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Supera las adicciones y se convierte en el mejor golfista del mundo

Keith Allison-CC
U.S. Open Golf Practice Round June 13, 2011
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Dustin Johnson superó su drogadicción y alcoholismo gracias a... ¡su suegro!

El estadounidense Dustin Johnson alcanzó la cima del golf mundial. Tras vencer en el Génesis Open, en Los Ángeles, Johnson alcanzó a los 32 años el primer puesto del ranking, y vive el mejor momento de su carrera profesional. Tras vencer en el US Open en 2016, uno de los Majors, Johnson encadenó una serie de buenos rendimientos que además de llevarlo al número 1 parecen ilusionar con que haya ganado la batalla más importante: la de las adicciones.

Johnson siempre fue un dotado en el golf. Ganó al menos un torneo profesional en los últimos diez años. Pero desde hace varios años es considerado por parte de la prensa especializada como un “bad boy” del deporte. Según la prensa, desde 2009 dio positivo por consumo de drogas en tres pruebas distintas. Y si bien desde el PGA no se dieron explicaciones oficiales de sus reiteradas ausencias, él mismo admitió tener y haber tenido problemas con las bebidas y las fiestas.

2014 pareció ser un año bisagra. En el medio de su tercera ausencia prolongada del circuito, según declaró por problemas personales, su prometida Paulina Gretzky confirmó que esperaban su primer hijo. Gretzky es hija del recordado Wayne Gretzky, uno de los mejores jugadores de hockey sobre hielo de la historia.

Según trascendió en la prensa del golf, el retiro temporal de las canchas sirvió para ordenar su vida. Y su suegro Wayne tuvo mucho que ver con ello. Según relató el mismo Dustin, apostó con su suegro no beber durante un mes y ganó la apuesta. Aunque la motivación del suegro, se dice en los medios especializados, es mucho más fuerte que lo que esa anécdota relata.

En una entrevista publicada por Golf.com en enero de 2015 Johnson expresaba que le costaba manejar el estrés, y su manera de evadirlo era con bebidas o fiestas. “Eso puede funcionar por un día o una semana, pero eventualmente todo se acumula”. Su principal vicio, según él mismo confirmó, era el vodka.

La paternidad también influyó decisivamente en el cambio de vida, según relató en esa entrevista. En esos meses fuera de la competencia, manifestaba haber crecido y “comenzado a ser la persona que quiero mis hijos admiren”. Hoy Paulina espera el segundo hijo de la pareja. Y las fotos de los novios en fiestas y con cigarrillos y bebidas pronto comenzaron a intercalarse con fotos familiares.

En 2016 llegó la gran consolidación y confirmación de que el renovado Dustin Johnson estaba para grandes cosas, al conseguir el US Open, su primer Major, y de alguna manera, su pasaporte a la historia grande del deporte. Era el Día del Padre en Estados Unidos, y en el último hoyo 18 lo aguardaban Paulina con el pequeño Tatum. Ya entonces se advertía que este Johnson, más ordenado en lo personal, podía lograr cosas aún más grandes en lo deportivo.

El reinado de Johnson en el mundo del golf recién comienza. En pocas semanas, deberá exponer la corona en otro Major, Augusta. Pero la mayor victoria es otra, la que llegó con la paternidad y con la vida que quiere dejarle de ejemplo a sus hijos.

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