decía Banksy en una declaración a The Guardian.

Banksy llegó a Belén hace unos 10 años y dejó pinturas sobre el muro que son por sí mismas una popular atracción turística. Los visitantes ahora son pocos y poco frecuentes en la ciudad, dado el estricto control de Israel sobre los viajes entre Israel y Palestina y el golpe que ha sufrido la economía del lugar. Pero Banksy confía en que el hotel ayudará a cambiar la situación. El artista denomina a su nueva empresa “una cura de tres plantas contra el fanatismo, con aparcamientos limitados”.

El personal del hotel afirma que tienen esperanzas en que el hotel facilite un mayor entendimiento sobre las realidades del día a día en Belén. Sin embargo, no está claro cuántos israelíes lo visitarán, ya que los israelíes tienen prohibido ir a Belén. Aunque el lugar del hotel está oficialmente bajo control militar israelí (así que los ciudadanos podrían, técnicamente, permanecer allí), todos los caminos que llevan allí suponen aventurarse ilegalmente a través de territorio bajo control palestino.

Los invitados que de hecho consigan llegar al lugar, encontrarán interesantes obras de arte por todo el hotel, incluyendo algunas de las obras de Banksy. El hotel también alberga una galería de arte para exhibir obras de artistas palestinos que a menudo tienen difícil llegar a un público más amplio.

Este “hotel emparedado” abre oficialmente el 20 de marzo y, a pesar de los desafíos que podrían tener los huéspedes para llegar allí, se espera que sea un destino popular.

“Me gustaría invitar a todo el mundo a venir, a que vengan a visitarnos civiles israelíes”, decía el gerente Wisam Salsaa. “Queremos que aprendan más sobre nosotros porque, cuando nos conozcan, derribarán los estereotipos y cambiarán las cosas”.

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