Internacional

Dylann Roof, el asesino de la iglesia de Charleston, fue condenado a muerte

Los familiares de las víctimas se opusieron a que le fuera aplicada la inyección letal

Dylann Roof, el asesino de la iglesia de Charleston, fue condenado a muerte

El 17 de junio de 2015, el joven supremacista blanco Dylann Storm Roof , entonces de 21 años de edad (nació en Columbia, Carolina del Sur, el 3 de abril de 1994) entró a un servicio de oración y de estudio de la Biblia en la histórica iglesia Episcopal Metodista Africana Madre Emanuel de la ciudad de Charleston, Virginia del Sur, en Estados Unidos.

Acabado el servicio y al comenzar el estudio bíblico, sacó un arma que llevaba escondida y, sin más, comenzó a disparar, matando a nueve personas, incluyendo al pastor de esa Iglesia, el conocido líder religioso y político afroamericano “Clem” Pinckney.

Después de que varias personas, presentes en el servicio, identificaran a Roof como el principal sospechoso, se convirtió en el centro de una persecución que terminó la mañana siguiente, con su detención en Shelby (Carolina del Norte) .

Crimen de odio

Sin mayor problema para él, casi de inmediato, el joven confesó que cometió la masacre con la esperanza de “encender una guerra racial”. Entre los comentarios que solía hacer a sus compañeros de clase y en su blog había uno que, según él, lo motivó a cometer el acto y era que “los negros estaban tomando el mundo”.

Tras el juicio, en el que enfrentó 33 cargos federales sin defensores y habiendo confesado él mismo la autoría del “crimen de odio”, el martes 10 de enero, siete días antes de lo previsto, fue condenado a muerte mediante una inyección letal.

Este tiroteo masivo –en el que se mezclan racismo, religión, salud mental, armas e incluso tecnología (buena parte de las “motivaciones” de Dylann vienen del uso de Internet)– ha puesto de nuevo en la discusión pública tanto el fácil acceso que tienen los jóvenes estadounidenses a las armas, como a las páginas web en donde se hace apología del odio racial.

Prefiere la muerte

La sentencia en contra de Dylann Roof es la primera ocasión que una corte federal sentencia a muerte por crímenes de odio a una persona en Estados Unidos (generalmente, la sentencia provienen de las cortes estatales).

A lo largo del juicio, Roof dijo una y otra vez que seguía sintiendo que era lo que “debía haber hecho” y que prefería la pena de muerte a una pena de vida (cadena perpetua).

La abogada general de Estados Unidos Loretta Lynch, quien estuvo pidiendo a los juzgadores que consideraran la pena de muerte en contra de Roof, dijo que ningún veredicto podrá traer de nuevo a quienes murieron o curar las heridas de sus seres queridos, “pero esperamos que la finalización de la acusación proporcione (a los familiares) una medida de cierre”.

Sin un solo gesto

Desde el mismo año en que ocurrió la masacre, la mayoría de los familiares de las víctimas habían otorgado el perdón a Dylann, aunque algunos de ellos no lo hicieron, todos se opusieron a que le fuera aplicada la inyección letal.

En un comunicado muy breve, el obispo de Charleston, Robert E. Gugliermore, reafirmó que la Iglesia católica se opone al uso de la pena de muerte en la sociedad moderna, al tiempo que aseguró oraciones y solidaridad por las víctimas y con los familiares y supervivientes de la masacre.

El prelado de Charleston, también dijo que reza para que Dylann Roof “reconozca sus pecados, se convierta al Señor y experimente su amorosa misericordia”. Sin embargo, reportes de prensa señalan que Roof recibió sin un solo gesto de contrariedad o tristeza la sentencia de muerte.

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